Mostrando entradas con la etiqueta De Viaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta De Viaje. Mostrar todas las entradas

septiembre 06, 2021

Palma de Mallorca - Inmunes

      - Lo lamento, de verdad.

          - ¡Si!, ¿verdad?

          - ¡¡No vale la pena!!

El tiempo me ha llevado, sin querer, sin vocación especial, sin profesionalismo detrás más allá de la propia experiencia, a observar las parejas a mi alrededor y confirmar, cada día, en cada momento y en cada lugar, como hemos decaído, nosotros los humanos.

Y no sé si es un tema generacional, talvez siempre fue así;  para mi hemos caído, de mis búsquedas y expectativas, a esta realidad.

Como, estar con el otro, esta tantas veces más asociado a defectos que a virtudes.
Como, se aceptan una cantidad de cosas y se resignan, a vivir en un estado mas precario por estar acompañado.

Confirmado por años, pero aun reincidente, yo, de los que buscan, de los que quieren…de los que quisieron. De los que, siempre pensaron yo puedo revertir esto, por lo menos en mi vida; y he fracasado, rotundamente, muchas veces.

Ayer en el recital de Vanesa, escuche una canción que no conocía “INMUNES”, que habla de como uno abandona sus vínculos, por motivos que nunca esta claro si son o no suficientes. Pero, lo que hace que uno dude, es justamente eso, la existencia del pinche amor, de eso que te une, que te vincula, que te hace sentir mejor, que genera hormonas y enzimas de felicidad, y te hacen sentir diferente.

Lo cierto es, que cuando vas a la absurda realidad, aunque mucha gente dice que “vemos la realidad como somos, no como es”, yo tengo registros completos, muchos, de cómo la realidad, en este caso, es como yo las veo y no como yo soy. Lo único personal, esta en la mirada, en la capacidad y porque no, la búsqueda de ver.

Esta noche cene en El Pesquero, un restaurante recomendado aquí en Mallorca.
Como muchas veces, era el único cenando solo.
A mi alrededor, cuatro parejas y una mesa de cuatro con dos más.
Inevitablemente les dedique tiempo. Por mucho rato me sorprendí y contuve mis ganas de cachetearlos, viéndolos en silencio, sin mirarse, sin compartirse, cada uno en su teléfono. ignorándose unos a otros.

Luego vi como las damas pedían la cuenta y la pagaban, en ese juego de caras, que muchos creerán natural y que acepto, es un defecto mío, no de los caballeros y las damas modernas.
Y vi también, como uno de los muchachos de la mesa de cuatro, hacia alarde de todos sus vicios incomodando a las otras mesas, a los meseros, a su propia mesa y por supuesto a la pequeña que lo acompañaba.

Poco antes de que terminara mi vino, ella se levantó, detrás de ella salió su amiga y los dos chicos quedaron en esa charla fácil de adivinar, que no necesito interpretar para vosotros.
Fortuitamente, al emprender mi viaje de regreso, me encontré a ambas chicas en la vereda. La acompañante a punto de llorar, explicando, gesticulando su dignidad, rogando ayuda a su amiga y no pude evitarlo. Sin parar en mis pasos ni mirarlas mas que para escuchar su respuesta pequeña, le dije:

     - Lo lamento, de verdad.
   
     - ¡Si! ¿Verdad?

Me contesto, con ambas manos abiertas al final de sus brazos extendidos y un rostro que sufría algo que yo sabía, seguiría sufriendo por mucho tiempo.

    - ¡No vale la pena!

Alcance a balbucear mientras giraba mi rostro y continuaba mi camino.

Las cuadras siguientes quise imaginarme el instante después.
Por ratos sonreí solo en medio de la noche pensando en el milagro de haber tocado un alma a tiempo; en otros, adivinaba como esa niña, que podría ser mi hija, talvez tomara una opción menos valiente desperdiciando su tiempo de vida, lo mejor que tiene, en ese fracaso anunciado.

Tal vez no cambie nada, talvez si.

Dice Vanesa en Inmunes: “…la calle me devuelve, con violencia, las parejas…como si se quisieran más”







octubre 27, 2010

St.Maarten – Guerra de Vanidades - 1138 horas


Re conocida es mi vanidad que lucha por ser orgullo y no soberbia.
Distinguido mi gusto diferente y muchas veces obsesivo en el vestir.

Quienes me conocen, no necesariamente demasiado, podrían adivinar siempre el color de mis calzonsillos con solo ver mis pies y el de mis zapatos al mirar mi bragueta.
Cuando lucía un arete en la oreja izquierda, que por algún motivo este 2010 se llevo, también el color de la joya era, pista perfecta para asumir mi ropa o viceversa.

Trivialmente, llevo una tremenda lucha interna, sin enfrentamientos, ni dolores, ni vencidos, pero lucha al fin; de si lo mejor de mí,  son mis manos o mis pies.

 
Es que la línea perfecta en la secuencia de los dedos; el buen tamaño, suficiente para hacer mis extremidades eficientes pero no brutales y esa marca de la venas que hacen hábiles mis dedos cuando bien los uso y masculino mi dorsal al mezclarse con las arrugas naturales, es común a los 4 puntos cardinales de mi cuerpo.
 
Mas hoy, mirándolas diferentemente involucradas en este instante, prefiero mis Pies, apanados de la finísima arena, cortando mi vista al Caribe de “Orient Beach” en St.Maarten, que mis manos que apenas se distraen para contarles esto sobre mi Blackberry.

Ellos son protagonistas, mis manos, la siempre ávida herramienta de proveer placer, aún en estos relatos triviales y narcisistas.

¿Me disculparan? Pude contarles simplemente: que bonitas estan las playas de St.Maarten!!; pero eso lo sabe hasta quien nunca estuvo aquí.




EPíLOGO: St.Maarten o St.Martin, es sin duda las más glamorosa Isla del recorrido. Con su mitad Francesa y la otra mitad Holandesa, ofrece una variedad de opciones que justificaría al menos un fin de semana. En St.Maarten la mayoria de la gente habla Frances, Aleman, Ingles y una mezcla multitudinaria de idiomas de la cual no recuerdo su nombre (no Creole); esto implica un ambiente culturalmente diferente, que se suma a el sentimiento primermundista de su gente (todos creen ser europeos y en esencia, pues lo son).
Como siempre, un cambio cultural de esta naturaleza, impacta exactamente en TODO, por ende, el ambiente de St.Maarten es realmente diferente a los demas puerto visitados.
Inexquivables las hormas de queso Holandes que se venden por U$S 27 de ese lado de la isla o en el supermercado (cuando no Chino) que esta en la terminal. En mi caso, no habia opcion alguna, ni de cargarlo, ni de tratar de introducirlo al chilito querido, asi que, nada de lacteos y menos guerra en los aeropuertos.



octubre 26, 2010

St.Lucia – “…nunca supe que más necesitas para amarme!!! (me dijo)”– 1425 horas

Un paraiso - Sta.Lucia

A menudo me recuerdas a alguien....

Decía uno de mis preferidos de los 80s, Roque Narvaja.Lucia ha significado para mí cosas dispares en esta vida.

El nombre que jamás le pondría a una hija.

Una morocha de nariz pronunciada y aguileña con tanta personalidad como para llevarla perfecta, que conocí empezando los 90 como amiga de quien dejara el pensamiento de Benedetti en mi mesa allá por el 95 y hermana del disk jockey de los 80 que casi contratamos con el Flaco cuando ensayábamos para poner un Disco Pub en Florida.

Una canción de Roque que me gustaba menos que "Ni una palabra" y decía algo así:

Dame una cita,
vamos al parque,
entra en mi vida
sin anunciarte

Abre la puerta,
cierra los ojos,
vamos a vernos,
poquito a poco

Dame tus manos
siente las mías
como dos ciegos,
Santa Lucia, Santa Luciiiiiaaaaaaa, oh, Santa Luciiiiiaaaaaaaaaaa.


Hoy se guarda en mi recuerdo como esta Isla del Caribe, entre Barbados y St.Kitts, que me regala su mar transparente, enjuagado en un ron implacable y arenas como las de “mi Punta”, debajo de esta sombrilla salvadora, con la piel húmeda y una voz que me dice con una tristeza disimulada que yo no logro sentir: “ algún día te dejare de amar”







octubre 25, 2010

San Juan de Puerto Rico – Partiendo a Saint Thomas – 0800 horas


Debo en primera instancia pedirle que no mida esta “excusión” por mis palabras, cada uno vive cada viaje de su vida y en especial un Crucero, como se le place y como lo siente. Yo no quiero suponer ni inventar como cada uno de ustedes lo viviría, así que me remito a mis vivencias.

He pasado casi 40 años de mi vida esperando a la persona adecuada para hacer un crucero, por aquello de toda la magia que ello encierra.
No quería tolerar quejas infantiles, ni cansancios injustificados, ni mareos desafortunados, ni falta de ganas o gusto por las cosas.
Un Crucero significaba para mi, el “súmmum” (como dicen los uruguayos) y no estaba dispuesto a que estando en el paraíso, se reclamara por estupideces y menudencias.
En definitiva, por eso no había hecho un crucero.

Y ahora, en estos días complejos de mi existir, me he montado al Carnival Victory, a ver que me depara la cruzada.

Deben saber que estos barcos monumentales, que realmente parecen ciudades flotantes e incluyen casi todo lo que una persona común puede esperar a su servicio, jamás paran!!
Van y vienen en sus trayectos, cargando y descargando en dos puertos a la semana alrededor de 3000 personas, lo que de por si, ya es todo un reto y toda una experiencia para los vacacionistas.

También debe saber que los principales clientes de estos “Tours por el Caribe” son los Americanos, en su mayoría de clase media o media baja y dentro de esa mayoría, mucha gente de color, la cual agrega su especial divertimento al viaje y a los ojos.

Por ende, subirse a un crucero con 3000 personas, de las cuales 2000 son de color, 2700 son Americanos o Puerto Riqueños, 1500 son obesos y solo unos cientos representan otras latitudes, obliga a adoptar que los mecanismos de divertimento programados, estén orientados en forma directamente proporcional a la población flotante abordo.

Los días son para visitar las Islas Paradisíacas del Caribe Sur, un 80% va de compras, un 15% toma los tours que se venden dentro y fuera del barco y un 5% se toma un taxi a la playa más representativa y hermosa de la Isla.

Yo, tome un taxi cada día, así que mis crónicas tendrán especial relación con las playas y lo que se ve desde la terminal de cruceros hasta que las suaves y claras aguas se hacen de mi cuerpecito.

Las noches son para disfrutar entre múltiples divertimentos a bordo, desde la ilusoria y cursi experiencia de mirar las constelaciones del sur y del norte mezcladas en el cielo oscuro y limpio de alta mar, en cualquiera de las cubiertas; a emborracharse ferozmente en los bares mirando béisbol o futbol americano, hacer las generosas donaciones en el casino, pasar a cantar un repertorio de canciones solo en ingles en el salón de Karaoke o reunirse en el teatro mayor a ver el espectáculo del día, al cual hay que aceptarle un nivel bien recomendable, en especial para ser gratis.
Los que no, siempre tienen el Free Shop de a bordo, que se esmera por vender todo lo que tiene, cada día con mas creativas ofertas y tres o cuatro “esclavos” (así terminas viéndolos después de ver el tiempo que actúan estos seres humanos) que cantan con muy buen nivel música latina, americana o regaee en diferentes puntos del barco.

Obviamente la pizza, los hot-dog, las hamburguesas y las papas fritas tienen canilla libre todo el día y en los desayunos tienes opciones de “reventar” o “comer ordenadito” dependiendo de lo dañino que te hayas levantado ese día.
Los almuerzos para mí eran siempre en la playa y las cenas, toda una experiencia gourmet y social en el restaurante principal.



La primera parada puede ser St.John o St.Thomas, en este caso, tomaremos las estupendas playas de St.Thomas como dorado refugio de aguas verdes transparente, rodeado de peces curiosos, donde lamentablemente, Magelan Bay, afectada por una tormenta, no estaba habilitada.


.




octubre 24, 2010

Santiago de Chile – ¿quieren volver a viajar? – 2228 horas

Talvez no debería hacerlo, pero he revisado mis 80 publicaciones ya escritas en este blog y me doy cuenta de que, dado que he reiterado mis tiempos en Chile, México y Uruguay - mis destinos habituales - los he dejado sin “crónicas de viaje” para disfrutar.

Todavía saboreo aquellas primeras entradas que parecen tan lejanas tres meses atrás, cuando caminaba por Hyde Park o me montaba en “la choche azul” en Beyrout y vuestro retorno de “gracias por llevarnos contigo!!”, relleno de sincera gratitud.

¿Porque a quien no le gusta viajar?
Y si no viaja todo lo que quiere, como es habitual, a quien no le gusta abandonarse de a ratitos a la dulce imaginación de lugares paradisíacos o místicos y si el escritor lo hace bien, saborear las comidas, sentir los olores bajar hasta los alvéolos y los tímpanos vibrar al ritmo de la música de otras tierras.

Me he distraído casi un mes completo y en tantas entradas previas, en mí, en mis días, en mis reflexiones, en mis sueños y mis dolores, y los he privado de ese placer, que para mí, como viajante habitual, ha perdido los colores que tiene para tantos.

Por eso, a pesar de tener varias series de diferentes temáticas ya escritas, simple reflejo de mi realidad alborotada, hoy los invito a extender las alas, porque no a ponerse el snorkel y viajar otra vez conmigo.

Así como de niñas os enseñan a esperar el príncipe azul y los pequeños siempre vemos caballos y soldaditos en nuestro horizonte, así, casi todos soñamos con un perfecto Crucero por el Caribe.

Desde que salio aquella serial “The love boat” o “El crucero del amor” donde Barry White ponía música sensual a las aventuras de parejas que subían en sus búsquedas a aquellos majestuosos barcos, todos soñamos con un Crucero.

Visitar playas paradisíacas del Caribe, sin perder el miedo excitante de estar en el afamado “Triangulo de las Bermudas” (se me ve la hilacha con todo esto, algunos que no sean de los 70, se estarán preguntando de que hablo!!) y porque no, ver alzarse algún hidroavión e imaginarse al enano “Tatú” tocando la campana de alguna Isla de la Fantasía donde Ricardo Montalban se hacia cómplice de una magia siempre lista a dar solución a cualquier problema.

Así que “bon voyage”, empiece por cerrar los ojitos, que en mi versión un poco menos fantástica, mucho mas actual y sin duda mas crítica (¿cuando no?) de estos famosos cruceros, lo invito a recorrer las Islas Vírgenes y las Indias Occidentales, en textos (aún no se que tantos) que no servirán de guía de turismo, pero le mostraran MI realidad de estos paraísos.

Bienvenido a Bordo.


 

septiembre 11, 2010

Lima – De paladar y de espíritu – 1805 horas

Antes les contaba lo que mis ojos profundos y mi corazón implacable veía en Lima, mas allá de mi mente siempre abierta y capaz de aplaudir desde temprano cualquier iniciativa que lleve sonrisa a los pueblos.

Hoy talvez le haga más honor a esta ciudad que merece no más compasión, sino más justicia de mi parte.

Un par de rodajas de “Ali” , hicieron que mis ojos pudieran descansar de la tortura inefable de no cruzar el camino con nadie digno de ver.

Es que esta semana alguna consigna cósmica, ha hecho que los buenos mozos y las buenas mozas, no salgan de su casa.
Dice Pablo que el “universo conspira” y yo fiel creyente de tan pocas cosas, sigo confirmando que Cohelo tiene mucho para merecer la canonización.

Falto de emociones de las que entran por los ojos, mi boca exigió su lugar estos días y se ha encargado de concentrar mis sentidos.

Un par de cenas con Salmón en “La Huasca Puclana” y “Alfresco”, para rechuparse los dedos.
Una decepción en un restaurante Uruguayo mal elegido, pero bien vivido.
Un desayuno remontado a comienzos del siglo 20 en “La Tiendecita Blanca”, un entrañable espacio suizo en el corazón de Lima.
La confirmación de un “risoto a la carne saltada” en Dánica, seguido por mas de una conversada “zambucca” en las rocas.

La noche me ha llevado a “los barrancos”, la invención típica de esos espacios acogedores en lugares poco habituales.
Como en San Antonio Texas a la vera del río o en Buenos Aires en Puerto Madero, Lima construyo un paseo íntimo de mediasluces y magia poética donde alguna vez corrió un río, que entre terremotos y gente dejo su lugar para nuestro disfrute.

Pasado el “Puente de los Suspiros” desde donde “Chabuca Granda” nos ha inundado de canciones y poemas; el reguero de adoquines nos deja caer en “Picas”; para interrumpir la charla entre tragos de “Aguaimanto” y “Maracuya”, que parecen haber nacido en esta tierra para ser combinados con el fiel pisco peruano.

A la derecha, el “Sóngoro Cosongo” nos recuerda vibrante la versión de nuestro Camdombe Uruguayo, que entre Lima y Arequipa, las colonias afroamericanas han destilado para el pueblo peruano.

Mas arriba, el “Ayahuasca” ( http://www.ayahuascabar.com/
), en su majestuosidad y delicioso decorado ecléctico, trata de brindarnos en tragos multicolores y de exóticos sabores, la experiencia misma de esta droga que los Incas llamaban “la soga del alma”.
Es que vivir la buscada experiencia de probar el “Ayahuasca” en la selva, te lleva, dicen, entre sueños, a encontrarte con lo mas profundo de tu ser.

Estar sentado en una de sus tantas barras, no puede menos que recordarnos al amigo Juan y su preciada “pura vida” de Murcia. Vaya que haríamos estragos aquí compañero; con barman de origen milenario y frutas que solo crecen en las selvas y sierras de los Incas.

Imposible olvidar al flaco Fernando y su gusto por las cosas espirituales, que si vienen líquidas mejor; u obviar aquella “Mayacuyaroska” que perdidos en la cuarta playa de Morro de Sao Paulo, nos humedeció los labios y nos llevo a una siesta perfecta bajo aquel barzucho de costanera.

Una carta interminable ( digna de ver http://www.ayahuascabar.com/carta.html
), que nos invito con un “Curandero”, machacado de “Carambola” y pisco; mas otro de “Camu camu y Uña de Gato”, para terminar en un estupendo Martini de Uva Borgoña (Uva Tini Reforzado) que dicen, se ve muy sexy tomado por un caballero.

Con una sonrisa grande, una nueva gratitud por esta ciudad que se ve fea a los ojos, pero que distingue a su gente de tantos vecinos y con la deuda de tomarnos una Cuzqueña – que sea de Cuzco y no de mi inventado Cusque Chileno – mientras saboreamos un Suspiro Limeño autentico; dormiremos un par de horas hasta partir a casa.

Ansioso, pero finalmente feliz de haber pisado por primera vez tierra incaica.
Un beso grande, un beso inmenso Lima.

septiembre 09, 2010

Lima – Tres días de primer acercamiento – 1157 horas

Lima se me hace una ciudad grande, extendida horizontalmente, con cercanías aztecas, pero menos glamorosa.

Digamos que emula muchas cosas de México, representa la migración actual del campo a la ciudad que el país del norte vivió mas fuerte hace muchos años y tiene como ventaja el Pacífico bañando sus costas acantiladas.

Sin el smog defeño, Lima parece ser tristemente famosa por su cielos grises, "panza de burro" dijeran aquí.
De alguna forma, ese “colchón” omnipresente sobre la ciudad, se ve en los ojos de sus habitantes, que caminan soñolientos y con labios tristes por las calles en obra y miran al cielo esperando que el sol (Inti en Inca) se aparezca para iluminar sus vidas.

En plena crisis de crecimiento, Perú es un país que si bien se mueve en dos dígitos, no logra emparejar el crecimiento corporativo de sus grandes grupos económicos con la inversión pública y el bienestar social.

Ojos cortos los míos, de tres días en Lima, que desde Alan García (Presidente de Perú) para abajo, todos pueden refutar:

- Las estadísticas marcan que la pobreza ha bajado del 48% al 34% en tres años.
- Toda la ciudad esta en obras, además de plagada de carteles electorales dados los comicios municipales del próximo Octubre.
 
El tema es que a estos ojos subjetivos y humanos, las estadísticas no los conforman, hasta que no ven a la gente sonreír y en actitud productiva.
Aun entendiendo que tres años son poco tiempo para llegar a esa transformación coyuntural de una nación, la esperanza que los números genera en mi cerebro, no ciega mi vista.

Perú, geográfica e históricamente prometedor, me lo perderé esta vez cerrado a la capital.
En otro plan, me tendrá esta tierra nuevamente cerca, descubriendo Nazca, Iquitos, Cuzco y Machu Pichu algún día cercano.

En Lima, la invitación general es "a comer".
Haciendo honor al famoso, complejo y rico arte culinario imperial Inca,  aquí la propuesta para los gourmet es extensa.

De todas formas, entendiendo que el buen mensaje es oportuno para el resto del mundo, que poco a poco pero consistentemente ha empezado a distinguir la cocina Peruana, es pobre para Lima, que seguro tiene, mucho más para mostrar aún dentro del caos circunstancial de estos días.

 
 Poca justicia para una de las grandes ciudades latinoamericanas.

Como sabemos, uno de mis medidores naturales es el tráfico.
En esto, Lima se compro muchos boletos para algunos premios:

- El parque automotriz es bastante actualizable (viejo), con una presencia porcentual bastante medida de coches de lujo.

- Diría que hay mas taxis que autos en la ciudad, con la peculiaridad de que, o no existe, o hay demasiados colores de identificación para estos carros. Además de ello, ningún taxi en Lima, lleva taxímetro. Los parámetros de cobranza son el conocido "dedo chupeteado al viento” (o sea adivinar), el clásico “según el sapo la pedrada” con el cual los extranjeros solemos salir aplastados y el nunca mal ponderado “viva la pepa” por el cual, un viaje te puede salir 5 soles con un taxista, 20 con otro, 60 con el de mas allá y obviamente, 100 con el que esta frente al hotel con su auto limpio y su consigna de seguro (aunque sea igual al resto).

- Los buses del transporte publico, están esperando desde hace 30 años una renovación, pero por “el sanjón” (el Paseo de la República) ya corre el moderno bus de dos cuerpos que a modo de tren de pista, cruza la ciudad de un lado al otro (la versión Peruana del Transmilenio de Bogota o el Metrobus de Ciudad de México)

- Una ausencia fuerte de semáforos;  el doblar a la izquierda en doble vías como regla; transitar 70 calles y doblar las correspondientes 140 esquinas para llegar de un punto al otro dado que las calles que “suben” difícilmente se intercalan con las que “bajan”;  desconocer las sendas y obviar los espejos, son la respuesta para sobrevivir en esta ciudad que emparcha dameros y carece de vías rápidas transversales o circundantes.

Y allá vamos, felices con nuestras artesanías INCREIBLES adquiridas para la cabaña, aprendiendo a conocer la idiosincracia de un pueblo que nos recibio con calidez y cariño y  que de seguro nos verá llegar varias veces y con el fuerte deseo de volver a casa.

septiembre 07, 2010

Punta Cana – De la conquista al Imperio – 1045 horas

Eran las 6 AM cuando varios truenos parecieron moverme la cama.

Tiempo de partir, aunque todavía me quedaban varias horas y algunas, quería que siguieran siendo de sueño y soñando.

La noche fue “de hombres”, de esas a las que no estoy acostumbrado.

Rafael y Daniel fueron los únicos del grupo que se quedaron hasta hoy, así que tuve que tratar de seguirles el ritmo.

A Rafa en el “Ballantines doble en las rocas” enjuagando puros y a Daniel en la charla contínua, mientras nos bajábamos dos botellas de vino de buena calidad en el restaurante de carnes.

Por ende, a las 6, con la cama movida por la tormenta, el arrullo del agua que empezó a caer, no alcanzo a calmar mi cabeza, que,  en plena “destilación”, se empecinaba en pensar en trabajo y otras cosas peores.

Dieron las 8.30 cuando ya con menos mareo, emprendí el día: publicar para ustedes, un baño que terminára de reparar el cuerpo, y el armado de la maleta que me llevará desde esta “isla del descubrimiento” hasta el Imperio Inca.

Siempre que me voy de la isla pienso y confío ciegamente en que pronto volveré, esta vez se siente diferente.

Es como la última vez que estuve en “Floripa”, después de muchos viajes en auto hasta la isla del sur de Brasil en los ´90.

Es como mi última vez en Punta del Diablo, como la última en Acapulco o en Panamá.

Algo dentro de mí me dice que pasare un tiempo sin volver y que no me pesara.

Es difícil saber por que, en mi caso, hay tantas cosas que interactúan y dan pretexto a la verdad, que me permito confundirme:

 - El vino, sigue siendo muy malo aquí; para ser exacto, no entiendo como se molestan en embotellar ese líquido. Pero negocio es más fuerte que ética y aquí, el mal brebaje en cualquier color, se sirve como agua.

 - El calor de los espacios comunes, por ser abiertos a la naturaleza que lo inunda todo, vuelve incómodo cualquier intermedio entre la piscina, la discoteca, la playa o los restaurantes (uno puede ser bueno en buscar de que quejarse no?)

 - También podría criticar la inundación de morenos homosexuales, aunque nunca me molestaron y hasta me hicieron reír con su diversión auténtica y sin tapujos.

Lo cierto es que cuando todo es bueno, somos expertos en encontrar algo que criticar: una copa no secada, un plato no del todo limpio, un trapo de piso indebidamente enjuagado, o un repasador que no debe usarse para las manos.

Lo cierto, también, es que como en el mensaje final de aquella mala película que viera hace un tiempo - donde un avanzado estudiante americano, cansado de la relación de sus padres y lo que ellos le trasmitían, partía a vivir la experiencia de llegar hasta Alaska para encontrar la verdadera felicidad - escribiera:

“La felicidad, solo puede ser total, si es compartida”


Y con eso terminara su diario al morir solo.

septiembre 06, 2010

Punta Cana – Inferno – 1942 horas

Con los dedos “viejitos” se hace un poco mas incomodo escribir.

Mi cuerpo tiembla y no estoy seguro todavía porque, talvez el exceso de Te frío, opción que he tomado para darle sabor al agua y seguir evitando el alcohol que aquí en los “all inclusive” se vuelve un enemigo que nos vence muy fácil.

La única vez que recuerdo una sensación similar, fue cuando me tome un par de energéticas hace un año atrás.

Ayer la playa estaba desierta, anoche, la fisonomía del hotel empezó a cambiar.

A pesar de que su llegada estaba anunciada y era de publico conocimiento, fue imposible que pasara desapercibida.

Poco a poco, pero implacable, como una invasión de hormigas africanas, el complejo se fue llenando de formas redondeadas, bien moldeadas y brillantes.

Pululaban de a dos o de a cuatro.

Sonrientes figuras jueguetonas, ágiles en su andar y sus movimientos.

Sus cuerpos marcaban una presencia innegable, muchos tatuados, algunos agresivos, otros muy delicados.

El pelo finamente arreglado en diferentes formas, o como si de moda se tratase, corto, rasante, como para distinguir cueros cabelludos curvilíneos y nucas bien definidas sobre hombros casi siempre perfectos.

A la noche, mientras los mortales nos reuníamos a cenar, el desfile se volvió no solo mas poblado, sino, mas exuberante.

La vestimenta elegida era el blanco, sin variantes, el cual en prendas de diferentes estilos, muchos muy atrevidos, ataviaban los cuerpos brillantes, acompañando sus curvas naturales y dándole glamour a sus sonrisas.
No faltaron joyas, algo de bijourterie escandalosa, algunos cuerpos rozando la desnudez y otros, adornados con detalles que iban de lo fashion y extravagante a lo netamente bizarro.

Cada vez, llegaban más.

Tenían su propia fiesta con música electrónica, preparada y en evolución en el lobby del Hotel.

Camastros, sillones, tules y espacios afuera y adentro, se movían al ritmo ensordecedor de la música.

INFERNO había llegado y se quedaría todo el fin de semana.

300, como los resistentes soldados que soportaron la invasión Persa.

300 cuerpos delineados como los que muchas de ustedes saborearon en la película y muchos de nosotros envidiamos.

300, feroces, aplastantes, hegemónicos, 300 cuerpos dueños del espacio y de la diversión.

No pudimos evitar finalmente mezclarnos, seguir sus pasos elaborados e instintivamente ejecutados a un ritmo aplastante.

INFERNO.

Para completar que no había una sola dama que deleitara la vista de estos pobres mortales.

300 morenos, oscuros y brillantes, de cuerpos que nos hacen sentir menos que un gusano, llegaron para vestirse de blanco en su primer fiesta (Black & White) y apoderarse del complejo.

300, 300, 300 homosexuales, putos orgullosos y léase puto como algo extremadamente bueno, con cero envidia y con mucho de admiración, porque coparon auténtica y espontánemante un complejo vacío, disfrutan de su diferente alegría sin molestar a nadie y nos dejan respetarlos, admirarlos de a rato y porque no, inmiscuirnos en su ritmo, siempre y cuando la distancia o el “calzoncillo de lata” nos salve del taladro o la paliza que si entramos en la mala, seguro nos dan si no nos dejamos.

INFERNO así llaman a su grupo y son 300, vaya fin de semana en Punta Cana.
Echenle una mirada al sitio web, vaya organizacion!! http://www.infernodr.com/

septiembre 05, 2010

Punta Cana – Cambiando el Arte por la Magia – 1700 horas

Punta Cana es de esos lugares donde el calor húmedo se disfruta, mucho más de lo que se sufre.
El caribe mexicano suele vivirse con pesar y eso, siempre resta sonrisas.

Será el hecho de que es una isla, la brisa reparadora que siempre es posible encontrar, el verde en innumerables tonos que se te mete en el cuerpo por su exuberancia, o talvez los pavos reales y otras aves exóticas a las que casi debes pedir permiso para pasar, vaya a saber que será.

Recuerdo que mi primera vez en Dominicana fue también por Agosto, pero es vez parece que llegue unos días antes de que los pichoncitos de estas aves del paraíso poblaran todos los rincones del jardín, como lo hacen hoy.

Dominicana, que comparte en geografía esta isla La Española con Haití o mas bien divide esta isla con ese desafortunado y maltratado país, es una realidad fuera y otra totalmente diferente dentro de los complejos turísticos.

Supongo el único elemento unificador es su gente, su calor, su pasión y simpatía, acompañada por esta música pegadiza que mueve la sangre.

 
Esta vez toco el Melia Caribe Tropical.

Pero el escenario no es muy diferente a nuestro adorado Iberostar o el menos afortunado Barcelo que nos divirtió otras veces.

Parece que lograremos esquivar los huracanes y tormentas tropicales.
Hoy el día brilló aun mas que el atardecer de ayer y… que les puedo decir, no me asombro nada.

Mientras escribo esto en mi Blackberry, empiezo a sentir la fina arena blanca bajo mis pies y mis ojos enceguecidos con la escritura aún no ven el mar turquesa que mis oídos anuncian muy cerca.

Las sombras de las palmeras que pululan onduladas en la costa me distraen al proyectarse sobre el visor y ya no puedo más que parar de contarles, para respirar este aire rico.

El agua fresca me sorprende mojando mis pies.

Los típicos camastros y las palapas individuales de palma completan el escenario.
A la izquierda, como a 2 kilómetros, la punta que nos divide de Bavaro, donde habitualmente e ido, a la derecha, muchos kilómetros de Palmeras bordean la rivera poblada de botes, pequeños cruceros y el océano ondulante que suavemente va y viene.

Debo ser sincero, entre este párrafo y el anterior, el agua me atrapo.
Después de todo el día en salones de reunión, y con el sol a una hora de irse, no quise, ni pude contenerme.

La playa esta inusualmente vacía, era el único en el agua a un kilómetro a la redonda.
 
Ahora camino lento, evitando patinar mientras les escribo; hacia la piscina para matar mi sed, o empezar a matarla con un Mojito en tiempo de merengue

Siento que mis palabras de hoy carecen de todo arte.
Ningún recurso literario espontáneo o reflexivo.
Ojala la magia contagie vuestra lectura y el tiempo valga la pena.

Salud.

septiembre 04, 2010

Punta Cana – Volando hacia el Huracán - 1900 horas

Para no fallar a la “inocente certeza”, Santiago se tiño de gris y exigió abrigo de los últimos fríos invernales a mi salida.

Setiembre me llevaría una vez mas a Punta Cana, ese paraíso de la Republica Dominicana, solo que en temporada de huracanes y con actividad confirmada en esa zona del Caribe.

Volaba dudoso, volaba expectante, revisando el canal del tiempo en cada punto de conexión.

Dudaba si los vuelos saldrían, si el tránsito en Lima no me obligaría a volver, al fin, dudaba hasta de la integridad del Airbus 340 en que volaba.

 
Earl (huracán de turno sobre el caribe) crecía en intensidad y aunque se perfilaba ya hacia la costa este de Estados Unidos, mucho de su gran cuerpo categoría 4, aún estaba sobre La Española.

El vuelo de Santiago a Lima, demoro inusualmente 30 minutos mas de lo natural por los fuertes vientos de frente, talvez una premonición.



Dominicana esperaba además a Fiona, tormenta tropical que ayer nació frente a las costas de Venezuela, menos potente pero igualmente llena de viento y de agua, y como todas, potencialmente explosiva por los calores de Setiembre.

El vuelo de Lima a Punta Cana, demoro su salida.

Muchos fueron los que me dijeron “no vayas” y muchos más los que a sabiendas de que eso no sucedería, simplemente pidieron, escribe cuando llegues.

Tuve la fortuna de viajar en Business, con más espacio para poder mirar por la ventanilla, yo que siempre viajo en pasillo.

Estaba deseoso de ver la tormenta desde arriba, aunque solo fuera a lo lejos.

Soñaba con contarles este momento, quería un vuelo diferente y lo último que podía medir era el temor.

Un 80% del vuelo finalmente fue de cinturón ajustado, el 340 se movía como si fuese una “cascarita de nuez” y yo seguía todo lo que podía atento desde la ventanilla.

Son las 18.45, la jefa de abordo se dirige a los pasajeros:

“…Hemos aterrizado en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana, la hora local 18:45 con lo cual estamos cumpliendo exactamente el itinerario, temperatura actual 30° centígrados….”

Yo espero que Michel los haya llamado antes de mi llegada para avisarles del arribo.

Un atardecer rojizo nos recibió mientras dejábamos el Caribe turquesa y nos internábamos en el verde multicromático de la isla.

El Aeropuerto, construido integramente por muros incompletos y techos de palma me dejo pasar rápidamente mientras enormes ventiladores de techo con astas de 3 metros, consolaban el calor húmedo que caracteriza el país.

Al llegar al hotel, todos se quejaban de las lluvias que los ahogaron hasta ese mediodía.

Hace una noche fantástica en Punta Cana, ya estoy aquí.

Inocente Certeza.

agosto 31, 2010

Santiago de Chile – Agosto 2010 – 0300 horas

Este es el primer mes en mi vida, que tanta gente sabe donde estuve y algunos, hasta como estuve.

Se me ocurrió poner en un mapa mi ruta de Agosto, tan sana, tan leve en comparación con otras mías, tan loca en comparación con muchas ajenas, talvez las vuestras.

 

Quedara en el menu superior - Mi Ruta - Agosto 2010

Siempre pensé en tener un almanaque para anotar eventos, de esos de mal gusto que antes regalaban con etiqueta y hoy solo te los da el almacén mas rasca1 del barrio o la gomería2.

Cuales son tus días menstuales, cuales los días que nos undimos el puñal del miedo, cuales los épicamente vividos con felicidad.

En tantas cosas soy pragmático, como en este mapa, donde mi mes leve se ve como locura de toda una vida.

Talvez por eso nunca hubo un calendario en casa.

Talvez no ver la realidad tan pura y clara, era la receta para seguir tirando.

Midiendo en recuerdos que la propia mente oculta o renueva para traicionarte.

Quería anotar las causas, quería registrar la enseñanza del momento, como si una fábula de ese estilo fuera a servir.

Como si el "te lo dije" con pruebas fehacientes sirviera de algo para quien no puede ver.

Se esfuma mi Agosto, ente las flores del Damasco que se renueva, entre las aceitunas negras de mi jardín que se caen por mi indiferencia, entre la espuma apretada del estero que cruza mi casa.

Se esfuma mi Agosto y vuelve a amanecer, en un rato, cuando con una nueva sonrisa, emprenda un nuevo día, otro regalo, otra oportunidad, otro desafío a ser feliz sin nadie a quien entregar todo, sin ti 3





Localismos, Ismaelísmos antojadizos o palabras inusuales:

 

1 rasca: sinónimo chileno de ordinario, malo, pobre de fea manera.

2 gomería: lugar donde se cambian neumáticos, que habitualmente están muy adornados por almanaques con chicas voluptuosas en poca ropa que parecen inspirar a los sacrificados gomeros y visitantes camioneros.

3 ti: mi ultimo amor, el que todavía indefectiblemente vive en mi corazón pero que mi mente y mi vida han dejado de lado por haber admitido una vez más, que o lo que yo siento nunca será suficiente para dos o no estoy preparado para aceptar menos de lo que yo siento.

agosto 29, 2010

Montevideo – Rambla, Mate y Tamboril - 1643 horas

La capital de nuestro “paisito” tiene ese, “..no se qué” que encanta a quien llega a vivirla en su intimidad.

Para los pasajeros de rápida mirada, es un damero1 casi perfecto, de calles sombrías y arboladas, incrustado en una bahía histórica, solo dividido caprichosamente por Bvar.Artigas, rastro indeleble del pasaje en que Le Corbusier 2, “intervino” las ciudades de Latinoamérica.

Para quienes se dan al menos una tarde de finde3, Montevideo es una ciudad llena de un alma tan única y representativa, como heterogénea.

Es que la ciudad se vive de cara al Río, “grande como mar”; se respira en su rambla interminable abarrotada de gente con cada rayo de sol, que a la tardecita, en este invierno que se va, se mezcla con el aroma del mate, el repique de tamboriles4 inexpertos y las tortas5 furtivas, amasadas e insanamente fritas en la calle, para que logren su mejor sabor.

No deja de asombrarme, esta mixtura exagerada de los Montevideanos.

Es que no puedo evitar la sonrisa que por dentro se torna carcajada, cuando miro mi raza acumulada. Si tuviera que encontrar un rasgo común, solo podría decir que son pocos los que nacen rubios y con ojos claros por aquí.

Por el resto, Montevideo por estos días no muestra seña de generalización o moda posible.

Una vestimenta tan variada como cada ser; la inexistencia misma de un color de moda, un peinado preponderante, una prenda o una “onda”, todos los Montevideanos lucen exquisitamente diferentes.

No hay una estatura promedio, ni una señal de desarrollo, no hay mas narices del tipo A que del tipo B, es imposible distinguir rasgos distintivos mas allá de los emocionales que te indican, quienes son uruguayos y quienes mínimos turistas que transitan anónimos.

Omnipresente y obligatorio, nuestro mate, combinación de calabaza especialmente ahuecada, hoja de árbol nativo picada y curioso instrumento de metal trabajado que llamamos bombilla.

Para diferenciar, con los hermanos Argentinos, con “el termo” en lugar de “la pava”, bien colocado en una “deformidad” patentada que tenemos los uruguayos bajo el brazo, que inútiles estudios de antropología han querido descifrar.

Para diferenciarnos de nuestros hermanos “gaúchos” del Sur de Brasil y sus “chimarrao” gigantes; los nuestros con calabazas a medida humana, cebaduras en recambio y sorbos “privados” (que ya algún día les explicare la diferencia).

Para diferenciarnos del “tereré” Paraguayo, caliente, que el calor y la humedad sofocante del clima continental, lo provoca con hielo, hiervas y en jarra allá entre el Río Paraguay y el Paraná.

El mate, istmo comunicador infaltable, pretexto y razón suficiente para todo, constante y renovador, fiel testigo de nuestra gente y su búsqueda.

Este fin de semana, para seguir cumpliendo con nuestra “inocente certeza” Agosto nos ha regalado un veranillo exquisito, que se ira esta tarde (según las previsiones) cuando me embarque hacia Chile.

Michel me acompaña en mis andanzas, o yo lo acompaño en las de él, ya que contra toda previsión, ahora tiene un piercing en su ceja derecha.

Cambiamos los atardeceres amplios, por los arrinconados entre las siluetas de la ciudad enana, enrrojecidos y mágicos.

Atrás quedo Punta, llevándose en paz a la Abuela China, abrazada al último anillo que le han regalado, dejándonos los mejores recuerdos y un mensaje de conciliación, para compartir hasta que las fuerzas nos acompañen.

 


Localismos, Ismaelísmos antojadizos o palabras inusuales:

1 damero: trazado cuadrangular de la ciudad.

2 Le Corbusier : Genio europeo, arquitecto magistral, urbanista, escultor y según se sabe hace poco, pintor, visionario del siglo XX que marco su pasaje por Latinoamérica proponiendo la apertura de grandes avenidas que cruzaran las principales ciudades, de lo cual es resultado por ejemplo, nuestro Bvar.Artigas y la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires.

3 Finde: Fin de semana.

4 tamboriles: Instrumento musical de percusión que en tres variedades (chico, repique y piano) conforman las “cuerdas de tambores” del candombe uruguayo.

5 Tortas Fritas: Típicas del Río de la Plata, se las prepara generalmente saladas, aunque existen variaciones dulces, en una masa pobre de harina y agua, que en su expresión pudiente lleva polvo de hornear o levadura y que se estira con palote o botella en formatos habitualmente circulares de unos 3 a 5 mm de espesor, friéndose luego en grasa de vaca o si no hay, en aceite.

agosto 26, 2010

Punta del Este – Las visitas de primavera – 1533 horas

Hace unos días les contaba como mágicamente las nubes inundaron mi jardín en Chile y como pude vivirlo segundo a segundo.
Hoy, una ballena y dos lobos marinos, llegaron a pasar el día conmigo en Uruguay.
Y no hablo de una vecina gorda con sus dos críos.
Hablo de una Ballena Franca de unos 6 a 8 metros y dos buenos Bobos Marinos de metro y medio, que han pasado el día frente a casa.

Terminaba de escribir mi entrada sobre este paraíso, cuando la ví llegar, enorme, inquieta, a no mas de 10 o 12 metros de la costa, allí, donde nado cada verano.

El viento frío de este Agosto que se va, un sol brillante sobre el cielo despejado y el rumor dulce de las ondas del Río rompiendo en la arena, acompañan el espectáculo.

Todos aquí sabemos que llegaran, que las tendremos hasta Octubre danzando y cantando en nuestras aguas.

Afortunados como yo, frente a su ventana, donde el hombre a creado además un mirador especial para observarlas.

Tan cerca, que podemos estremecernos al pensar en nadar con ellas y hasta nos cuidamos inconscientes de que sus chorros no nos vayan a empapar.

Falto de cámara, excepción imperdonable, trate de registrarla con mi teléfono que también oficia de lápiz, sobre esta alfombra de arena y conchas de caracol y mejillón que me sirve de asiento de primera línea para el show.
 



Les decía que “Punta” es “5 en todo”, no somos la Península de Valdez ni el Mar de Cortes1, pero vivimos con emoción profunda, la visita de estos magníficos Cetáceos cada primavera, para agregarle un color mas al Paraíso.

Punta del Este – La magia de Punta – 1105 horas.

Punta del Este tiene esa magia que solo algunos lugares consiguen sintetizar, de una pluralidad casi inmedible de agentes que lo hacen especial.

Al igual que me describía yo cuando era adolescente y la escala de calificaciones en el Liceo1 era hasta 6, Punta es un 5 en todo!!

Sin buscar menospreciar al resto de los paraísos del mundo, que los hay y muchos, “Punta” logra esa calificación alta en todo y eso es lo que lo hace especial, porque el todo es mucho y porque ser muy bueno en mucho, es talvez mas difícil que ser el mejor en algo.
 
Los atardeceres de Hawaii son famosos, y posiblemente sean los mejores del mundo, pero “Punta” tiene un espectáculo diferente cada tarde también, y cada mañana, porque a solo una calle de distancia, tu puedes ver ambos horizontes, este o poniente, para que nunca debas perderte el milagro diario de la naturaleza.

Obviamente hay pocos atardeceres como los de Casapueblo2 al ritmo de un poema y el arte de Carlos Páez Vilaró o los de Las Cumbres3 con la mas sofisticada variedad de tés en un ambiente paradisiaco, pero desde casa, desde la playa, desde la calle, desde cualquier lugar, el espectáculo es libre y puede disfrutarse en toda su magnitud.
He allí otra característica de mi paraíso (que se lo es de muchos): todo es libre aquí, la playa, el puerto, las calles y casi, hasta la propiedad privada, porque no existen rejas en “Punta”, porque no son necesarios policías de presencia notoria, porque tu puedes disfrutar un mate o una copa de vino en la arena, porque no hay vendedores ruidosos y porque todo, todo, esta preparado para que respires hondo y sientas que nada puede perturbarte.
Cuando quiero playa me voy al Caribe o exploro el Mediterráneo, deuda larga la que tengo con la Polinesia y gusto masoquista el que me lleva a las pozas de Tunquén4 cada verano, pero Punta en Marzo, es simplemente un sueño. Cuando ya todos se fueron, kilómetros de playas diferentes están a tu orden y gusto, con las aguas templadas de un verano que se vive caliente dentro y fuera de la costa.
                                                                                                                     Muchos comparan Punta con Monte Carlo, es que aquí el “Jet Set” se da cita durante Enero y Febrero y deja sus enormes mansiones con mejores jardines para que las crucemos, como buenos vecinos, durante todo el año.

No hay fiesta exclusiva que no se celebre en “Punta”, no hay artista global que no pase por aquí, no hay exigencia de buen gusto que no encuentre su respuesta y no hay innovación de lanzamiento que no nos deje también, además de buenas sorpresas, chapusadas5 oportunistas.

El bosque marítimo es omnipresente en “Punta”, no hay árboles en las calles o las casas, hay casas y calles entre los árboles. Mezcla de buen tino cultural y responsabilidad detallista, muchos de los que vienen a Punta para quedarse o pasar, no encuentran mas remedio que maravillarse, respetar y fomentar esa imagen de “país natural” que Uruguay tiene como slogan y “Punta” hace realidad.

Como ciudad balneario, tenemos diez mil afortunados habitantes en Invierno y un millón en los dos meses de verano. Es fácil de imaginar el movimiento y la muchedumbre6 de Enero, menos fácil es medir en su total dimensión la paz de Marzo a Noviembre, con el mismo marco natural y con la infraestructura vacía.

En Punta, los pocos semáforos que ordenan el tráfico en verano, se apagan todo el invierno…para muestra, basta un botón dicen.

Si consideramos Punta del Este como todo lo que podrías visitar en un día con un buen guía como yo, las posibilidades son increíbles.

Playas de amplia arena fina, se mezclan con dunas de arena gruesa, extensas ensenadas con solo cantos rodados7 o Rocas agrestes que recortan pequeñas Caletas. Sea que tenga cerros, ciudad, barrancos, llanuras o bosques, cada playa tiene su magia, su alma y su público que la hace especial.

No menos sorprendente para los detallistas como yo, es girar la punta del la península.

Las convenciones humanas dicen que aquí se divide el Río de la Plata (el más ancho del mundo) y el Océano Atlántico, en una línea imaginaria que se extiende desde el mismo vértice mismo hasta La Plata en Argentina.

Lo asombroso es que la naturaleza cumpla esa convención, o más bien, que la condición humana sea tan fiel a la naturaleza.

Parado en la en la mismísima punta de Punta del Este, al girar tu cabeza a la derecha, hacia Punta Ballena, Solanas o Piriápolis, te inundara la paz de lo que con justicia se llama “la playa mansa”. Extensa, arenosa, de agua dulce, casi una piscina exenta de olas, con la Isla de Gorriti y su pinar verde cuidándola de los vientos del sur.

Al girar tu cabeza hacia la izquierda, hacia la Barra, Manantiales o el Faro Jose Ignacio, pequeñas caletas que acunan surfistas, se recortan con rocas y peñones, entre playas bravas, extensas y duras, golpeadas por olas continuas y saladas, sopladas por vientos pegajosos que traen el escándalo de las gaviotas y el rumor lejano de los lobos que en su Isla8, ordenan el paso de los barcos.

Un carnaval9 de carnavales, un sin número de espectáculos, una vida cultural disfrutada sin zapatos y con ropa suelta, una noche sofisticada pero incluyente; sacuden en verano; la pacífica pesca de quienes buscan solo disfrutar el ir y venir del mar en danza con los colores del cielo, al calor intimo de un mate cebado con cariño ancestral.

Capítulo aparte nuestra comida, que lejos de tener en los típicos asados sus mejores aromas, se disfraza de mar en chipirones y pescados artesanalmente preparados y logra éxtasis en la sibarita internacional con un “touch” charrúa.

Los lácteos suelen llevarse todas las medallas, para que sean dignos acompañantes de las medialunas calentitas.

Y los vinos uruguayos, silenciosos y nobles, son la mejor compañía al atardecer para las tartas y los postres que se disfrutan de ojos cerrados.

Punta del Este lo hace su gente, aquellos que la vivimos y que la trabajamos, aquellos que con una sonrisa culta prestan un servicio de autentico nivel. Sin la dulzura y la calidez Colombiana, sin el excesivo servilismo caribeño, sin la falta de voluntad de tantos países; orgullosos de ser, de dar, de cumplir las expectativas de quien llega y de quien se va, con ojos que sin reclamar, saben esperar la gratificación y valoran sobremanera una cara amable y una charla intensa.

Magia de Punta del Este, cuidada por un Uruguay completo y disfrutada por el mundo.



Localismos, Ismaelísmos antojadizos o palabras inusuales:
1 Liceo: En Uruguay, una opción de enseñanza secundaria, que se extiende por 6 años, 4 de ciclo básico y 2 de bachillerato diversificado (“prepa” en otros países) y que si no repetimos, cursamos entre los 12 y 18 años, antes de ir a la universidad (si vamos)

2 Casapueblo: Casa Taller del Pintor y Escultor contemporáneo Carlos Paez Vilaró, discípulo de Pablo Piccaso y uno de los principales artistas de la historia de nuestro país. Conocido también internacionalmente, por impulsar y continuar fuera de toda razonabilidad, la búsqueda que finalmente le devolviera a su hijo vivo, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los Andes.

3 Las Cumbres: Art Hotel ubicado en las cumbres de la sierra de la ballena, entre Punta del Este y Solanas. Un lugar mágico donde al atardecer, se sirve una variedad de exquisítos te con facturas caseras, para acompañar las puestas de sol. Recomendación ineludible si pasan al menos un crepúsculo en Punta.

4 Tunken: Paraíso esotérico y natural de la costa del Pacífico Chileno, entre Algarrobo y Quintay, donde hoy aun no hay energía eléctrica y agua corriente y algunos afortunadas en casa con grandes jardines, disfrutan de la paz de un lugar inaccesible por elección. Allí, sobre la costa, al pasar los acantilados, varias piscinas naturales (pozas) que se forman entre las rocas, dan la oportunidad de darse los baños mas congelados de estas latitudes. La poza de los Erizos, que tanto compartimos con Pietro, Ana, Silvya y amigos, brinda una frizzante experiencia inolvidable.

5 Chapusadas: Expresión que en mi caso, define cosas resultado del mal gusto, la desidia o el desgano de personas que las hacen para que así resulten o simplemente sin ganas de hacerlas.

6 Muchedumbre: Grupo numeroso de personas, definida en una expresión que incluye algo de ruidoso, en movimiento continuo y hasta molesto; con un toque simpático. Piénsese en México en el famoso programa de Radio matinal que escuchábamos con Annie en “la cárcel”, donde la “muchedumbre” daba marco expresivo a las “babosadas” de un simpatiquísimo conductor. No haré una fe de erratas para las aclaraciones, mis disculpas.

7 Cantos Rodados: Piedras de tamaño considerable, aproximadamente el tamaño promedio de una mano, de formas muy redondeadas, poco usuales de ser encontradas cubriendo el 100% de la playa como pasa con Playa Hermosa, cerca de Piriápolis, en Maldonado, Uruguay.

8 Isla de Lobos: Reserva natural de la UNESCO, donde viven cientos de miles de lobos marinos y donde no puede acceder mas que los operarios del faro que guia el pasaje a la bahía de Punta del Este, a varios kilómetros de la costa, frente a la “playa brava” en Punta.

9 Carnaval: Festejo típico del mes de Febrero, que tiene como representantes famosos el de Río de Janeiro, el de Venecia, el de Bahía o el de Nueva Orleand´s y que en Uruguay, encuentra su versión mas extensa (casi mes y medio) y con mas variedad artística, desde hace muchísimo tiempo. También se asigna la palabra, al desfile de espectáculos o representación graciosa de eventos culturales diferentes, así como al conjunto de personas o cosas que no tienen nada que ver entre ellos a primera vista. Recomendación? No se vayan de esta vida sin vivir estas fiestas en esos 4 lugares.

agosto 18, 2010

España – Bitácora del “Padre Doctor” – 0618 horas

“Pues eso, …nada, …que no me parece majo dejar de contaros mis andazas por la Comunitat Valenciana, joder!”

Que como me pongo “Viejo Chocho” y me extiendo en mis anécdotas o reflexiones de abuelito o peor, revelo el “Narcisista nato” que llevo en mi, mientras saboreo mis aventuras pasadas, se me va quedando para atrás la vida, … y no es justo, la idea es tratar de que me acompañen en este día a día un tanto brutal.

Ya ustedes sabrán si mas o menos que el vuestro.

Los brazos de apertura incondicional de Marcia (madre de Anthony y Nicole) y Cesar (su esposo) me recibieron en Elche, España, en estos últimos días de vacaciones de agosto, entre calorcitos disfrutables.


 

Elche, o ELX como en valenciano se conoce, ciudad que además de ser, una de las tantas aburridísimas del planeta, es también “Patrimonio Histórico de la Humanidad” por sus PALMERALES.

Si señor, es que al parecer, cuota de leyenda y de sabiduría, los palmerales que se extienden por doquier en este valle semidesértico enclavado a 20 minutos de las celestes aguas del Mediterráneo, son tan milenarios y únicos, que serian una extensión de aquellos que nacen en Bolivia, se extienden orgullosos (sazonando caña con butiá) por nuestro “Castillos”, en Uruguay y cruzan el continente negro hasta llegar aquí.

Pero eso de aburrido lo hemos dejado atrás, el ser humano y en especial el ser humano español, es capaz de vencer a esta ciudad que hace muchos años al menos hacia zapatos y divertirse a lo grande.

Y los latinos que allí están, “…pues, que no se quedan atrás jodé“ y se suman a cuanta “atividá” acontezca.

Pa´la ocasión, el grupo ha crecido y he sido bien recibido entre los que hacen que la R.O.U sea un éxito en Elche.

Que qué es la ROU? “Pa´empeza” es la Republica Oriental del Uruguay, que como es costumbre, en este caso identifica un restaurante donde mi familia extendida, se gana el pan y la leche de cada día.

Cuando no!!, uruguayos abriendo restaurantes en todas partes del mundo, como para probar lo bueno que somos.

En este caso, como la dueña es mujer y no fue futbolista, la ROU es famosa por sus pizzas y no por su asado.

Pues nada, eso, que los brazos de Marcia y Cesar se extendieron con los de otros, que esta vez, me han sacado después de cuatro años de venir aquí, a “divertirme en Elche”.

Después de la sorpresa de SAS ordenando el abordaje del avión que les contara días atrás, esta otra, me ha dejado un excelente sabor de boca. Es como si adivinaran que por estos días sombríos de mi vida, necesito que me arrastren a la fiesta.

Así es que volví a cruzarme con Arhip (el Moldavo), que con nueva y sonriente esposa, nativa de su tierra y sin hablar español, compartió con nosotros las “barracas”.

Mas fiel (al carrete, a la rumba, a la joda o como quiera decírsele) estuvo la Konkenka (ordinariez difícil de explicar que ella ha tomado como digno “nombrete”), Argentina típica, caída de La Plata y de nombre Andrea.

Se han sumado también Manolo, que comparte bromas pesadas al mismo ritmo que Cesar y la “Kinky”, una especie de niña crecidita (y muy bien crecidita que hay que decirlo) nacida en Bélgica, de madre Gitana y criada “de prepo” en estas tierras; tan de prepo, que aun no aprende a hablar.

Me he perdido (talvéz afortunadamente) de conocer a Abigail y su esposo, que parece son mecha y pólvora con Laura (la Kinki) y que es aún mas naturalmente bruta para esto del lenguaje; además de una cocinera con tendencias lésbicas que llaman “Semi Maria”.

“Pues eso, nada, jodé”, que en estos cinco días que he disfrutado de ver a los chicos (ya sabran que Anthy tiene casi 19 y Niky sus relucientes 16) sanos, bien acompañados y tan bonitos como el padre, me han resultado una maravilla.

Algo de playa que nunca viene mal, algo de compras, que pues tampoco (es la cuarta “C” en mi receta de la buena vida) y el ponerme al día con los calzoncillos!! Que esta tradición de comprármelos con Nicole en el “Aljub”, me traía atrazado en inventario, después de un año sin pisar tierra española.

También dio tiempo para pasar por Murcia, caliente y desierta en días de verano.

El almuerzo clásico con el amigo José Urbano, que no deja de insistir en que me coma todos los crustáceos que dan las cosas españolas, mientras estos me miran con ojos brillantes, pinzas en movimiento y patitas que pelean para no ser arrancadas.

Esta “vuelta” se sumaron las atenciones de Juan, que feliz de habernos visitado en Uruguay en Febrero, estaba a la espera de la oportunidad de devolver favores.

Con sus casi 30, el pibe, se esforzó en el corto tiempo que teníamos, por mostrarme la variedad de opciones que uno tiene para emborracharse por allí.

Unos 50kms conversados de ruta nos llevaron a “La Manga” (que ya les contare otro día que es, que se me hace interminable el texto), donde una frenética búsqueda nos pemitió encontrar “El Zeta”, especie de restaurante-bar-disco, sobre la “Mar Menor” donde en la arena, con música estridente y tragos largos, nos dialogamos un par de mojitos ahí por las 7 de la tarde.

Para las 9, ya estábamos con pies arenosos por las calles de la ciudad vieja de Murcia, visitando catedral como buen turista y dejándonos caer temprano, por una “Sidrería Escondida” que nos recibía entre bromas, con todas sus mesas vacías.

Para cuando salimos, después de comer como niños de la calle y “escanciar” un litro de ácida sidra en un misterioso aparatejo medieval (inexplicable foto anexa), no cabía un alma en el recinto.

Así que otra vez temprano, nos dieron casi las 11 cuando llegamos a ”Pura Vida”, una coctelería de la cual Juan no conocía las paredes, que veía por primera vez conmigo, ya que como pareja gay, llegamos cuando aun ordenaban la barra.

 
Una experiencia de cócteles de “endeveras”, favorecidos por mi costumbre - inusual aquí - de dar propinas, que me dejo de casualidad volver a Elche a las 2.30 AM, después de 4 largos tragos en base a “bourbon” y un par de “shots” demoledores (recuérdenme contarles sobre el B52)

Que no me puedo quejar, esta vez, como cómplices coludidos por la magia del universo, todos los que conocía y algunos que se sumaron, han logrado que mi pasaje por la aburrida Elche, tenga mas para contar de música y alcohol, que de adolescentes adorables (mis hijos).

Claro que no les quita nada, que aquí estoy por ellos y nada es más rico que los fuertes abrazos, los besos y los “te amo” compartidos, que acumulamos en chats diarios, mientras otras tierras son las que dan firmeza a mis pasos.