julio 06, 2026

Guardia Vieja - Peace & Freedom

 

Prologo: días atrás mi hijo me busco compungido, una vez mas habia “discutido” con su madre.  A pesar de tratar de evitarlo, la pregunta sobre “que vas a hacer con tu vida?”, es la que viene inmediatamente despues de “queres comer?” para una mamá y no es fácil, pedirle a una X que entienda a un Z, cuando se trata de conjugar el verbo trabajar. Mientras lo escuchaba, renegando de la falta de reconocimiento y aceptación, esperando mayor comprensión y libertad y rogando por la paz necesaria para lograr sus objetivos, senti, que era la primera vez que valía la pena explicar porque le puse aquel nombre a mi casa.

 

Aun recuerdo la elección minuciosa de la letra.

Peace & Freedom

Aquel espacio donde se acumulada todo lo que iba recogiendo en el mundo para mi destino final y que habia adquirido "para cuando fuera grande", recibía un nombre y yo creí que ese era el que merecía.

Me pasaba lo de siempre.

Todos reaccionaban a mi elección con gesto raro.

Los que me querían y respetaban, miraban torcido, criticaban en silencio y masticaban con la sapiencia del primate, que tiene la certeza de que debajo de la cáscara dura, amarga o dudosa, existía el fruto sabroso. Sin la intuición básica de un mono, pero con la confianza gratis de que yo estaba detrás de ello.

Los que no llegaban al cariño capaz de aceptar o la intuición del primate, vociferaban: que pelotudez, en vez de ponerle "el oréjano,", "el matrero" o "la portera", “el rebenque”, algo con raíz rural autóctona! 

Yo que nunca espero aplauso masificado y que felizmente aprendi a elegir mis batallas, hice "la gran Tabare", ignore los ojos y las lenguas y festeje con júbilo el primer y único cartel de mi vida. Un anuncio mucho más profundo que la definición de un pedacito de tierra.

Es que "peace & freedom" no era una etiqueta Snov, para una chacra frívola e improductiva, era un Grito de Independencia, para una vida comprometida y trabajada.

Porque vaya si es largo, las más de las veces interminable y a veces imposible, el camino hacia la independencia.

Y muchas veces, las más, se pega el grito por adelantado, para avisar al adentro y al afuera;  que ya no se quieres más ataduras y talvez, promover que aquelllas que quieran, nos suelten y las que no quieran, ojalá se rindan; ¿y por qué no? que las que ignoramos, ojalá aparezcan para encarar una batalla final. 

Independencia, un estado del alma, un momento de vida.

En mi caso un grito silencioso, interno, convencido.
Casi un suspiro de alivio. Un dejarse caer de espaldas sabiendo que el pasto fresco te abrazará y solo habrá cielo encima de tus ojos.

Porque no hay paz sin Libertad y no hay libertad sin independencia.

Independencia de todo. 

Independencia física, independencia emocional, independencia espiritual e independencia material, esta última tan sobrevalorada, siendo la más fácil de todas.

Y así me sentía, despues de tanta lucha: finalmente independiente de todo lo externo, en pleno goce de mi libertad, para procurar la paz que en su silencio, me abriera las puertas de "lo de adentro".

Vencedor en las batallas de la vida, sentía apropiado elegir los mejores escenarios para la guerra más dura, la que me enfrentaría conmigo, y todo lo que ello significaba. 

Hoy mi campo se llama SIRMIONE, me encargue de dejar el precioso cartel de Peace & Freedom "al golpe de ojo", permitiéndome celebrar las ganadas, sin perder de vista el bosque que aún espera verme pasar.