julio 16, 2025

Punta del Este - Sentirte

 

No recuerdo su nombre, solo su pelo largo rizado al extremo y esa sensación única que descubrimos con sorpresa.
Amanecíamos a la sensualidad y si bien, no nos atraíamos especialmente, jugábamos con nuestras manos, tratando de entender que magia extraña nos conectaba al rozar las yemas de nuestros dedos. Incomprensible, casi extraña a nosotros mismos, sonreíamos al tiempo que nos corría un escozor tembloroso por todo el cuerpo y nuestros ojos al encontrarse, tenían mas dulzura y sorpresa que ganas y pasión.
Es que no había nada en el uno que llamara al otro, pero casi sin querer, una vez rozamos nuestras manos y nunca pudimos descifrar aquella sensación que, al menos para mí, mantiene viva su existencia en mi memoria.

Creí que nunca más sentiría algo así.

La vida ha sido larga, mis manos se volvieron expertas al tocar y aquella sensación, siempre esquiva, se volvió un recuerdo idealizado, un sabor viejo e inigualable, que me invadía a veces con momentos de desazón al no poder reencontrarlo, pero al mismo tiempo me invitaba siempre a buscarlo, a probar una vez más, una vez mejor.

Creí que nunca más sentiría algo así. Y llegaste tu.

Y mis manos rozaron las tuyas y mi búsqueda termino, porque al tocarte, aquel escozor tembloroso se transformó en un listón de seda circundándome la piel, tejiendo juntos cada poro mío y tuyo, exhalándose en el suspiro despues de cada roce de tus labios y encapotando mi mirada que absorta se conecta con la tuya, rendida a un sueño de eternidad.

Porque cuando te toco, tocas de tal forma mi alma, que tu piel y mi piel se confunden en un mismo cuerpo, uno nuestro, que se mueve con una armonía que va más allá de nuestra propia intención.

Porque cuando te miro, veo de tal forma tu alma, que la mía se acongoja y suaviza, rindiéndose en esa ensoñación que creía exclusiva de un bebe al reconocer los ojos de su madre y que mi cara de adulto no sabe ni quiere disimular.

Porque cuando te beso, rozo de tal forma tu alma, que la ternura de mis ojos transmuta en una pasión sabrosa, a veces exquisita, a veces incesante, a veces transgresora, que encuentra en tus labios el complemento perfecto para la magia.

Creí que nunca más sentiría algo así, y ahora, desvela mis días felices la idea de que todo esto que nos atraviesa cuando estamos juntos y que nos permite vibrar en armonía con todo lo que nos rodea como nunca lo había vivido, jamás pase a ser un recuerdo idealizado.

Ahora, solo quiero sentirte, así, para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario