julio 06, 2026

Guardia Vieja - Peace & Freedom

 

Prologo: días atrás mi hijo me busco compungido, una vez mas habia “discutido” con su madre.  A pesar de tratar de evitarlo, la pregunta sobre “que vas a hacer con tu vida?”, es la que viene inmediatamente despues de “queres comer?” para una mamá y no es fácil, pedirle a una X que entienda a un Z, cuando se trata de conjugar el verbo trabajar. Mientras lo escuchaba, renegando de la falta de reconocimiento y aceptación, esperando mayor comprensión y libertad y rogando por la paz necesaria para lograr sus objetivos, senti, que era la primera vez que valía la pena explicar porque le puse aquel nombre a mi casa.

 

Aun recuerdo la elección minuciosa de la letra.

Peace & Freedom

Aquel espacio donde se acumulada todo lo que iba recogiendo en el mundo para mi destino final y que habia adquirido "para cuando fuera grande", recibía un nombre y yo creí que ese era el que merecía.

Me pasaba lo de siempre.

Todos reaccionaban a mi elección con gesto raro.

Los que me querían y respetaban, miraban torcido, criticaban en silencio y masticaban con la sapiencia del primate, que tiene la certeza de que debajo de la cáscara dura, amarga o dudosa, existía el fruto sabroso. Sin la intuición básica de un mono, pero con la confianza gratis de que yo estaba detrás de ello.

Los que no llegaban al cariño capaz de aceptar o la intuición del primate, vociferaban: que pelotudez, en vez de ponerle "el oréjano,", "el matrero" o "la portera", “el rebenque”, algo con raíz rural autóctona! 

Yo que nunca espero aplauso masificado y que felizmente aprendi a elegir mis batallas, hice "la gran Tabare", ignore los ojos y las lenguas y festeje con júbilo el primer y único cartel de mi vida. Un anuncio mucho más profundo que la definición de un pedacito de tierra.

Es que "peace & freedom" no era una etiqueta Snov, para una chacra frívola e improductiva, era un Grito de Independencia, para una vida comprometida y trabajada.

Porque vaya si es largo, las más de las veces interminable y a veces imposible, el camino hacia la independencia.

Y muchas veces, las más, se pega el grito por adelantado, para avisar al adentro y al afuera;  que ya no se quieres más ataduras y talvez, promover que aquelllas que quieran, nos suelten y las que no quieran, ojalá se rindan; ¿y por qué no? que las que ignoramos, ojalá aparezcan para encarar una batalla final. 

Independencia, un estado del alma, un momento de vida.

En mi caso un grito silencioso, interno, convencido.
Casi un suspiro de alivio. Un dejarse caer de espaldas sabiendo que el pasto fresco te abrazará y solo habrá cielo encima de tus ojos.

Porque no hay paz sin Libertad y no hay libertad sin independencia.

Independencia de todo. 

Independencia física, independencia emocional, independencia espiritual e independencia material, esta última tan sobrevalorada, siendo la más fácil de todas.

Y así me sentía, despues de tanta lucha: finalmente independiente de todo lo externo, en pleno goce de mi libertad, para procurar la paz que en su silencio, me abriera las puertas de "lo de adentro".

Vencedor en las batallas de la vida, sentía apropiado elegir los mejores escenarios para la guerra más dura, la que me enfrentaría conmigo, y todo lo que ello significaba. 

Hoy mi campo se llama SIRMIONE, me encargue de dejar el precioso cartel de Peace & Freedom "al golpe de ojo", permitiéndome celebrar las ganadas, sin perder de vista el bosque que aún espera verme pasar.

junio 28, 2026

Punta del Este - Un último viaje

 

De cada búsqueda, un encuentro, de cada encuentro, una nueva búsqueda.
Por años, creí y confié en que ese proceso, dirigido con virtud, era mi camino, mi sentido y mi dirección.
Con el tiempo me gusto sentirme “encontrador”, porque vi como muchos, buscaban sin cesar y sin encuentro y como para muchos otros, no era un proceso, no era un camino, era una etapa, con principio y final.

No soy yo quien pueda valorar si la vida te permite o te regala una sola etapa, cada uno en su propio viaje, arma y desarma las maletas que le sean necesarias.

En mi caso, fue un camino que eligió sus propios pasos, que me hizo correr temprano, veloz e inconsciente, que me hizo empujar sin descanso y me obligo a sostener más allá de lo natural. Un camino que seguramente a muchos se les hace conocido, pero que cada uno a vivido internamente con su propio equipaje, el heredado, el aprendido y el elegido.

Un día, por primera vez, emprendí una búsqueda sin destino, un sueño sin imágenes a seguir, un proyecto sin objetivo, un plan sin rutas trazadas ni sentido, un salto a un luminoso vacio.

Habia desnudado el ego, habia reconocido mis cargas ancestrales, habia aprendido a escuchar mi cuerpo y habia logrado liberar mi intuición, no solo para actuar, sino para no exagerar. Habia aprendido a cuidarme y en ese proceso, desplegaba mi vulnerabilidad al universo, disfrutando de verme indefenso y permitiendo que ese universo, me viera como soy.

Y hacia alli partí, hacia una nueva versión de mí mismo habitando esta vida, una vida mas liviana y tolerante, una vida mas plena y saludable, una vida para desplegar las alas que crecían mientras yo buscaba y encontraba, ahora sin destino fijo, con certeza de eternidad.

Me lance despacio, como un bebe que despega sus manos del piso. Trate de sentirlo natural, básico, esencial. Enriquecí la inocencia inexistente del niño, con la certeza madura de un adulto dispuesto a jugar y di cada paso sin esperar uno más, sin miedo a caer, sin necesidad de llegar.
Me fui sorprendiendo con las sonrisas que aparecían, con el piso que se volvía suave, la brisa que se volvía tibia y la luz que guiaba mis pasos de forma perfecta. Mi mundo me contenía, me facilitaba la experiencia, respetaba mi desnudez y me devolvía ternura. Me llegaba o me volvía, me volvía o me llegaba, esa sensación desconocida u olvidada del niño rodeado por los brazos de Mamá, esa Mamá que te deja ser y se atreve a soltarte, pero que siempre esta atenta, para que ningún golpe te lleve a dejar de intentar.

Es un viaje nuevo para mí, ver como esos brazos se abren a los del universo y el impulso de los intentos parece guiarte sin esfuerzo, es sorprendente.
Es un viaje nuevo para mí, y aunque el aprendizaje también te avisa, te prepara y te entrena para los tropezones, flotar en la nube, fluir en la ola, ser parte de la energía que lo llena todo, deja de ser un esfuerzo, un correr veloz e inconsciente, un empujar sin descanso, un sostener más allá de lo natural.

Y en este viaje nos encontramos.
Entre todo lo que se acerca y se aleja en cada paso, me tope con tus ojos, me quede en tu sonrisa y me deje conmover por tu energía.
Me encanto admirarte, profundamente, cuando ya había perdido las ganas de reconocer el genio y la magia en otros humanos.
Adore respetarte y me permití nadar por primera vez en un mar de confianza mutua, sin vueltas, sin estrategias, sin esfuerzos, solo flotar.
Ame sentir que me elegias, despacito, cuidándote y cuidándome al mismo tiempo, al mismo tiempo que yo te elegia.

Sumas mucho cada día a esta búsqueda final, infinita y relajada, sin mas espacio que la paz que inspira y las ganas mas sinceras de vivir.
Me mostraste otra versión de mi lugar en el universo, de mis imperfecciones y mis peculiaridades, de mi propósito original y mi evolución en los diferentes propósitos intermedios…mi evolución en las búsquedas, encuentros y nuevas búsquedas, que hicieron a mi vieja vida.
Me permitiste reconocer quien soy, y fuiste una confirmación mas de como me ven, acariciaste mis heridas y besaste mis fortalezas.
Desnudo frente a ti, no solo te enamoraste de mis impurezas, de mis defectos y mis abismos, sino que no me lastimaste.
No hay mayor sensación de invencibilidad y paz, que saberte en las manos elegidas de quien nunca dañara tu más pura vulnerabilidad.

Eres, por mucho, la confirmación del camino correcto.
La realidad de un sueño que nunca salió de los sueños y un impulso más - el mejor para tener de la mano - para seguir adelante.
Sin un objetivo final, disfrutando el camino.
Expandiendo mis alas y viendo como las brisas cálidas que vienen de las tuyas y suman a las mías, se mezclan con las de esta vida, y nos guían a la eternidad.

 

junio 13, 2026

Punta del Este - Fingir Demencia

 

Desconocía hasta el termino. Demencia y fingir, fingir y demencia nunca fueron parte de una frase y mucho menos de una idea para mi.

De alli a una conducta y mucho menos una conducta recurrente, el sismo que abre es simplemente inconmensurable.

 

Porque en mi vida, "fingir demencia" habría sido sucumbir, rendirse, perderlo todo, morir.

Porque cuando, equivocada y defectuosamente talvez, haces todo lo que hay que hacer, todo, apostando todo lo que tienes, todo, y poniendo tras de tus acciones todo lo que eres, todo, "fingir demencia" no tiene espacio, ni sentido, ni lugar.

 

Sin conocer la expresión, me tope muchas veces en la vida con personas que no encaran, que no ofrecen una respuesta a lo que les incomoda. Personas que prefieren salvarse, un ratito mas, hasta no tener que fingir, quizás, talvez, alguna vez.

Nunca las entendí.

Nunca lo compartí

 

Encontraba una cierta "habilidad disuasoria" en el esquive, la inocente e insolente esperanza de que el otro no se de cuenta, la apuesta por la piedad del exterior, que no repregunte, que no vuelva sobre el punto, que acepte el esquive y de una nueva oportunidad, a costo de seguir.masticando una pregunta, una duda, que se vuelve cada vez mas amarga y va tomando lugar entre las cicatrices del alma.

 

Porque alli llegan las dudas sin respuesta, y mucha mas rapido si quien debe responder "finge demencia"

 

Dramático? Exagerado?

Lo importante aqui, no es lo que el que finge piensa, es lo que siente el que duda, el que pregunta, el que busca una respuesta, el que comparte y abre sus oídos, sus ojos, sus manos, su corazón y su alma a aquella respuesta que se disimula en un silencio que espera ser aceptado livianamente, y pasar, como si nunca hubiera gritado en el oído de quien esta esperando escuchar la respuesta.

 

"Fingir demencia" , cobardía oportuna quizás?, menosprecio interesado?  Insulto al intelecto y la experiencia emocional? Escudo básico y desconsiderado dentro del amor?

Se me ocurren decenas de sinónimos, cada uno peor que el otro.

"Fingir demencia", no se, no aplico, no acepto.

julio 27, 2025

Guardia Vieja - El nuevo mundo de los miedos.

 

Buscar mas amplitud en un mundo como el mío, me llevo a iniciar un viaje interior, donde cada coraza estaba ubicada natural y eficientemente para lograr esta vida no lineal.
Hace más de 20 años que empecé a “cambiar recetas” a sabiendas y conciencia de que habían sido tan eficaces y acertadas, como innecesarias y limitantes desde hace mucho tiempo atrás.

Hoy me toca reconocer emociones, ver cómo se traducen en mi cuerpo y a través de la interpretación de mis poros, dejarlas permear a un alma cada vez mas nueva y cada vez mas madura, abierta a la vulnerabilidad absoluta y asombrada del abrazo reiterado de una vida que, en otros tiempos, solo tenía mezquindad.

Entre tantas, la tristeza, la seguridad, la protección y como no, el miedo, debieron salir del diccionario fluido de mis palabras, e internarse en un viaje que de a poco, devela una nueva forma de sentir, emociones viejas que alguna vez fueron bloqueadas para latir en libertad.

Como era de esperarse, no se manifiestan en mis días con sus versiones mas básicas:  el miedo a la muerte, el miedo al fracaso o al rechazo, o el miedo a la soledad, por el contrario, encuentran caminos más prístinos, asociados a este momento de mi vida, a los placeres, la felicidad y los desafíos de la actualidad.

Así que me invaden, despacio, sin permiso, pero sin prisa, algunos pequeños miedos, que, por nuevos, asustan y ponen en jaque, a esta naciente nueva forma de respirar. Miedos tan delicados y punzantes, como el Miedo a Olvidar o el Miedo a Renunciar.

Despues de dos días de no tener tus ojos frente a mí, siento un miedo tan terrorífico como real, a que olvidemos lo que somos de verdad. Yo que he estado he vivido lejos de la humildad y que siempre volé por el mundo, seguro de lo que sellaba a fuego en “mi gente” y mas especialmente en mis compañeras de vida, siento, con toda certeza y todo pavor, que tú y yo, podemos olvidarnos indefectiblemente, de lo que somos en este instante de la humanidad.

Y no porque no nos importemos, no porque no disfrutemos el uno del otro, sino por todo lo contrario. Porque este amor que nos ha sorprendido tan mal parados tiñe cada caricia e imprime en cada recuerdo, una especie de tonalidad de “cuento de hadas” que lo vuelve onírico, irreal, difícil de aceptar y a veces, hasta injusto de disfrutar…tanto, que amenaza con quedar guardado en los sueños de la tercera noche, para nunca más volverse a manifestar.

Así vivo yo este miedo a olvidar, no porque deje de estar en nuestros recuerdos, sino por el contrario, porque solo habite alli, en ese lugar utópico, donde nunca llega la realidad y que por onírico, perfecto e ideal, pierda su calidad de real y nos acostumbremos a tenerlo tan encumbrado, como lejano, para el resto de nuestros días.

Y ante ese miedo de no aceptar la realidad como tal, se emplaza el incisivo miedo a Renunciar.

Porque no puede ser tan bueno, porque no puede ser real, porque por eso olvidamos que lo vivimos en cuerpo y alma y sufre el terror de transmutar a un espacio en los sueños abandonando la realidad y nos expone a la triste disyuntiva de redimirlo o renunciar.

Porque sabemos que se redime con una mirada, una caricia, una sonrisa inevitable y los besos más dulces de intercambiar, pero la incrédula dualidad se siente tentada a hacernos renunciar.

¡Parecen miedos tontos!

¿Por qué alguien abandonaría al recuerdo una posible fantástica realidad?, olvidando su condición de posible y real y ¿por qué?, menos aún, renunciaríamos a la posibilidad de que se quedara aquí, en nuestra nueva realidad, ocupando el espacio gigante y sorprendente en que la hemos recibido sin siquiera buscar.

Pues yo no tengo la respuesta.
Ni porque, ni para que, ni como y muchos menos cuando, tu puedas sentir o yo pueda determinar, que el espacio de lo nuestro son las asignaturas pendientes, las oportunidades perdidas, los sueños por cumplir en una próxima vida o la elevación de nuestro encuentro al nivel de una deidad y en ese sobre calificar, estemos escapando y renunciando a nuestra mas hermosa y emotiva realidad.

Así que, en este nuevo mundo de los miedos, habiendo aceptado que no tengo todas las respuestas como solía pensar, tiemblo de pavor, ante la posibilidad de que con todo el amor del mundo, apaguemos, tu o yo, para los dos, la luz que ilumina este costado izquierdo, este corazón hiperlalente, este amor abierto a entregarse y sostenernos por una eternidad.

julio 17, 2025

Guardia Vieja - Yo solo estaba solo.

 

Yo solo estaba solo.
Por definición, por decisión y por opción, sin que hubiera existido un análisis consciente y adulto de una evolución de hechos precisos durante un periodo de tiempo. Sin hipótesis, ni la básica que desconocía de que Mamá y Papá son imprescindibles para Hijo, ni la razonada de aceptar que Mamá y Papá no estan. Sin metodología científica, ni observación, ni experimentación, ni análisis, ni hallazgos y por supuesto, sin nada para concluir o enunciar.

Yo solo estaba solo.
Así lo había asumido, sin tener idea de lo que aquello significaba y me había plantado, sin los zapatos requeridos y con cojones muy discretos, al frente de esas tres mujeres que compartían mi mundo y retirado de aquel hombre que ni siquiera pude dejar de amar y hasta hoy, incluso admirar.


Tendría unos duros 6 o 7 años entonces, ya caminaba por el medio de la calle para poder escapar a cualquier mal que en la luz o las sombras pudiera acechar y ya había decidido que prefería andar mojado, que llevar la carga de un impermeable que no me dejara sentir y porque no sufrir sin limitaciones, las mieles y las hieles de mi auto infringida responsabilidad.

Para los 23, si bien solo había logrado sobrevivir con dignidad, tenia aceitados todos los mecanismos de supervivencia, en una lucha continua entre el ser y el parecer, el ser hombre y el parecer bueno, el ser pobre y parecer digno, el ser esposo y parecer amante, el ser justo y parecer generoso, el ser padre y llorar en silencio todas las lagrimas que el niño no había podido llorar.

Y cuando con dos hijos, decidí que había muchas vidas aun por vivir y mire con vergüenza a mi primera novia y esposa antes de marchar, escuche las palabras acusadoras de mi madre “¡eres igualito! Estas haciendo lo mismo que tu Papá” y una segunda decisión, inconsciente e igual de silenciosa, la quito de mi espalda, la soltó de mis manos y sin mas peso que dos enanos, me dispuse a volar.

Tras mis primeros aleteos, salve a los míos antes de que la casa que había construido para muchos se viniera abajo, antes que tuvieran que aceptar sus propias rutas a mendigar y antes de visitar hospitales psiquiátricos por primera vez para asegurar la vida de mamá.

Despues fue y vino, lo supe, pero no lo viví. Samanta la supo apapachar, Marcia le acerco a mis hijos para que los pudiera mimar y esa vida triste, pobre y sacrificada fue apagando su tenue luz, operación tras operación, entre Maroñas y San Carlos. Yo había salido de sus brazos hacia más de dos décadas, había soltado sus manos cinco años atrás, no había forma de que sintiera su partida, no encontré ningún motivo que me llevara a llorar una ausencia que ya arrastraba de tantos años atrás.

Ella siempre decía que era igualito a él, a aquel hombre que tirando las manos de mi madre y mis hermanas muy rápido deje atrás. Ni siquiera me lograba ofender. Si bien no lo entendía y no lo lograba justificar, a él lo respetaba también, lo amaba igual y “ser igual” me sonaba a guapura, a posición esbelta e intelectualidad, me sabia a salud y me empujaba, vaya a saber porque, a escapar.

Fue fácil dejarlo atrás, se fue enterrando lenta e inexorablemente en el barro de los malos amigos, los malos vicios y las cosas sucias y pronto, el aire de la miseria en los ranchos ocupados, de la periferia del barrio perimetral de un pobre pueblo, fue pudriendo sus dientes y bajando su frente.

Una vez mas fue Samanta quien lo pudo rescatar, porque siempre fue santa.
Yo no estaba ni quería estar, al verlo limpio y desgarbado solo lograba iluminarlo con la tenue y triste luz de la lástima.


Un día se fue y me paso a saludar. Por esas ventajas que todas las almas tienen y no necesitan merecer, llego hasta mi cama en un México que me veía comenzar a luchar nuevamente en desigualdad; y se despidió.
Esa mañana atine a llamar a Tania para confirmarle a ella que seguía gozando de aquella antigua sensibilidad que la atrajo a mi vida y para confirmarme que efectivamente, había muerto Papá.

No recuerdo cuando ni como, seguramente nunca lo supe. No había forma de que sintiera su partida, no encontré ningún motivo que me llevara a llorar una ausencia que ya arrastraba de tantos años atrás.

 

Esta es la historia linda, la que aprendi a recordar.
Yo solo estaba solo, no pude, no supe y algunas veces no quise, ya no quise, hacer más.

julio 16, 2025

Punta del Este - Sentirte

 

No recuerdo su nombre, solo su pelo largo rizado al extremo y esa sensación única que descubrimos con sorpresa.
Amanecíamos a la sensualidad y si bien, no nos atraíamos especialmente, jugábamos con nuestras manos, tratando de entender que magia extraña nos conectaba al rozar las yemas de nuestros dedos. Incomprensible, casi extraña a nosotros mismos, sonreíamos al tiempo que nos corría un escozor tembloroso por todo el cuerpo y nuestros ojos al encontrarse, tenían mas dulzura y sorpresa que ganas y pasión.
Es que no había nada en el uno que llamara al otro, pero casi sin querer, una vez rozamos nuestras manos y nunca pudimos descifrar aquella sensación que, al menos para mí, mantiene viva su existencia en mi memoria.

Creí que nunca más sentiría algo así.

La vida ha sido larga, mis manos se volvieron expertas al tocar y aquella sensación, siempre esquiva, se volvió un recuerdo idealizado, un sabor viejo e inigualable, que me invadía a veces con momentos de desazón al no poder reencontrarlo, pero al mismo tiempo me invitaba siempre a buscarlo, a probar una vez más, una vez mejor.

Creí que nunca más sentiría algo así. Y llegaste tu.

Y mis manos rozaron las tuyas y mi búsqueda termino, porque al tocarte, aquel escozor tembloroso se transformó en un listón de seda circundándome la piel, tejiendo juntos cada poro mío y tuyo, exhalándose en el suspiro despues de cada roce de tus labios y encapotando mi mirada que absorta se conecta con la tuya, rendida a un sueño de eternidad.

Porque cuando te toco, tocas de tal forma mi alma, que tu piel y mi piel se confunden en un mismo cuerpo, uno nuestro, que se mueve con una armonía que va más allá de nuestra propia intención.

Porque cuando te miro, veo de tal forma tu alma, que la mía se acongoja y suaviza, rindiéndose en esa ensoñación que creía exclusiva de un bebe al reconocer los ojos de su madre y que mi cara de adulto no sabe ni quiere disimular.

Porque cuando te beso, rozo de tal forma tu alma, que la ternura de mis ojos transmuta en una pasión sabrosa, a veces exquisita, a veces incesante, a veces transgresora, que encuentra en tus labios el complemento perfecto para la magia.

Creí que nunca más sentiría algo así, y ahora, desvela mis días felices la idea de que todo esto que nos atraviesa cuando estamos juntos y que nos permite vibrar en armonía con todo lo que nos rodea como nunca lo había vivido, jamás pase a ser un recuerdo idealizado.

Ahora, solo quiero sentirte, así, para siempre.

julio 12, 2025

Guardia Vieja - Tristeza: Asepsia Emocional

Todos conocíamos sus calenturas, el conocía sus calenturas.

Esta vez, y talvez siempre -  como no pensarlo justo ahora – tenía buenas razones.
Sentía que perdía la batalla principal para mantenerse con vida y una rabia incontrolable agredía a todo su entorno, casi tanto como a el mismo.
Así que cruce el Atlántico una vez más, con la urgencia de abrazarlo y dejar que me golpeara con sus palabras incisivas, para contener toda la rabia posible y que su cuerpo no tuviera que sufrirlo tanto así, mucho más.

Lo invite a recorrer España, nos subimos al auto mas veloz que conseguimos y salimos a probar suerte, a ver si eramos mejores esquivando la parca o terminábamos con tanto pesar en alguna de las autovías del reino, e intentamos en todos los reinos que pudimos.

De Valencia a Andalucía y de un flechazo a Castilla la Mancha, respiramos Madrid y saboreamos Navarra, para terminar enamorados y semidestruidos en Pais Vasco.  Ya sin respeto, sin quejidos y sin consuelos, toco un regreso de 3000kmts en silencio, para guardar todas las preguntas y el llanto abrazados, para el equipo médico que, como queríamos no creer y como sabíamos que sucedería, lo condeno a muerte aquel 5 de Setiembre.

Entre tantos kilómetros y charlas, nos lo dijimos todo, lo que sin saber nos habíamos guardado y lo que no queríamos guardarnos de ninguna forma, hasta ensayamos formas nuevas de hacernos daño, con la silente esperanza de consolarnos en un nuevo abrazo al final del día.

-            De niño, allá en Camino de las Tropas, donde vivíamos con Mamá en la casa de la Abuela, solía jugar en la calle todo el día, con el Gianni ¿te acordas? y los pibes del barrio, esos que estuvieron en tu casa como adultos la ultima vez que llegue a Uruguay. Y muchas veces, cuando salía, el Abuelo Carlos estaba sentado en la garita del Ómnibus de la esquina.

Nunca esperaba que me llamara Puto o Maricón como lo hacía en las noches mas oscuras de rabia, pero jamás hubiera imaginado que mi padre visitaba a mi hijo, en el silencio de su vida en la calle y que esto hubiera significado tanto, seguramente para ambos.

-            Yo me acercaba y me sentaba con el en la parada, hablábamos un rato, era lindo. Me preguntaba sobre mis amigos, sobre futbol – porque siempre llevaba una pelota en la mano – y de cualquier cosa que pasara, por alli, por Camino de las Tropas, un buen rato. Despues, desaparecía, de la misma forma que había aparecido, al cruzar yo la puerta de mi casa.

Nunca pensé que mis hijos hubieran tenido una relacion con sus abuelos, con mis padres propiamente dicho y me asombraron muchas cosas de aquel relato de Anthony en San Sebastian.

Y me di cuenta ayer, apenas ayer, que ciego e inconsciente había sido siempre sobre esto.

Porque si bien yo no tuve abuelos, o apenas sufrí una abuela materna a la que desagradar, ellos vivieron sus abuelos, en sus tiempos y a su manera, influidos por sus propias madres y entregados a esa tierna relacion que no se puede igualar.

Porque revisando la muerte de mis padres, recordé la imagen siempre presente de aquella ultima tarde de Mamá en el sillón del living de la casa de Samanta, riendo rodeada por sus nietos, entre ellos Anthony y Nicole.
En el mismo sillón donde su corazón dejo de latir poco rato despues.

Y recordé también, las palabras de Anthony, las palabras de amor de un nieto hacia su abuelo, cuando llegaba hasta la orilla del pueblo, silencioso, como no mereciendo la mirada, para ver a su nieto pelotear en la calle con los amigos del barrio.

Y la terapia me permitió pedir PERDON identificando el origen de mi TRISTEZA, esa que todos ven en mi y yo soy incapaz de sentir y mucho menos identificar.
Esa que resuena en el centro de mi cabeza insistentemente desde hace dos décadas.
Esa que todavía me toca curar, sufrir, exponer a duelo y ojalá, como en todos los duelos procesados, aceptar y abrazar, no solo para lograr el placer del silencio, sino para excomulgar la pena de no haber hecho mi parte en aquel momento y el ahogo de no haber llorado mis propias lágrimas.

Porque cuando me vi tirado cómodamente observando la muerte de mis padres, a sabiendas de que debía residir alli un momento de profunda tristeza, pero imposibilitado de sentirla despues de tres décadas de asepsia profesionalizada hacia el miedo y el dolor, no solo entendí que no había cumplido el obligado duelo, sino que no había hecho mi parte, la que siempre hice, ni en el fin de la vida, ni en la muerte de mis padres.
Y PEOR AUN, no había hecho nada, ni mi parte, ni ninguna, en la contención, la compañía y el refugio imprescindible para ellos y para mí, de mis hermanas, mis sobrinas y sobrinos, ni siquiera de mis hijos, cuando sus abuelos partieron a la que aún no puedo dejar de ver como una mejor vida.

Porque se fueron a mi edad de hoy, pero yo ya los había dejado marchar hacia mucho tiempo y había renunciado a ellos antes de aprender a multiplicar y cuando llego el momento, cuando alguien menciono su muerte, para mi fue una obviedad, sin reflexión de tiempo y espacio, sin impacto, sin pesar.


El fin de una historia que había terminado para mí, hacia, una eternidad y que hoy, me toca retomar.

mayo 09, 2025

Guardia Vieja – Aceptar lo imposible y Abrazar lo recibido

 

Ahora que mi propia búsqueda por cambiar mi vida toma pasos firmes, entiendo.

Entiendo que no podía hacer nada más por ti.

Que era simplemente imposible lograr en la periferia de tu existencia un cambio en el legado de tu vida.

¡Y como cuesta aceptar que no se puede!, que no todo se puede, que hay cambios que ni siquiera son un desafío para enfrentar, porque no son de uno… son de aquel otro al que deseas, o quieres o amas con toda el alma.

Pero eres incapaz de ayudar.

Y me paro solo, mirando a todo lo que por flotar arriba sentimos superior y me escurro solo hasta que mis brazos tocan mis piernas y mis lágrimas enjuagan el suspiro helado de la impotencia.

Y respiro, profundo, por esa ansia de sobrevivir y dedico mis ojos húmedos al cielo, y parpadeo, y lucho por aclarar mi vista y ruego por encontrar un lugar donde no falten desafíos, pero donde esos desafíos sean reales y por reales realizables y por realizables felices y por felices...reales.

Y me dejo hamacar por una brisa suave y tibia qué me dice al oído "Ríndete", abandona esas peleas, ven a disfrutar de un espacio donde las cosas duras y las imposibles habitan el pasado. Relájate. Fluye con mi aliento, disfruta la liviandad de ser cargado y los mimos de ser visto y recibido.

Permítelo.

Y cuando veas tu linaje fluir en esta misma onda, entenderás el camino.

Y cuando veas el mundo batallar en todas las otras, ayuda. Haz tu parte, porque no llegaste hasta aquí solo y no será solo que llegues hasta allá.




diciembre 13, 2024

Guardia Vieja - Hasta mi ultima noche

 

De pronto, tengo que preguntarme porque viajar….

Desde la pregunta parece tonto, el mundo entero me devuelve su respuesta… ¡hay tanto allí afuera por descubrir!

Pero fui un viajero por veinte años, un tipo que subió y bajo de aviones y cruceros, que recorrió setenta países y vivió en nueve…no soy un principiante y hoy, vivo en la raíz de mis sueños.

Y no sé, si es más importante la experiencia y el foco que guio y motivó esa experiencia, ese que me deja aquí, en casa, donde siempre soñé.

Debe ser difícil para la el humano natural entender esto, debe ser difícil comparar las auroras boreales con los atardeceres, los campos de la Toscana con el lugar donde podas tu Vid, los atardeceres de Santorini con los atardeceres de Punta, pero para mí, no es nada difícil, es muy simple distinguir lo que hace de este lugar, mi lugar en el mundo y adorar cada decisión que en medio siglo de vida me trajo aquí.

Porque al final, de eso se trata.

¿Se trata de seguir modas y perseguir modelos o ser fiel a lo de uno?
Se trata de perseguir aquello que ves en tu tierra, que muchos afortunados ven y por lo cual hacen los mismos kilómetros que tu hiciste por descubrir el lugar donde quisieras morir.

Porque se trata de eso, difícil de entender, no el lugar donde quieres vivir tus días, sino el lugar donde quieres vivir hasta tu última noche y la diferencia es tremendamente enorme.



septiembre 08, 2024

Montevideo - Flores de Naranjo

PROLOGO: Inmerso en un proceso de dieciocho meses, del cual no espero, ni veo, ni quiero el final - si es que lo hay antes de la muerte - recibi dos regalos en forma de video mensaje. De alli, del revoltijo molecular, surge esta entrada. Todas las citas entre comillas y cursivas,  son enseñanzas de Claudio Naranjo.


Me habría gustado recibir primero el segundo y después el primero, pero quien es uno para definir el orden en el que se recibe o siquiera, lo recibido…menos aun, lo que se nos ha compartido que no cabe duda es mucho mas de lo que podemos “ver” al recibir.

“recuperar el espíritu de la búsqueda” me hace sentir en casa, pone mis pies en un camino acertado, explica y le da sentido a la acción y calma, como calma, el rezongo chusma de la mente que todo lo duda, manipula y enjuicia.

De reconocer el “crecimiento horizontal” y de la simpleza de ponerle un nombre y describirlo tan fielmente dentro del sentido común, toma poder e identidad propia, reconocible y aceptable, el “crecimiento vertical”.

“Lo que estamos buscando es una dimensión superior, que no entra en el mapa de nuestra mente intelectual”.
“..una sombra…, un seudopodio…, un reflejo… de algo mucho mas grande”
y por vaga que parezca la explicación o evitativa su definición nominal, cuando efectivamente “recuperas tu espíritu de búsqueda” en la ignorancia profunda de lo que deseas encontrar, la combinación de “crecimiento vertical, dimensión superior y algo mas grande” toman sentido y dirección inequívoca.

En lugar de hacer berrinche, me gusta pensar que algunos afortunados reciben la guía temprana, para invertir mas vida en el propósito superior, pero me reconozco huérfano de esa guía y desde hace varios años lamento reconocer, como las obviedades recién rompen mi pupila en estos tiempos.

Nadie llego a gritar en ninguno de los estrados o silencios de mi vida, sobre el crecimiento multidimensional, sobre lo horizontal a lo que el todo occidental nos empuja y lo vertical que habita, si habita, en la mil y dos noches de los cuentos fantásticos.

Nadie me desasno, al contrario, de que el egoísmo o el narcisismo no solo no son una extensión, una etapa evolutiva superior, una exageración del amor propio, sino, todo lo contrario. Es tan difícil de aceptar, cuando llevas medio siglo midiendo con una regla que tiene el primer cero después del nueve, en lugar de tenerlo delante del uno.

Me rechina, me ofende y porque me ofende y me rechina, le presto atención y pongo en tela de juicio lo que yo daba por totalmente superado: el amor que siento hacia mi, ese que yo creía gigante y exagerado y que no condice con mi reiterado lugar de martir, con mi búsqueda del amor exterior, con la exposición, el sacrificio y la regeneración trabajosa de mi cuerpo y mi alma en pos de dar. Me repito mi máxima de “preocupate por dar y recibirás lo merecido” y no encuentro ningun espejo que me devuelva el aplauso.

Trabajo una desconexión emocional y resulta que todo aquello que yo consideraba una exageración emocional, una acumulación sorprendente de sensaciones y momentos, un desarrollo empírico de las artes mas cuidadas para llegar a múltiples, diferentes y porque no a veces divergentes objetivos, son apenas, alargar las ramas de este árbol que cierne una sombra cada vez mas grande y oscura,  a mi raíz que se encuentra estancada y vacilante.

La melancolía inicial muta instantáneamente en alerta, en motivación, como siempre, pero talvez, esta vez aplicada en mejor dirección y sentido.
“se necesita estar dispuesto a morir al mundo, para encontrar el otro. Como si uno en un momento de la vida llegara a un abismo y dijera, no, ya no me interesa todo lo conocido, quiero seguir adelante. Pero seguir adelante es lanzarse al abismo…y parece que hay gente que prefiere lanzarse al abismo que seguir siendo mediocre” … y cuando me siento incluido en esa “disposición”, la nostalgia que diagnosticaron en el iris de mis ojos,  parece empezar a tener sentido.

Con esperanzas intactas, sin saber hacia que o adonde, voy, vivo.

“los que sueltan amarras de los deseos y de las cosas conocidas, aprenderán a volar”

 

 

septiembre 07, 2024

Guardia Vieja - ….y van casi 4 meses

 

….y van casi 4 meses.

Cuatro meses de sentirme afortunado de que Whisky reciba el ultimo TE AMO del día y mi Michelesco “descansa” antes de que la puerta de mi dormitorio se cierre detrás de mí.

Cuatro meses de buscar nuevos sueños poco rato después de que se terminen las noticias.

Cuatro meses de dormir con la computadora sobre la almohada de mi izquierda, los lentes y el teléfono a su lado y los “bultos” de turno, preparados para viaje, lavado o guardado, ocupando la mitad sin arrugas de mis sabanas.

…y van casi 4 meses.

mmmmm…olvide el Negroni haciendo equilibrio en mi silla-mesa de luz, endulzando mi viaje al interior.


Veamos que parte de mi supera el proceso, si mi mente, mis genitales, mi hígado o mi corazón.

agosto 17, 2024

Guardia Vieja - Una de tantas noches

Hoy soñé y confieso que estaba despierto.

Soñé que vendrías, que llegarías con el rostro adecuado y las palabras justas a buscar otro abrazo que te contuviera, que aceptara tus disculpas y consolara tu pena.

Tu pena de ti, tu vergüenza.

Hoy soñé que vendrías, que la responsabilidad inevitable incomodaría la culpa y ella te arrastraría indefectiblemente aquí, a primera hora.

Soñé que dejarías una vez más tus lágrimas en mi pecho, ahora de forma honesta, y empezarías a entender, que ya no quieres volver a estar así.

Hoy soñé y confieso que estaba despierto.

No viniste, seguro no hay culpa en ti, jamás te haces responsable de tus actos, es más, todo lo que haces está bien para ti.
Lloraras otras lágrimas, también otra vez, cuando ya no encuentres mi abrazo y mi pecho.

Y volverás a estar así. 



agosto 09, 2024

Guardia Vieja - ...lo mejor de mi.

 

Hoy di una vuelta más antes de irme a la cama.

Revise las fotos de mis niños que pululan por la casa, entre las copas de la cristalería, la alacena y los platos, bajo los cuadros o sobre los baúles, en todos los lugares donde miro, porque desde siempre estuvieron allí para que pudiera encontrarlos, siempre.

Pensé en escribirles un “te amo”, antes de irme a dormir, pero supuse que los preocuparía, así que dejo mi amor de siempre, inmenso e incondicional en estas líneas.

Como es habitual estos días, estas semanas y estos meses, mi “hasta mañana, te amo” fue para Whisky que se acostumbra a ese sonido que antecede el apagado de la luz y mi encierro por una noche más.

Son días de crecimiento, por muchas razones.
Porque así lo siento, porque así lo cree mi terapeuta, porque así lo demuestran mis resultados y porque así se refleja en la forma en que la gente me ve, extraña hoy para mi, como el Ismael de ayer, el de siempre. Ese que hoy me suena tan lejano y a veces, envidio y otras, agradezco haber encontrado la via de dejar atrás.

Hoy ha sido un día gris, un ciclón se anunciaba y pasó, pero sin sacudones, sin violencia. Ciclones mas peligrosos aun que nos frenan y nos obligan a mirar adentro, a entender donde estamos, como estamos y con quien.

Puse mi vaso de hoy sobre “Hablemos de Vino” que oficia de libro de cabecera y mesa de noche por estos días y me decidí a escribir estas líneas, esperando siempre por esa inspiración bendita que me atraviesa y baja a mis dedos.

Hoy no parece estar, hoy no parece querer asombrarme, pero el solo registro del momento me regala dos cosas: hice lo que sentí y pasado mañana, cuando vuelva a leer esto por tercera o trigésima vez, recordare como me siento hoy y será ineludible referencia del pasado, para entenderlo como tal y sentir que ese futuro que será presente, siguió el proceso correcto, el sano, el limpio, el que me lleve a lo mejor de mí.




junio 05, 2024

Punta del Este - TERNURA

   Una bola de helado estalla contra el piso,
y te miran los ojos de un niño con un cucurucho vacío en sus manos…
   El hocico de tu perro obliga la caricia de tu mano inerte,
arrancándote de ese momento infinito de ausencia…
   Dos abuelos tomados de la mano,
se acercan temblorosamente hasta fundirse en un beso…
   Un bebe sonríe con sus ojos cerrados,
entre sueños imposibles en un mundo desconocido…
   Dos niños extraños, estrenan su abrazo y su beso…

   Mírate por un instante…siéntete,
sorpréndete con tu sonrisa de comisuras bajas
y tus ojos achaparrados,
y tus manos abiertas,
y tus brazos empujados a abrazar,
y ese rugido sordo de un suspiro inevitable.

Mirate, con tu empatía espontanea, 
con tus enormes ganas de mimar, 
sumid@ en ese pequeño universo de vulnerabilidad.

  Mírate por un instante…siéntelo.

   Busca en tu vida de adult@, la última vez que te sentiste así:
¿Cuándo fue tu último atardecer?
¿Tu última noche estrellada?
¿Tu última luna saliendo sobre el mar?

¿Cuándo fue la última vez…
que una brisa de primavera,
le dio sentido a las manos que entibian tus manos
o la llama de una hoguera,
te abrazo al pecho que sostiene tus sueños?

¿Qué tan cursis se te hacen estas preguntas?
¿Qué tan tristes sientes tus respuestas?

Parecen ser cosa de niños o de viejos,
de perros o de gatos,
… cuestiones de naturaleza,
Parecen no ser cosa de adultos.

Tal vez sea ese niño relegado por mi alma de abuelo,
pero mi vientre no se estremece,
mi pecho no respira ni late,
sin el calor constante de esos momentos de ternura.


abril 01, 2024

Praia Do Rosa - TU SONRISA

 Te vi reír y noté que tus ojos miraban detrás de mí.

Me quede en tu sonrisa y confirme cuanto la prefiero al rostro serio que mira hacia adentro los últimos días.
Me quede en tu sonrisa, en esa luz que sabía que extrañaba, pero no sabía cuanto hasta ese momento.

Duro un segundo, hasta que notaste que te miraba, pero ni esa fugacidad logro apagar mi alegría de verte sonreír.

Era un lugar extraño y bonito, la musica en vivo se arremolinaba entre los bambú de la estructura, el sabor elegido del vodka en los labios era dulce y yo trataba de abrazarte para que bailáramos juntos.
Al besarte o acariciarte volvía a ver tu rostro, agotado de sondear quien sabe que pensamientos.

De pronto, de nuevo.
Te vi reír y noté que tus ojos miraban detrás de mí.
Le dedique un segundo mas a definir si darme vuelta para ver quien correspondía tu sonrisa, pero preferí quedarme en ella, preferí disfrutar la magia una vez más, sin importar quien la causara.
Quien causaba lo que yo no estaba logrando hace demasiado tiempo.

Rescate esa magia de mirar cada atardecer, sin preguntarme donde va el sol, porque se va, ni como eligió sus nubes de compañía o sus colores al ocaso.

Duro un segundo, hasta que notaste que te miraba, pero ni esa fugacidad logro apagar mi alegría de verte sonreír, una vez más.

Enamorado de tus labios y tu sonrisa, he extrañado esa chispa de luz que enciende mis días, tanto, como el calor de la hoguera de nuestros cuerpos ardiendo. Porque no hay hoguera sin chispa, busco en el universo una respuesta que tu no me sabes dar sobre el paradero de tu sonrisa.