octubre 20, 2010

Santiago de Chile – Annie – 0805 horas

Que la Gerencia del Área de Soluciones del mayorista mas grande de IBM en aquel momento fuera una Argentina, parecía una apreciable ventaja.

Camine las calles de la Colonia del Valle, coqueto y motivado, con los ojos demasiado despiertos para la temprana hora que despertaba a México en sus baos y sus ruidos.

Apareció eléctrica, moviendo rapidito sus "patas cortas" y sonriendo con sus dientes feos que tan bien le quedaban;  haciendo que todo a su alrededor se electrizara un poco mas de lo normal.
Disfrutamos la presentación, experimentamos nuestro primer “approach de compinches" y prometí traer un mate de regalo en mi próximo viaje.

Así empezó la amistad mas estrecha, masculina y adorable que han vivido mis días con una mujer:
Ella me presento a Elie, uno de mis 5 amigos de hoy y para siempre, una tarde en el tercer piso por escaleras de su departamento de Romero de Terreros.
Ella fue la responsable de que usara mi primera "zunga" en aquel, nuestro primer viaje juntos a Acapulco en el 2003.
Ella me enseño que para confirmar que amas a alguien, debes verlo “sentado” en el baño y seguir amándolo luego.
Con ella baile 2000 veces, con ella reí millones más, con ella dormí cientos de sueños y también con ella tuvimos sesiones cómplices de cacería nocturna.

Me preparo comida, compartió mi vino, saco "mi basura" mil veces y me acompaño en los mejores y los peores momentos de aquellos años.
Con ella corrimos un Domingo a la casa de Atizapan de Zaragosa a tratar de ayudar a la persona que mas queríamos.

Trabajo conmigo y para mi, me abrió a su familia de Córdoba: su adorada Sole y su boda con Mario, su entrañable hermana Norma, su formidable hermano Armando, su Mamá que viajaba en Alzehimer el camino final y el resto de quienes poseían su corazón incondicional.

Porque así es ella, incondicional.

Amó a los míos por traslación natural.
Tuvo oportunidad de disfrutar al Flaco, de reír con Ivan, de “antrear” y ser íntima de Erica y tantos, tantos más.
Annie es sin duda, la persona que más supo de mí; de mi pasado y mi presente, de mis anhelos y mis sueños; de mis convicciones y mis debilidades.
No hubo nada, nada, que no hayamos compartido.

Fui afortunado de tenerla a mi lado, tan cerca y única. 

Jamás esperaría encontrarme con alguien igual, porque no creo que exista y porque si así fuese, sentiría hasta injusto tener dos oportunidades como esa en una sola vida.

Annie se fue hace un año ya, nos dejo a todos con un sabor amarguísimo y una sonrisa difícil de explicar.
Annie se fue, su Córdoba natal se llevo su ultimo suspiro; pero vive cada día, cada instante, como parte misma de todas mis cosas, de nuestro presente, parte de cada emoción, parte de cada recuerdo, parte fundamental e indivisible de mi vida.







3 comentarios:

  1. Gran homenaje a una gran amiga que la vida te dio.
    ARF

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  2. "A mi denme las bombachitas que me voy"! decía cuando las cosas se le complicaban en este mundo poniendo carita traviesa. Gracias por recordar a esta amiga incondicional como dices, describiéndola como era y como debemos llevarla siempre en el corazón.
    Erica

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  3. me siento incapaz de escribir algo que pueda abrazarte en un recuerdo tan hondo.
    contigo,
    CJR

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