julio 29, 2011

Bitacora del Navegante - Abril en Weisbaden con Marguita

Una boda, dos cumpleaños, muchas coincidencias.

El aire veraniego de la vieja Europa me trajo de nuevo a estas tierras y por un día y medio, deleite esas ganas mías de cosas inusuales, pasando por el corazón de Alemania.

Ya les había contado en aquel epílogo de una entrada de Abril, que seguro Marguita me tendría aquí, para brindar con ella y Herbert, por su tercer matrimonio;  por el triunfo de su amor, por la victoria indudable de la galantería “a la antigua”, por la persistencia del hombre maduro enamorado, diferente a cuando se es adolescente, joven o adulto, pero seguramente, tan profundo o más a los 70.
Llegaron en tres carruajes antiguos tirados por caballos de pura sangre, dos esquicitos “cabezas frías” noruegos llevaban a los novios abriendo la marcha desde la casa de campo y un árabe guiaba a un nativo tan negro como él, en paso señorial con los invitados al cierre de la caravana.

Las campanas de la iglesia principal de la ciudad, enrarecían el mediodía de un sábado soleado, lleno de colores y del rumor de la gente que elegía las cafeterías en los alrededores de la Plaza del Mercado,  para disfrutar el susurro de la fuente en su centro.
Nadie pudo evitar mirar la procesión, muchos fueron los que curiosos se acercaron a ver aquellos carreros, con hijos y esposas, vestidos de época, acercando una pareja de pelo cano y dorado al templo.

Llegamos corriendo, tarde ante la exactitud teutona.
Los novios estaban prestos para arrancar su camino al altar y como niños, zigzageamos por la alfombra central de la mano, hasta llegar a la segunda línea de bancos del lado izquierdo.
Alli estaba la familia de Marguita.  Elie que nos había guiado con sonrisa amplia nos abrazo a la llegada, Susi, compartió besos nerviosos por ver a su madre en esas huestes y el resto nos fue presentado mientras la marcha nupcial ya comenzaba a sonar y el ala derecha, miraba con su rectitud germana el desorden provocado por los recién llegados.

Dio tiempo para un:

- Feliz cumpleaños Susi!!
- Feliz cumpleaños para ti también, Abril!!
Coincidencias de la vida, que me llevaban por el día a la capital de Hesse, justo cuando Susi festejaba su cumple y el casamiento de su madre lejos del México Natal y Abril, mi prima mayor, el suyo, cerca de Langen, la ciudad que la capturó hace 32 años y la alejo solo físicamente de Montevideo.
En una pasada de esas típicas de Ismael, hacia 11 años atrás había estado no más de 2 horas en su casa cercana a Frankfurt.  Ahora, pudimos compartir el día casi completo, café de por medio, casamiento extraño de pasada, amorosa recepción de amigos recibida y hasta alguna salsa, merengue y carnavalito bailados ante los ojos asombrados de los sexagenarios invitados a la recepción.

Algunos se nos sumaron, y aprendieron al mismo tiempo que nosotros como cambiar sus pasos de música típica teutona, por caderas danzarinas;  inaugurando nuevos estilos de baile tropical,  inundados de sonrisa, de sudor sentido, de seducción a flor de piel.
Wiesbaden es una ciudad deliciosa, de las pocas intocadas por la Guerra, lo que heredó a sus distinguidos habitantes, una estructura edilicia que asombra y un ornamento verde que se cuenta dentro de los más exuberantes de las ciudades europeas.

Ciudad romántica con rincones y callejuelas que te sorprenden a cada paso, ciudad altanera de edificios que se imponen; ciudad delicada, en la línea, en la curva, en el brillo del sol entre sus casas, en el correr de la lluvia veraniega que nos esquivo en la despedida.

Placer enorme de acercarse a la familia, a la familia elegida;  placer enorme de reencontrarse como si en el patio trasero fuera, con Elie y Susi en la lejana Alemania;  placer de estar allí presenciando la promesa, bailando y cantándole a la novia, disfrutando de la sonrisa cómplice del Cura Protestante que casi bailaba detrás del Atril disfrutando de sus vecinos que inusualmente tomaban votos. 

Placer de quedarme con las pupilas llenas de Weisbaden, con el par de horas que faltaron para ver mucho más y que son, certeza absoluta, de que algún día, pronto, como siempre, volveré al corazón de Alemania, donde de corazón,  he sido recibido un Julio más.

julio 16, 2011

Orlando - Cuestiones de Forma & Contenido

Por eso me disgusta el vino californiano, porque es agresivo.
Te tomas un par de copas y terminas escribiendo cosas como estas, que quien sabe que terminaran diciendo.
Hoy…un día como hoy, una noche como hoy, uno no debería escribir a las 00:30am sobre Forma & Contenido.
Me recuerda dos personas, que metafóricamente comparten una misma posición en mi vida. mi socio y amigo, de quien digo siempre que es como mi “tercera esposa”, porque me busca, me ubica y me contacta como nadie en los horarios mas inusuales de un fin de semana y Ella, que pudo ser aunque no quiso, mi “tercera esposa”.
Ambos compartían sus cuidados en los temas relativos a la forma y el contenido.
Ambos solían recordarme y mi socio suele aún, que no debo ser tan gentil, cercano y en mis palabras “real” con la gente.
-      En los negocios, evita expresiones como “que tengan un feliz fin de semana”, o “disculpas, no pude llamarlos porque estaba volando a Rio” o “reciban mis mejores deseos para la semana que inicia”.
-    Porque tienes que decir cuando estamos con mis amigos,  que “comiste una hamburguesa de Portobello increíble!!  en Santa Barbara”, o “si van a Sao Paulo no dejen de probar el capuchino especial de Kopenhaguen” o “ no hay atardeceres como los de Las Cumbres en Punta Ballena”.
Como puedes dejar salir así tanta cosa rica, tanto buen deseo, tanto que mostrar...con esa forma además, esa forma tuya de decir todo naturalito, como si nada hubiera pasado, como si para todos tuviera que ser verdad, como si la gente quisiera escuchar la verdad y con esa sonrisa, esa sonrisa "burlona" en los labios. ¿Como te van a creer? ¿Como queres que lo tomen!!?

Cuidado!
Cuidado con la forma y el contenido, porque del otro lado lo pueden tomar mal!!!!
Es inadecuado, porque talvéz no pasaron un feliz fin de semana ni lo buscaron;  o en una de esas está mal que yo haya volado a Rio y ellos no;  es más, a quien le importan mis buenos deseos para una semana de arduo trabajo que comienza!!!
Es abusivo, incorrecto, ofensivo incluso para la manada que pretende lo que no és.

Reconocer que las hamburguesas también existen de una especie de hongo y que lamentablemente todo se empieza a hacer en el norte por las Californias.
Está mal que se les haga agua la boca con algo que por prepararse en Brasil, talvéz jamás prueben , no porque no visiten ese hermoso país, sino porque cuando lo hagan no quedara mucho lugar después de la cerveza y la gaipirinha.
Talvéz este mal que les recuerde que el sol se pone a  la hora que muchos se levantan y que es un espectáculo maravilloso que nadie debería perderse día alguno sobre la tierra.
Es que eso de cuidar las formas y el contenido, para mí,  se hace imposible.
Mi contenido es real, existe, se palpita y vive con intensidad.
No por ello es el mejor, ni el único, ni el más disfrutado.
Solo és, y con eso es suficiente para mí.
Mi forma es mía y todos tenemos el hermoso derecho de elegir.
Por ende, siempre pueden elegir si escucharme o no, si leerme o no, si respetarme o no, si quererme o no.
Suelo no estar y si estoy soy bastante difícil de encontrar, nadie me cruza por casualidad, hay que hacer un esfuerzo para encontrarme, evitarme es casi natural.
Por ser mía mi forma, no necesita más razones para justificarse; como no lo necesitan los ojos que miran y hablan, los labios que besan y gritan, las manos que rozan y pegan o las piernas que aflojan o aprietan.
Porque tú tienes tu contenido y tu forma también; y que bueno, que en tu pobreza o tu grandeza, los demás podamos elegir si te queremos cerca o no.
Siempre preferiré un Sauvignon Blanc de Casas del Bosque, el Cabernet de Rutini, un Malbec de Luigi Bosca o el buen Tannat de Pisano, para evitar que estos Californianos causen estos exabruptos.

julio 15, 2011

Orlando - La escalera desde el cielo

La escalera casi infinita que habíamos subido por más de tres años se nos volvió tobogán y no supimos evitar la caída.

Al principio nos miraban con descreimiento, dos vidas diferentes, dos personas decididas a estar solas y un entorno que disfrazaba fracaso con fiestas, maltrato con lástima y decepción con amor desconocido, ayudaban poco a creer en lo posible.

Con el tiempo, la consistencia y la constancia, los mimos de ida y vuelta, el cambio de vida y la sonrisa sostenida, vencieron su batalla como siempre y tuvieron que respetarnos.

Sin poder aceptarlo porque sería abandonarse a la realidad, ese espejo que tanto miedo genera, aprendieron a querernos y aprovecharon a compartirnos.

Hasta que un día, aislamiento de por medio,  yo pensé, dejaron de atacarnos.

Pero el enemigo nunca esta fuera.
Sin un piano en el cual tocar, el mejor concertista nunca será genio.
Y en nuestro piano había varias teclas que sonaban mal, teclas que muchos querían tocar y que ni siquiera necesitaban ser tocadas; teclas que nosotros no atinábamos a cambiar.
Teclas que arruinaban de a ratos,  la sinfonía que juntos componíamos cada día y que dejaban un vibrar diferente en el diapasón de nuestra vida.

Si una bailarina cae en medio de la obra, no importara cuan fantástica haya flotado durante el resto, el sabor de la caída prevalecerá, en el publico, en el cuerpo de baile, en la bailarina.

Y con diferentes niveles de consciencia la escalera se nos fue enjabonando al final del 2009 y los tropezones afeaban cada día más nuestra danza.
Algunos, los teníamos muy presentes, otros, los sufríamos en silencio, los menos tratábamos de ignorarlos para no ver el final.

Toqué fondo en Marzo y en Abril decidí sepultarnos, pero antes de mirarte a los ojos y decirte adiós, me senté como hoy a escribir lo que sentía; a bajar a tierra lo que en la mente se enloquece  y en la tripa se revuelve, para apartarlo de mi y en la distancia, encontrar respuestas.

Y como hoy lo hizo la “Princesa Primavera” al perder a Gus, yo saboree las lagrimas más amargas mientas mis labios se abrían en sonrisa, porque los tres años de lucha estaban llenos de alegría y porque si así no hubiese sido, nunca habría llorado.

Entonces fiel a mí, respire hondo y suspire mas; re-arrancando, evitando la despedida y buscando nuevas recetas.
Deje de hacer lo mismo, para tratar de obtener nuevos resultados.
Abandone mi trabajo y deje de viajar.
Me encargue de estar siempre para cuidar y salvar, para ordenar y motivar, para “regar la plantita”, pero con los días debí aceptar que fue peor.

Tierra y planta deben ser uno, antes de recibir la bendición del riego.

La última semana fue la peor, obvio.
Una sucesión de hechos bochornosos, dijera la gente de VideoMatch hace años atrás, por ponerle algo de humor al momento de mierda;  el de entonces, el de ahora cuando  se recuerda.

Sin caer al abismo siempre tan lejano de las relaciones convencionales;  vivimos cosas a las cuales no estábamos acostumbrados.
Con años, divorcios y mucha vida, yo jamás había pasado por todo aquello y lo que antes nos alimentaba sorprendiéndonos cada día, ahora nos aterrorizaba y nos castigaba, me aterrorizaba y castigaba; al tiempo que abierto de brazos y mirando hacia arriba, buscando en la desesperanza aquello en lo que no creo, seguía sin respuestas.

Y esa mañana del 15 de julio, hace un año ya, cuando entraste y saliste del cuarto de huéspedes varias veces sin siquiera saludarme, yo supe que estaba completamente vacío.

-          ¿No te parece que tenemos que hablar?  Te dije ya pasado el mediodía, en una de tus vueltas indiferentes.
Con cara de ¿si? Te sentaste en nuestro living a esperar talvéz, una vez más, mi revisión sentida de los acontecimientos y la proposición de una nueva técnica de salvataje.
Pero yo estaba vacío, insensible y venía de mucho tiempo de pesar.
Nada es más fácil que decir lo peor, cuando lo único que quieres es poner la cabeza en la almohada empapada, pero en paz.
-          Solo nos falta empezar a pegarnos…estas últimas semanas han sido un tobogán imparable en el cual cada día pasa algo nuevo, diferente y peor que el día anterior. Si seguimos así, terminaremos ofendiéndonos y no lo merecemos.
Sentí que tu ¿Si?, se volvió un ¿Qué hacemos?, pero talvéz si lo hubiera escuchado, me había sonado más interesado.
-          Creo que debes irte.
Y tu ¿Qué hacemos? Se volvió un ¿Qué? no entiendo!;  aunque en realidad nunca supe que pensaste entonces, ni después, ni ahora.
Los momentos horribles tuvieron su momento, los decepcionantes también, los tristes se extendieron  más de lo que uno quiere, ¿porque quien los quiere?
Yo invente una huida facilitadora, rozando lo cobarde, de la cual no me arrepiento; y hoy, como hace un año, estoy marchando al viejo continente a refugiarme en el cariño de mis hijos, a distraerme en la vorágine de mi vida nuevamente elegida, a presenciar una prueba de amor sorprendente en el casamiento de dos extraños que me llevara a Alemania otra vez con Elie y Susy;  a la energía de un sol que por veinte días y ojalá mas, me siga alejando del invierno del sur que afortunadamente ya no congela en mi alma.

julio 10, 2011

Buenos Aires - Lo que nos hace mal?

-          Te hago mal?
Me dijo con su voz un poco mas aflautada de lo deseable y ese tonito porteño insoportable que distingue a los vecinos del Rio de la Plata.
Algún defecto tiene que tener!! Pensaba yo cada vez que la escuchaba, esperando el momento muy remoto de acostumbrarme.

Era una morocha argentina con todo lo que se puede pedir.
Le costaba creer cuando yo le decía:  Si tuviera que dibujar a mi mujer ideal, te dibujaría.
Y no mentiía, ni un ápice, aunque jamás dibujaría tan bien.

El sueño del pibe!!
El mejor regalo de Papá Noel!!

Amontonaba desproporcionadamente voluptuosidad y me sorprendía con todo aquello que no se espera jamás de alguien tan afortunado en lo físico.
Es que el hombre, el macho, da por claro ese misterio del equilibrio y ante tremendo “cacho de carne” resigna instintivamente los detalles de una dama o de una mujer de verdad.

Pero ese fin de semana, me enseño que tan errados, como siempre, están los machos de la raza.

Habíamos caminado toda la tarde a la sombra de árboles centenarios, saboreamos un Cabernet Sauvignon bien frio al impacto de un sorprendente sol de invierno, del que se recibe con más placer, como todo lo que nos llega sin esperar, como todo lo que nos sorprende en el lugar y tiempo menos esperado.
-          Viste alguna farmacia o un super? Es que olvide mi cepillo de dientes.
Y fue suficiente para que en esa búsqueda de “posteridad”, se me ocurriera una de esas ideas tan mías como inconscientes, como creativas, como mágicas.
Ideas simples que regalan sueños;  que ponen futuro de cuento de hadas a un presente que te sorprende,  que lanzan esa cuerda imaginaria que te amarra al otro para toda la vida. Esas cuerdas tan mías.
-          Yo tengo y no me molesta compartirlo. Además, si compartimos una cama antes de saber tu celular o tu mail, ahora que los acabo de agendar, ya puedes usar mi cepillo dental.!! Seguro por allí no se nos pegara nada que no hayamos compartido.
-          Ok, es que a la gente no le gusta. Me dijo.
Yo sonreí, se me ocurrieron respuestas egocéntricas como “yo no soy como la gente”, pero termine solamente sonriendo para que entendiera, “desde hoy, mi cepillo es tuyo…”
Entonces comenzó el camino de los sueños…
-          Te propongo algo, instauremos este nuevo cepillo de dientes como lo primero “nuestro” y pongamos condiciones.
Me miro con sus ojos jóvenes, en aquel tiempo 13 años menor que yo y una cara llena de no entiendo del todo.
-          Llevémoslo con nosotros cada vez que nos veamos y usémoslo ambos.
-          Aha…..?
-          …y cuando ambos estemos de acuerdo en que se ha arruinado por el uso, debemos hacer algo, como cumplir una prenda, ¿que se te ocurre?
La cuerda estaba tirada, ella sonreía por la ocurrencia y ambos vivíamos la incógnita de la nueva ocurrencia, la que atara el cabo, la que nos permitiera soñar por separado en un futuro compartido de alguna forma.
Esa extensión de aquel momento que estábamos disfrutando sin preguntar cuánto duraría.
-          Lo tengo!.... cuando el cepillo ya este arruinado, vivimos juntos por el tiempo que dure un segundo cepillo, ¿de acuerdo?
-          De Acuerdo!!
La propuesta era simple y fácil de aceptar.
Aceptar tiempo suficiente para conocernos al influjo del desgaste de un cepillo dental.
Tiempo limitado para medirnos juntos con un final previsto de antemano y muy fácil de manipular.
Llegábamos al hotel, las manos se habían apretado un poco mas tras el trato y los cuerpos compartían el calor que quitaba la sombra de los arboles.
Con su cuerpo lleno de mi sudor y el mío de su lengua, me dijo:
-          ¿Te hago mal?
Yo ya había aprendido que se refería a si me pesaba, si me incomodaba su cabeza sobre mi pecho o mi brazo, si podía causar algún daño físico con su cuello o su largo pelo azabache sobre mí..
Pero cada vez que  me lo preguntaba, se repetía en mi ciento de veces, ¿me hace mal?
Quién sabe, algún día sabré que tan mal me está haciendo esto que hoy me llena de placer.
Todo pasaba por mi,  mientras se escapaba un “para nada, es un placer”, verdad también, pero la pregunta seguía resonando en mi ser…”’¿será que me hace mal, será que me hará mal?”
-          ¿No sientes un olor?
La habitación estaba llena de nuestros aromas, de horas de cama, de horas de mimos reiterados, de caricias llenas de ternura, de apretones llenos de pasión, de fluidos desparramados con euforia.
-          No – me dijo.
-          Hay como un olor a mate…
-          Siiii, yo lo preparo! - y brinco de la cama.
¿También preparas el mate pensé? El macho volvía a limitar instintivamente a aquella belleza con la mejor lencería que haya quitado.
No solo preparaba mate, preparaba SU mate, porque el uruguayo no había traído uno.
Y lo cebaba, y aprendía a “darlo vuelta” y lo intercalaba con miradas sonrientes y besos furtivos.
-          ¿te hago mal? Volvió a preguntarme ahora sentada en mis piernas.
El arremolinar de respuestas volvió a pasar por mi mente.
-          No preciosa, hoy, no me haces mal

EPILOGO: Como todo plan, cada sueño debe tener parámetros bien medibles para ser posible y manipulable también para ser humano. Asi que después del ultimo vino de la noche, acordamos que compartiríamos la “guarda y custodia” de “nuestro cepillo de compromiso”.
Cada vez, uno se lo llevaría, asegurando tantas cosas en ese sencillo acto. El pretexto siempre presente de “un cepillo que espera ser usado”, el chivo expiatorio ideal que no comprometa, el interés innato en cargarlo para el próximo encuentro y porque no, la posibilidad de usarlo mucho si se quiere gastado o cambiarlo por uno nuevo si no se esta listo para el siguiente paso.
La tan mentada seguridad que el hombre persigue y yo no me canso de repetir que no existe. La seguridad de un sueño que e cumplirá.

julio 08, 2011

Desde el mar - Dejarse invadir

La dualidad, las dos partes imprescindibles para el equilibrio, los dos polos que se atraen, las dos partes del hombre y su expresión en la vida, en el arte, en la comunicación, en los sueños…son parte protagonista del todo que vivimos.

Pero ese todo es esencialmente una unidad, el equilibrio es único, así como la atracción, la vida es una, así como una pieza de arte, como la palabra y la sonrisa, como el sueño realizado y el onírico aún, como el ser, único e irrepetible en cada uno de nosotros, que en su multitudinaria unicidad, se une al todo, para volver a ser uno y solo uno, si quieren, llamémoslo esta vez “universo”.

Estar en contacto, dejarse embeber por él, dejarse empapar hasta lo más profundo por ese universo del que somos parte fundamental y motor de vida, es la clave para encontrarse a su vez con uno mismo, con el ser profundo, con el “chi” si quieres nombre oriental, con la esencia, con lo divino si tu iglesia te pesa, con lo SUBLIME.

Nacemos con todas nuestras capacidades a flor de piel y con el tiempo, desde el nombre temprano (Ismael en mi caso), aprendemos a desaprender el arte de encontrarnos e identificarnos.
Pero el ser es tan fuerte, que a pesar de nuestro foco en ignorar, a pesar de todo el esfuerzo de la sociedad, las iglesias, nuestros padres, amigos y amantes, resucita incontrolable al influjo de ese todo en el que a tientas vivimos, sin consciencia ignoramos y sin paciencia perdemos.

Y allí estamos, los más ruines y los más sanos, asombrados ante un nuevo amanecer, ensimismados en la maravilla de una flor o un prado verde, encantados con el cantar de un bosque, tiritando a la sombra fresca del árbol que se entrega, flotando en la brisa del mar que se interna sin permiso o energizados bajo un sol que sigue adelante, como todo, a pesar de nosotros.

Nadie puede negarse, muchos se esfuerzan;  y las grandes ciudades encerradas, las multitudes de visión limitada, los ruidosos hábitat que hemos inventado, ayudan y apoyan ese alejarse. Pero nadie puede negarse, tarde o temprano, muchas veces muy tarde…se busca la gloria que las pastillas ya no permiten encontrar en el sueño deseado y buscan ser invadidos, ojala agresivamente, por lo bueno que los rodea y no son capaces de ver.

Benditos los que encuentran en el sexo esa forma de acercarse fugazmente al ser, benditos aquellos que se dejan asombrar constantemente en su alerta pasiva, benditos los que se encuentran cada noche en sus sueños con el caldero tibio y aromático que cargan silencioso desde el nacer.

Por eso fue bueno llevarte allí, y mostrarte la magia que rodea el bullicio de tu mente y el arremolinar desafortunado de los sentimientos que esta genera.
Por eso es bueno detenerse en la hoja dorada que ya cayo, en la forma de la nube que en el presente se dibuja para ti, en la silueta dorada del sol que se zambulle en el horizonte, en la brisa poblada de dulces y salados, en el pasar del tiempo afortunadamente imparable que nos regala un ahora en cada instante, un ahora para disfrutarlo desde adentro, un ahora que no necesita análisis,  ni preguntas ni respuesta, ni sentimientos encontrados, un ahora único, como tú, como yo…cuando nos permitimos ver.

Como tú, como yo, partes de un nosotros, único.

junio 29, 2011

Rio de Janeiro - La minoría Pre Dominante

De pequeño era “nalgón”

Aída solía hacerme sonreír con esa expresión mexicana, cuando describía su hermosa “bunda” con orgullo.
...y así fué, de pequeño y hasta mi juventud, yo era un buen exponente de cola redondita y protuberante, que al influjo de aquellos jeans de los ´80 resaltaba aún mas.
Eso me granjeo incisivas miradas de los antiguos “putos”, hoy día “gays” después de su evolución por la homosexualidad, que por  aquellos días se contaban en un máximo de a dos por pueblo,  en mi Uruguay natal.

Es que los gays de entonces, eran tan pocos!!

La sociedad los señalaba con el dedo, eran públicamente celebres y célebremente públicos y despertaban en la mayoría de la población un par de expresiones de bien distinto tenor:

-          Poooobre, es enfermito, una lástima, tan lindo muchacho! - Decían las viejitas más comprensivas del barrio.

-          Puuuto de mierda. Asqueroso, degenerado, etc, etc, etc  - entonaban desde el cura del pueblo hasta el niño en la calle, que incapaz de definirse frente a la diferencia, repetía lo que escuchaba de sus padres y vecinos.

Es que por aquellos días, todos juzgaban la homosexualidad como “una enfermedad” de la cabeza de arriba o de la de abajo, pero enfermedad al fin.

Qué pensarían o pensaran ahora (seguramente lo mismo) aquellas generaciones?,  al encontrarse con una presencia tan grande de homosexuales en todas partes.

-          Es una epidemia!!, degenerados enfermos, que nacieron con un gen torcido, renegados de dios y quien sabe cuántas cosas más.


Seguro jamás imaginaran que és un simple tema de elección, como siempre, como todo.
El mismo tipo de elección que nos aleja cada vez más de la familia convencional, base de la sociedad que nos inculcaron.
El mismo tipo de elección que nos lleva a casarnos más de una vez y a divorciarnos ojala más veces de las que nos casamos.
El mismo tipo de elección que pone hoy a la humanidad frente a frente con el planeta y las demás especies.
El mismo tipo de elección que algún día salvara a quienes opten correctamente.
Elecciones,  como cada una de las que tomamos en cada momento de nuestra vida.

Seguro tampoco aceptaran que simplemente les gusta!!
Que han optado por no esperar más la supremacía de los hermafroditas y tratan de igualarlo en lo posible, misturando los genes masculinos y femeninos en búsqueda de un inmejorable equilibrio (siempre ideal y por ideal imposible)
Que a exceso de sexo convencional, gustan del sexo anal, apretadito, dulce y nerviosamente doloroso y fácil de lubricar.
Igual que el que les gusta a sus hijas!!
Porque por ahí dicen que “no hay arrepentidos” y si bien yo eso no puedo probarlo,  si puedo asegurarles que tampoco hay arrepentidas.
Lo cierto es que “los chicos”, venidos a iconos de la moda, fruto e hijos prodigios del mundo consumidor, aplicados amantes del buen gusto y el refinamiento, trabajadores como pocos para imponer su supremacía y socialmente simpáticos para envidia de cuanto mal atendido-a que anda por el mundo; están en su época de Pre Dominio de nuestra sociedad.
¿Porqué pre dominio?, porque parece cada vez mas inevitable que lleguen al dominio absoluto.
Desde hace un tiempo y por ahora, crecen e invaden silenciosamente, al tiempo que enarbolan banderas multicolores, enrolan apoyo heterosexual y festejan victorias morales y jurídicas en todo el mundo.
Talvéz ustedes no lo noten tanto como yo, talvéz por eso de haber sido nalgón e identificarlos inmediatamente, talvéz por  lo otro,  de tener un gen femenino muy fuerte, totalmente desarrollado para agradar a las féminas o talvéz simplemente por esa capacidad innata de ver y defectuosa de opinar de todo.
En México, el país de los “machotes” charros, han copado tantos escenarios que casi no existe vida social sin su dominio. No hay centro comercial del que no se hayan adueñado.
Y señores, sin ansia de ser respetuoso, no hay nada más feo que un puto mexicano!
Porque Alejandro Fernandez podrá ser Gay si quiere y porque no Christian Castro, pero los chicos que se resfriegan en la Zona Rosa, en Reforma 2222 o en Antara, como dice aquel cuento que seguro saben, no calzan en esos zapatos.
Hoy por hoy, es difícil ir a un Starbucks en cualquier parte y no encontrar que todo su personal masculino (y me encantaría pensar que el femenino también) es homosexual.
Las tiendas Zara, se han convertido en los surtidores de la ropa de onda de esta tercera realidad sexual. Si los empleados de Zara Uruguay, donde todavía eligen modelos altos, guapetones y machotes para atender la sección hombres, conocieran un local de Zara México, huirían despavoridos de la marca, sin remedio.
No tengo que decirles que obviamente yo acostumbraba Starbucks y por años me he vestido en casi un 40% en Zara!
Para colmo, la semana pasada llegue a disfrutar de mi restaurante preferido en Santiago y me encontré con que el  Lounge esquicito del “Ky” (así se llama el restaurante y aún se los recomiendo), no solo se encontraba invadido por tres o cuatro grupos multitudinarios de parejas homosexuales, sino que además el mozo que me atendió me aseguro que eran “habitué” del lugar.
Obviamente se quedaron hasta el final, obviamente el alcohol los afecto como a todo ser humano y los volvió altamente expresivos (aquello que de niño y de borracho….) y obviamente que, me guste o no, voy a tener que acostumbrarme a que sigan pre dominando en los lugares que he cultivado en mi vida, por lo cual: seguro en Julio comprare calzoncillos Intimissimi con Nicole en España rodeado de “chicas”; me peleare con ellos por los appliances de Best Buy en Miami,  o tendré que “aruñarlos” para que me dejen alguna camisa en Soho.

junio 22, 2011

Desde el alma - ¡Me encanta!

¡Me encanta!
Cuando años atrás,  la tristemente celebre cadena de comida rápida que tiene un payaso como mascota cambio su slogan a “me encanta”, lo primero que pensé fue: “…porque diablos esa gente puede pagar una agencia de publicidad que seguramente no pagaría la cruz roja, doctores sin fronteras y otras organizaciones como la gente”
Es que “me encanta” es tan especial, tan especial.
Es que en la dialéctica de la expresión emocional, no logro encontrar nada mas puro y a su vez mas completo que la gloriosa palabra “amor” que resume el universo y la expresión “me encanta” que llena de magia el aire que respiramos.
Un “te quiero” es siempre bien recibido, pero oculta sin mucha gracia un sentido de posesión, además de pecar siempre de incompleto.
Un buen “te quiero” acompañado con ojos transparentes al alma, puede provocar una sonrisa, pero nunca será un te amo, y son muchas las veces en que ése, es el significado final de la expresión.
Un “me gustas”, es liviano, es joven y adolescente, es juguetón y auténtico, sirve para provocar la sonrisa, pero suena casi cursi en labios de un adulto.
Un “ te adoro”, siempre me sonara exagerado.
Aquellos que creen,  adoran algún dios, o peor que eso, alguna imagen.
Adorar significa en cierta forma, poner en un pedestal al otro y por ende, ponerse por debajo.
Sin igualdad, no hay sentimientos dignos.
No quiero que nadie me adore, porque en los pedestales se está siempre solo y de allí es tán, tán fácil caer.
Imposible descubrir algo más de lo que significa “te amo”.
Todavía tengo dudas si es que cuando somos más adultos, somos tan conscientes del tamaño de la palabra que nos aseguramos muy bien antes de usarla,  o es que a diferencia de cuando somos adolescentes y creemos amar siempre y a muerte;   hemos perdido gran parte de nuestra capacidad de sentir.
Palabra inmensa que remueve todo el ser, palabra sin medida, palabra sin límite.
¡Cuanto me molesta escuchar un “te amo mucho”!, ¿es que se puede amar poco? ¿Algo tan sublime puede tener una dimensión de medida?
Te amo, y no es necesario nada más.
Pero “me encantas”, que linda expresión ME ENCANTAS!!
Está llena de la brisa cálida de los cuentos de hadas que nos transportan a la pureza de la niñez. Embebida en la  magia de flotar rodeado de estrellitas de colores y girar con sonrisa tonta al ritmo de los latidos acelerados de un corazón soñando.
Es un sabor delicioso, exquisito,  que entra por cada poro, que se siente en el aire que llena los pulmones y sabe en el humedecer de los labios con la lengua y en el temblar de los dedos que no consiguen demostrar las enormes ganas de abrazar.
Encanto que brilla en los ojos de quien está mirando mucho, mucho más allá, …donde está su ideal, donde su sueño es alcanzado, donde de la olla de monedas de oro surge el arco iris de su vida.
¡Me encantas! , expresión tan presente en mis días, estos días, desde hace tantos días.

junio 10, 2011

Montevideo - Entradas Seleccionadas


Mi reto autoasumido de publicar una entrada diaria, expone al lector a algunas entradas mejores que otras, algunas muy personales y asociadas a mi humano estado de ánimo y otras exentas de total virtud.
Trato de resumir en esta página, el acceso a aquellas entradas que "recibí" de vosotros mejor repercusión y esas, que sin llegar a ser sublimes para ustedes, lo han sido para mi



Es posible que me este engañando, pero esta práctica facilitadora de recoger de mi fruta la mas dulce, ya no tiene sentido.
Mi árbol ha dejado la esfervescente generación de la edad temprana a cambio del reposado sabor de la fruta madurada lentamente.
Me paso los ultimos meses y ahora ya no encuentro sentido en repetirlo.
Amo cada una de las entradas que escribo por igual, ya no puedo distinguir como antes, dignas y no tan dignas.
Si usaron esta herramienta para explorarme, lamento no poder ayudarlos más.
Todo en mí por estos dias, es igual de "seleccionado"; teniendo en cuenta siempre que quien selecciona soy yo.

Gracias por leerme, en el orden en que gusten.
Gracias por no perderse nada de aqui en más, también.
Gracias por explorar en mis entradas adolescentes, aquellas que no pude seleccionar para ustedes, una vez más.


junio 08, 2011

Montevideo - ...esa Batalla contra mi Ego

Ella capacitaba gente en una Aerolínea Internacional y su trabajo la había llevado a la pálida Polonia, lejos de su Caribe Mexicano.

A su partida, peleábamos tímidamente los últimos rounds de una relación que había dejado atrás sus almohadones rojos y sus aromas perfumados, mismos que casi siempre tienen sus  tiempos preestablecidos para mí. Por suerte, CASI, siempre.

Como el mundo, ella se lo merecía todo y se lo ganaba todo el tiempo con una enorme sonrisa llena de blanco y el rosa de sus labios morados, grandes, gruesos y porque no, sabrosos.
Yo ya era yo, tal cual fuí por mucho tiempo y talvez, tal cual sigo siendo;   y trataba de disfrutar los “primeros cuatro meses” inolvidables, que bien sabia originar, vivir y terminar.


Ella había partido a Polonia y seguramente recuerde mejor que yo cual fue la peor de las burradas que le dije o le escribí mientras estuvo allá.
Solo recuerdo que para el momento de su vuelta, mi única referencia era aquella memoria privilegiada que hace años me distinguía, misma que también perdí.
Ese pensar que soy diferente, me llevo al aeropuerto aquella tarde, para sorprenderla y tratar de borrar por excepción cada palabra estratégicamente dicha.
Pero, mi presencia allí distaba de buscar recuperar algo que yo mismo había matado una vez más, era una simple búsqueda de ensanchar  ese ego que me confirma diferente; táctica de vida tan bien planeada que es capaz de alimentarse hasta de los imprevistos.
Estuve allí, retirado de la puerta, como espía que vigila, como fiera que asecha, para poder observar su cara al salir, sus pasos, su ojos oscuros enfrentando la multitud, el reflejo de sus pulmones respirando su aire, el mensaje instintivo de su corazón en su sonrisa.
Las horas de retraso en el vuelo, solo hacían más gloriosa mi hazaña y mi ego se seguía hinchando.
Hasta el aviso de que el vuelo no llegaría, fue recibido con júbilo, después de más de 4 horas de pie frente a la salida internacional.
Una prima, que me odiaba, me había visto allí.
Ya tenía testigos y eso era impagable.
El plan inconsciente de mi ego tomaba forma, tomaba fuerza y la historieta ganaba capítulos de telenovela.
No podía faltar al otro día, tiempo de cosechar los frutos de la paciencia a mal servicio.
Cuando llegue, elegí el nuevo punto de vigilancia, pero algo me dijo “espera”.
Talvéz por un momento desatendí mi ego y mi intuición gano la partida, talvéz solo fue una nueva trampa.
La multitud esperaba como siempre se espera en los aeropuertos, como casi nunca me han esperado a mí.  Algunas caras se repetían de la noche anterior, éramos cómplices de una misma espera, ojala para ellos mucho más auténtica que la mía.
-          Espera -  me dijo la voz interior.
Los pasajeros comenzaron a salir y los saludos acalorados de los pacientes y los exhaustos retrasados, confirmaban que eran del vuelo esperado.
- Espera!!  - logre escuchar nuevamente.

La figura de Ale empezaba a cruzar la puerta de vidrio y para mi sorpresa, su cara cansada y su inusual palidez talvéz heredada detrás de la cortina de hierro, buscaba a alguien.

-          Espera!!
De pronto, como gacela que escapa del chita en la sabana, una sonrisa enorme rodeada por una pequeña barba, iluminaba un rostro enamorado, que corría con piernas largas entre la multitud con un ramo de flores en la mano.

Llegó a ella y la abrazo. Ella no fue muy efusiva pero se aferro a su cintura como quien espera que la salven y casi sin mirar a los lados, dejo que el arrastrara sus maletas alejándola de allí.

Ella no sabía si yo iría, pero talvéz adivinó a mi ego.

Yo, en esa lucha interna que tantas veces sostengo, me sentí orgulloso de esperar, de no interrumpir lo valioso, de no arruinar un momento real.
Mi ego, que siempre encuentra regocijo, sumo a la espera del día anterior, la “dignidad del mártir” y me acompaño feliz hasta mi casa de turno.
Yo dormí orgulloso, mi ego durmió feliz y mi ser apesadumbrado paso la noche en vela.


Hace un rato, poco rato, me encantó verla en sus fotos feliz, reluciente, humana y saber que aquel hombre que merecía recibirla aquella tarde hace tantos años,  es hoy su esposo.
Ojalá siempre tenga flores para ella.


Hoy a la mañana, me levanté con una sensación rara.
Al volver de la panadería me preguntaba ¿Qué te pasa Ismael?
Sentía como quien ha ganado algo, como quien conquista algo nuevo;  esa sensación tan conocida por mí, esa sensación que no deja de sorprenderme.


¿Qué te pasa Ismael?  Me pregunte durante todo un día energizado y creativo, un día sin grandes logros, un día sin más logros que los triviales y sencillos, triviales, sencillos e importantes.
Todavía, aquí sentado frente a el fuego de mi hogar, no tengo respuesta;  sería ideal despertar igual mañana y así seguir cada día.

Sería una señal de que talvéz, le estoy ganando esa batalla constante a mi ego.

junio 01, 2011

Montevideo – Una razón para creer

Hace años, muchos, muchos años escribía: “hoy me cubro bajo el brazo de los grandes, para poder mañana, cubrirlos a ellos y a los que vendrán”.

Caminaba mis días de “versos de extremo duro”;  adoraba a Baudelaire y Vallejo,  y como encontraba el amor de mi vida en cada esquina, la poesía fluía en mí, contra toda rima asonante o formatos preestablecidos.
Pensaba que si me refugiaba en la melodiosa poesía de siglos atrás, podría lograr mi propio estilo y ser mañana, un referente para nuevos enamoradisos, locos por gritar a los cuatro vientos el fluido exagerado de su corazón.

De la misma forma, en la medida que el mundo me fue revelando sus mañas, las palabras economía y política empezaron a tener indeseado sentido para mi e Ives Montand me demostraba en su versión de la muerte de Kennedy (“I como Icaro”) que algunos pocos crean las alucinaciones que el mundo transforma en realidad. Así fui configurando mi temprana versión de enfrentar la vida,  versión que mucho mas tarde se alineó a un socialismo inaplicable.

Vive dentro de la alucinación y se exitoso en la matriz, como única receta para poder algún día, cuando la coyuntura lo permita, destruirla sin piedad.

Es sin duda una filosofía de vida a todas luces contradictoria, que con mucho valor humano, inaceptable sensibilidad y discreta responsabilidad social, he transformado en una práctica minuciosa, por lo menos digna,  que guía cada una de mis acciones y discursos.

Digna porque no toma el camino fácil de la traición y el doble estándar.
Traición intrínseca que la “utilización” encierra.
Te estudio, te entiendo, te exploto y pongo tus frutos en tu contra, pero jamás sigo tus designios, matriz temporal que nos controla.
Doble estándar fácilmente adoptado por tantos, inmersos del lado inmaduro de la humanidad, fácil de escapar para aquel que vive la esencia que empuja a la especie a trascender.

Y para allá voy, en alerta continua, expectante a cada momento en que el paso pueda ser más grande hacia el buen fin, pero consciente y presente, derramando lo poco que cada momento permita dar, con la certeza de que, si no llegamos al apocalipsis elegido, habremos logrado lo que nos fue posible en el camino.

Así como muchos ven en mi la contradicción del capitalismo tecnológico - tal vez lo mas intangible del modelo actual - en oposición a una dialéctica espiritual y humana;  así veo yo ambas caras y me cuesta distinguir, si otros jugadores están de mi lado, sembradores agazapados o son simplemente parte de esa élite, que construye el espejismo.

En ese camino me cruce días atrás con un cartel descolorido, oculto y casi imperceptible para los locales, en una de las principales avenidas de Rio de Janeiro.
Es parte de una nueva campaña de Coca Cola, ese inefable liquido negro que el mundo se empeña en consumir con vicio y que encima, han llevado a creer que es seña de felicidad!!!

Quien más que ellos, desde su liderazgo global, desde su posicionamiento perfecto en la matriz, podrían afectar el pensamiento de la raza en la dirección correcta.

Hoy el slogan, al que invitan a fieles e infieles a unirse y participar es “Una Razón para Creer” y aquel cartel de la avenida en Rio versaba:

“Mientras la naturaleza aún sufre, 98% de las latas son recicladas en Brasil” Existen razones para creer, los buenos, son mayoría.



Cuando lo leí, talvéz como usted lo hace ahora, pensé: Que bien, que bien, que….bien. Por fin un pueblo latinoamericano, contra todo pronóstico y revirtiendo su realidad histórica, ha aprendido a reciclar, de tal forma que logra estos enormes indicadores estadísticos publicables.
En sus palabras, ¿no piensa lo mismo de ese cartel de coca cola en la avenida de Rio?
Si me dice que no, entonces seguro usted habrá pensado “eso es falso, deberían demandarlos”

Pues sabe que, yo creo que no es falso el mensaje, pero si es falsa la esencia y creo también, que eso es mucho peor.

Si después de recorrer las calles de Rio, tiene tiempo de buscar refugio en la cercana Copacabana, más pronto que rápido, se dará cuenta de la cruel realidad.
Un enorme mercado, orquestado y manipulado, talvéz por la misma marca que nos muestra “razones para creer”, esclaviza con esa dolorosa esclavitud de este siglo XXI, a miles de personas que viven de reciclar latas.


No es una fuente de trabajo.
Lejos está de ser una manera digna de ganarse la vida aunque no incluya el delito, porque tampoco lo excluye de la economía de esta gente.
Lejos aún más está de ser una solución, porque la explotación que genera pobreza y dependencia de vicios,  falta de aseo, aislamiento e incultura, es la peor de las explotaciones.

Y allí van, talvéz los más dignos de los hurgadores, porque revuelven los restos de un turista de clase alta y no la basura nauseabunda de una ciudad atestada, mientras come de sus restos.

Entonces uno, que podría ser uno más de los millones que pasan sin ver aquel cartel ni conocer la orquesta inmensa de millones,  que genera esa campaña global.
Entonces uno, que podría pensar que le hace un favor al alcanzarle la lata al hombre descalzo, de piel curtida y mugrienta, de ropa hedionda y maltrecha, de sudor gratis y de familia múltiple desconocida.
Entonces, entonces uno se pregunta, de qué lado están ellos y como, como diablos puede uno con su peso de hombre simple del sur, demostrar, de qué lado está uno.


mayo 22, 2011

Montevideo - ¿y....que van hacer ahora?

Ustedes que miran televisión, escuchan radio y leen periódicos no solo cuando suben un avión, ¿saben que paso con la gente de Family Radio? De verdad me intriga saber cómo reaccionó esa gente que esperaba el juicio final y la destrucción del planeta ayer.

Lo digo seriamente.
¿En que va a creer ahora esa gente? De verdad me preocupa.

Acepto que soy un degenerado religioso, un pobre hombre falto de fé; pero soy muy humano y respeto la necesidad que tienen otros pares en depositar su esperanza en algo.
Sea una imagen, un pastor, un libro o una organización, moderna o añejada, compleja o muy simple. Esa necesidad de muchos de darle una explicación a todo y por sobre todo, de encontrar redención a sus pecados y salvación a sus almas, mientras desechan su vida aquí, en este presente, en este planeta.
Esa necesidad de tantas veces pagar incluso, para que alguien les acerque un dios que les asegure felicidad.

A veces hasta admiro algunos representantes y predicadores.
Cito a Paulo Coelho continuamente y no hay libro de él que no haya leído, distinguiendo reflexiones universales que parecen escaparse de su pluma con esa sencillez de los grandes; pero no logro, jamás, seguirlo en su camino de la brujería basada en el dios todopoderoso, Jesucristo y sus ángeles presentes, alertas y hoy día, en guerra por nosotros.

Creo en todo lo que despierte en el hombre su naturaleza, su elemento, su esencia.
Respeto muchos mecanismos, porque he sabido aprender que la comunicación es un milagro casi inalcanzable y que cada persona escucha, entiende, asume y comunica como quiere y puede.

Admiro toda lucha que nos lleve al amor, aun cuando no pueda compartirla o seguirla.
Y ahora, cuando lo escribo, me siento un predicador mas, al cual talvéz como yo, no logren entender muchos.
La sola mención de la palabra AMOR, lanza un concepto tan indefinido, añorado y embanderado, que si no se lo relaciona a alguna divinidad, parece profanado.

Yo.
No llego a la magia más allá de los ojos cuando brillan y los cuerpos cuando tiemblan.
No logro entender y por ende aceptar un centenar de teorías, desde la metafísica hasta las religiones.
No logro relacionar nada del día a día con algo superior, todo se me hace humano, muy humano y así entiendo con sufrimiento dónde estamos y así asumo con esperanza hacia dónde vamos.

Mi entendimiento se acaba en el amor, es lo más alto que conozco, es lo más supremo que he podido experimentar; ni por científico ni por santo; por humano.

Por eso, si la esencia del hombre es amar y el sentido común actúa en consecuencia, no necesito ni a un dios, ni a una potencia global, ni a un proceso iónico, para explicar porque cumpliendo con simpleza nuestra esencia, la humanidad se expandiría, la vida sería placer completo y nada tendríamos que temer.

Claro está que no funciona así y es por eso que se necesitan esos amuletos, pero ¿qué queda cuando los amuletos fallan? ¿ qué va a ser de la vida de esa gente que se preparó para morir o pasar a ser elegidos ayer? ¿ qué van a hacer por ejemplo los franceses ahora que su próximo presidente, ex presidente del FMI, está preso por maltratar y violar a una mucama en un hotel de NY? (solo por poner un ejemplo); ¿ qué van a hacer los científicos del CERN si el Colisionador de Hadrones (LHC) en lugar de simular el Big Bang provoca una catástrofe o simplemente nada, nada, después de 30 años y mas 10.000.000.000 de dólares de inversión?

Sería tan simple si una mañana cualquiera, una mañana de estas, los 6.9 billones de humanos que tienen la fortuna de vivir en el planeta, hicieran solo lo que les es natural, como lo hace cada árbol y cada animal.

mayo 19, 2011

Desde el Aire - Ambiguedad & Destino

“Todo lo que ocurre una vez, puede no volver a suceder jamás. Pero todo lo que ocurre dos veces, terminara sucediendo una tercera”

Paulo tiene esas cosas, esa capacidad de expresar en oraciones simples, pensamientos tan profundos y verdaderos como desafiantes.
Cada uno puede extraer lo que guste de ese párrafo que puso en labios de J. en Las Valkirias, cada uno puede sonreír y sacudir la cabeza acusando la certeza de su afirmación.

La esperanza de no tener que pasar de nuevo por algo tan terrible, se mezcla con la de esperar que algún milagro se repita, al menos una vez más y nos regale asi, dos nuevas oportunidades.
La certeza de que esa tercera vez es merecida y ojala, “sea la vencida” ; se enreda dolorosamente con la amenaza de una segunda vez desdichada que nos asegura un tercer fracaso.

Todo tiene al menos dos caras, todo puede ser bendición o maldición, todo puede ser esperanza o condena, todo puede ser comienzo o final; está en la esencia de las cosas y de las palabras, está en nuestra esencia.

La gran diferencia es que solo nosotros podemos definir QUÉ ES, solo nosotros, parados en el presente, podemos darle sentido real …y desde ese mágico momento, todo pierde ambigüedad y se transforma en un solo sentido, un solo significado, que rige nuestro destino.

Ojalá tu como yo, sigas sonriendo.



“Toda bendición cuando se ignora, se transforma en una maldición”
(uno de los tweet´s de ayer de Paulo Coelho).

mayo 18, 2011

Santiago de Chile - Todo se da y se recibe en este vida

Santiago amanecía fresco y la última muda con idéntico pantalón, parecía refrendar su acertada intuición al momento de armar maletas. Salía temprano, calmado pero con inusual prisa, porque debía volver pronto para tomar las penúltimas tres pesadas valijas de su mudanza 61 y partir al aeropuerto.

Era el tercer día que caminaría con “kung fu”, esta vez con al menos una sola oficina que visitar y desde la cual volver con todos los papeles paseados los últimos dos amaneceres, por fin listos.

Al cruzar la puerta con su paso firme y decidido, con ese caminar “siempre derechito” como le había dicho una vieja amiga desconocida días atrás, al recordarlo de su niñez en la lejana San Carlos, escuchó una voz que cruzaba la calle hacia él.
Con el instintivo, - perdón? Espero que le reiteraran la pregunta.

- Como llego a Vitacura y Padre Hurtado?

Más acelerado que él, pero con un bastón metálico con posabrazo, un hombre unos 20 años mayor caminaba en el sentido contrario.
Mientras esquivaba las hojas de los fresnos dorados con el otoño del sur, masticó el mapa de Santiago rápidamente para guiar al alborotado caballero.
Con solo la señal de su gesto, el caminante entendió que sabría instruírlo y gano la mano en la charla:

- Eres argentino y conoces más de Santiago que yo!

- Uruguayo – le dijo – una respuesta instintiva que había cosechado en muchos años dando vueltas por el mundo.

- Llégue a la esquina, doble a la izquierda hasta el primer semáforo, a la derecha una cuadra hasta el siguiente y luego, a la izquierda hasta llegar a Kennedy…

Mientras el hombres seguía hablando sin parar, explicando que era de La Serena, tenía hora para el odontólogo y la llave de su auto había quedado atrapada dentro de él, seguramente en uno de esos errores que se cometen cuando un café no desayunó el día, la hora de salida fue tardía y la calma no es parte del alma. Volvió a mirar al transeúnte y definió que jamás llegaría caminando a su destino, más menos unas 40 cuadras de allí.

- No puede ir caminando - dijo entonces - busque un taxi en la esquina e indíquele, en 10 minutos estará allá.

- Es que soy de la Serena, repitió, las llaves se me quedaron dentro del auto y todas mis cosas allí. No tengo dinero para un taxi.

En el instante siguiente, en el tiempo que se demoró en meter la mano en su bolsillo, extraer uno de los tantos billetes de 10000 que se habían acumulado el día anterior para pagar los costos administrativos de uno de sus mejores momentos y pasárselos al transeúnte, analizó cuanto pudo.

Era un hombre alto de cabello canoso rosando sus hombros, lentes de marca y cara de vocación aburrida. Vestía una camisa celeste no muy bien planchada; pero el mundo anda no muy bien planchado y alguien con la camisa bien planchada no deja las llaves dentro del auto. Saco jaspeado con mucha historia y pantalones “Microsoft”, muy chilenos. Con excepción de la camisa y el bastón gris metálico, todo era exactamente “caqui” como indica la moda y porque no, el espíritu en este país.
No podía estar a las 8 de la mañana embaucando personas en un barrio residencial de escasísimo tráfico y “el cuento” no tenía porque tener la delicadeza de incluir una ida al odontólogo.

Le hubiera dado las “diez lukas” igual, pero se sentía mejor si avivaba su mente a velocidad normal desde tempranas horas.

- En serio? Te pasaste!! - Dijo el hombre esgrimiendo una sonrisa de sorpresa.

- No camine es muy lejos, tome un taxi – le dijo – mientras se alejaba para retomar su ruta nativa.

- …y como te los devuelvo - le grito el hombre de cabello calvo, cuando ya estaba a 20 metros.

- No me los devuelve!

La mañana era fresca, el cuello ausente en el sweeter hacía que su sudor natural se congelara allí donde 10 días atrás había acumulado tos heredada de los cambios de temperatura en Rio de Janeiro.

Era una mañana especial, el día anterior había comenzado a caminar dos sueños.
Uno sembrado por casi dos años en su cabaña de los Andes y que llegaba a su recta final; otro que brotaba de los designios del destino, con la misma antigüedad que aquella primer visita al Arrayan, pero que añejado caprichosamente antes de llegar, deslumbraba hoy su pecho, cuando ya todo estaba listo para acontecer.

Sonrió, pensó como siempre que todo se da y se recibe en esta vida; recordó las decenas de buenos deseos, reconocimientos de alma y muestras de cariño recibidas el día anterior premiando aun más su sueño y siguió “derechito” para convencer a un gobierno, de un pequeño país cercano, de que debía dejarlo llegar a casa con sus “petates”, sin cobrarle impuestos por ello.

mayo 15, 2011

Santiago – La Globalización & mi Blog

Cada tanto, muy cada tanto, releo mis entradas, muchas veces lo disfruto, siempre encuentro errores que corregir. Los defectos nunca nos abandonan!!!

He agradecido más de una vez vuestra lectura.
Créanme que de verdad disfruto imaginarlos leyendo mis locuras y reflexiones, que estos últimos días reconozco como no muy literariamente especiales.

Ustedes saben que a la mayoría los conozco, hasta se cómo se visten cuando leen, como se sientan, que toman, como sonríen o como se enojan, cuanto les cuesta volver a abrir un mail anunciando una nueva entrada, cuanto estudian el titulo antes de abrirlo y muchas otras veces como sin llegar a ser terrible, extrañan el anuncio de una nueva andanza en mi muro o su inbox de correo.

También se lo que cuesta comentar.
Muchas veces porque es mejor que yo no sepa que leyeron o que piensan de lo que leyeron, otras, la mayoría supongo, porque simplemente disfrutan de esa comunicación unidireccional y a diferencia de mi, tienen cero expectativa de protagonismo.

Pero me ha pasado muchas veces que me cuesta adivinar quién está del otro lado y eso debo agradecérselo a ese sueño intrínseco en la publicación web de un blog.
Como el que publica y llega a un anaquel de librería, pero con la inmediatez y universalidad de esta red global.

Me encanta sorprenderme con lectores desconocidos.

Una vez, algún desconocido real, hasta comento una de mis entradas y muchas, muchas veces, totales desconocidos han leído mis historias. No saben cómo sonrío cuando en las estadísticas del blog aparece, como hoy, un lector de India (¿?), o ayer dos de Israel (¿?), días atrás de Rusia (¿?), muchas veces de Eslovenia, Japón, Serbia, Alemania o como estos últimos días y varios anteriores de Dinamarca!!
Lectores fieles de Venezuela o Canadá.
Gente que creo, realmente desconozco y que de alguna forma, por este milagro de la globalización aplicada a mi blog, dos por tres, entran y comparten mi vida, tan de cerca como logre exponerlo.

¿Pueden ser errores de estadística? ¿Puede que sea gente conocida que viaja a otras latitudes? ¿ Puede que algún curioso en otro país haya encontrado en google el blog y tras entrar y no entender nada de español haya salido dejando su registro sin llevarse nada de mí?

Claro que todo eso puede ser y muchas cosas más también, como en todo en la vida. Pero a mí, nadie me quita la sonrisa, la ilusión de haber llegado a alguien más, la dicha de compartir, las ganas de seguir haciéndolo.

Ojala algún día, el ser protagonistas estuviera dentro de sus ganas pasajeras y pudieran contarme como llegan a mí, como es que sin saberlo se internan tanto en mi alma; porque si no lo sabían, la ficción casi no existe en este blog, cada letra está escrita con mi sangre, esa que fluye intempestuosa revolviendo emociones en una vida tan atípica como me es posible.