abril 23, 2012

Punta del Este - Una Cita con Guardaespaldas

Por misteriosas razones, despierto en la gente que me rodea, sentires tan dispares como disparatados.

Algunas personas me asignan la fama de Ron Jeremy con sus miles de films porno, aunque lejísimo estoy de sus records y del tamaño de su herramienta. Otros parecen creer que el mismísimo Ramses II me ha heredado su abrumador harem de 90000 mujeres.

Al mismo tiempo, esas mismas personas u otras contemporáneas,  parecen apiadarse de mi soledad y en actos de sincerísima camaradería han buscado incansablemente  presentarme "a alguien", que seguramente ostenta la misma dualidad en su percepción externa.

Algo así paso hace  muchos, muchos años atrás, allá por las tierras del tequila.

Alguien que podía arrodillar a los cincuenta millones de machos mexicanos a sus pies, estaba triste y recientemente separada en la ciudad y yo, pues yo solo estaba de paso en uno de aquellos últimos viajes frecuentes a la capital Azteca

- Cenemos esta noche - me dijo una amiga -  y te presento a..., pongámosle "Paquita", en alusión y honor a la memorable "Paquita la del Barrio" y su "Rata de dos patas"

Yo que nunca fui cholulo, ni Ron, ni Ramses.  Poco conocía de "paquita", pero con ese poco era más que suficiente;   y una cena empapada en margaritas gigantes, mariachis de buena cepa y "Huachinango en la Noche del Fandango" en mi restaurante preferido del DF, resultaba imperdible.

Ser extranjero, semi argentino y totalmente desconocido,  jugó enormemente a mi favor aquella noche, tal vez, la noche en que fuí mas envidiado en toda mi vida.
Noche que resultó por demás incómoda, porque no podíamos hablar más de unos segundos sin  atender una foto, un autógrafo o una felicitación.
¡¿Pero que importaba aquello?!  Paquita era hermosa de observar por fuera y mostraba un interior que enamoraba.

A la salida me toco taxi, una vez que ella se subió a su 4x4 negra y blindada, dirigida por un "guarura" de aspecto serio.
Por la ventanilla aún baja, dejo salir la opinión tal vez rumiada durante toda la noche sobre mi femenina bufanda celeste de diez dólares,  adquirida de apuro en mi reciente vuelta de Las Vegas. Con una sonrisa cerramos el trato de encontrarnos la noche siguiente en la inauguración de un antro "super fashion" en el comienzo del Paseo de las Palmas.

Eran épocas de pobreza disimulada.
Épocas trabajadas con la clase de siempre y vividas con las monedas que restaban de pagar el pasaje mensual para ver a mis hijos del otro lado del mundo.

Un amigo me prestó su Volskwagen Gol,  combiné una camisa blanca que en ese entonces podía usar bien pegada a mí torso y un jeans negro con zapatos al tono que siempre pasan desapercibidos.
Como diría más tarde la Cecilia Bolocco: "...belleza es 100% actitud";  y allá salí, a exponerme a las cámaras.

Tirados sobre un sofá y sin oportunidad alguna de acercarme a "mi cita" entre cámaras y reporteros, un resto interesante de babosos y babosas que nunca faltan en el ambiente, se mostraban interesados en el "recién llegado" y "posible candidato de Paquita".

Hoy en parte lamento haberme mantenido tan sobrio toda la noche.
Pero encontrarme con sus ojos y sus gestos de disculpa entre nota y nota, entre flash y pose;  y haberle robado un par de encuentros de camino al baño, premiaron mi nitidez mental y mi esperma urgente.

El hermano del mismísimo "Sol de México" (Luis Miguel), nos cantó una canción al grupito que compartía nuestro "living", antes de caer desmayado en el mas asqueroso coma etílico;  situación que según el resto de las "resplandecientes estrellas" que me acompañaban, se repetía diariamente.

La noche se hizo corta por fortuna y salimos del "antro", un par de horas después.
Previa discusión con su guardaespaldas, partimos en el modelo más barato de la firma alemana hacia la Colonia del Valle, que para entonces albergaba el hogar de ambos.
El de su madre y el de mi gran amigo.

Ni en mis épocas de adolescencia me había sentido tan vigilado.
Pero nada me quita haber vivido esa sensación de huir con "la chica de la película" y sentir la adrenalina de la persecución  (aun cuando sus guaruras no me harían daño...bueno, eso pensaba yo al menos).

Quedó como anécdota para los nietos.
Llegamos a planear un tiempo en Punta y hasta una semana en el Nordeste Brasilero, pero su vida y mi vida no tenían ningún punto en común.

Hoy, no pensaba escribir nada.
Pero la medianoche me agarro despierto como casi todas las noches, y el bendito facebook, el de ella mas impersonal que ninguno,  me aviso que hoy es el cumpleaños de Paquita.

Seguro ella no recuerda ni un segundo de lo que conté, seguro yo no recuerdo ni un segundo de lo que otros le contaran a sus nietos.



 

abril 17, 2012

Desde el Aire - La empatia generacional y el "no se"


Hace muchos años, cuando la leche se envasaba en botellas de vidrio y se trasladaba en canastos de metal ruidosamente estibados en carros de chapa tirados por decrépitos caballos, nació el dicho: "como caballo de lechero".
La reiterada rutina del reparto diario boceado puerta a puerta  de la mayoría de los bienes de consumo, en este caso la leche;   hacían que el siempre noble e inteligente animal, inmutable a los ruidos y agresiones externas detrás de sus tapaojos de cuero, manejara perfectamente las rutas y los tiempos.
Al punto que el hábito hacía experto al corcel, el lechero apenas prestaba atención al devenir de las calles y los clientes, ensimismado en su propia rutina del trato social y el intercambio maloliente.

Así "como caballo de lechero", enfilaba mi auto aquella mañana al aeropuerto.
Conocedor exacto de la ruta y de los tiempos.

- Cuando se fueron..., yo no tenía idea de lo que estaba pasando -  me dijo Michel, empezando una conversación de la más pura nada.
Respondí con un gesto de asombro e interrogación.
- yo estaba sentado en la escalera, los pisos eran blancos, me acuerdo, dijo siguiendo la charla. Ellos bajaron y salimos, yo no entendía nada - reiteró.
Reconocí que recordaba el día en que sus hermanos habían partido a España, seis años atrás.
Nunca habíamos hablado del tema y por un momento me pregunte "¿como no entendía nada?".

Mi mente paso de recuerdo a matemática y me llevo al Michel de 6 años de entonces.
¡¡Claro que no entendía nada!!
Como no lo había notado en ese momento, como aún hoy, me preguntaba a mi mismo como era posible que no entendiera que sus hermanos se iban del País, del Continente.
Soy consciente de que siempre me ha costado ponerme en los zapatos del otro, sobretodo, en la edad del otro, especialmente en la edad de mis hijos.
Defecto excusado por los zapatos fuera de tiempo que supe cambiar velozmente de niño.
Excusado, pero defecto al fin.
Llegábamos a Carrasco a buscarlos.
Llegaban de España después de mucho tiempo, mucho tiempo para él al menos.

Poco más de un año atrás, Anthony nos había visitado en Uruguay, pero Nicole, llevaba más de dos años sin pisar nuestra tierra y sin abrazar a su hermano menor que ahora la duplicaba en tamaño.
Intenté ante el ataque de consciencia que su comentario había despertado en mí, imaginar cómo se sentiría, imaginar lo que para el significaría este reencuentro.
Traté de dejar de lado mi experiente y deshidratada alma,  que no logra aprender a vivir con abierta emoción, los hechos felices que coronan a los dolorosos.
Alma incapaz de disfrutar la reconciliación.
Alma incapaz de disfrutar la vuelta.
Alma incapaz de disfrutar el arrepentimiento que engrandece.
Siempre ensimismado en que no es necesaria la reconciliación, la vuelta o el arrepentimiento; si no hay pelea, ida o pecado.
Consciente de que esos procesos son humanos, negádome que sea necesario y aceptable.

Y lo abracé cuanto pude hasta que llegaron, y traté de entenderlo en su "saludo desabrido" repleto de lágrimas apresadas del lado del ojo que no las deja salir.

Otra véz, muchos días después y aprovechando mi atención al tráfico, sacaba una charla profunda, completamente empapada en sus años, completamente llena de mí y de nuestra vida, otra vez de la nada.
- ¿Tú crees que ella es la mujer para toda tu vida? - me preguntó
- ¿Perdón? - le dije;  seguro de lo que había escuchado pero ansioso por que lo repitiera.
- Eso, ¿si tú crees que estarás con ella hasta la muerte, o estarás solo?
En el segundo en que me pregunté de donde salía aquella pregunta, me guardé un sin número de respuestas:
- Moriré solo.
- Ella no solo parece que no será la mujer del resto de mi vida sino que hace un tiempo que no se de ella.
- Soy feliz en soledad.
- En realidad no todos necesitamos las mismas cosas, yo no necesito estar con alguien para no estar solo. Soy feliz solo y aunque me encanta y entiendo que la felicidad completa solo existe compartida, seguramente estaré solo los últimos tiempos de mi vida.
Todas se frenaron en mi boca por fortuna y me conforme con un:
- no se mi amor.

Un "no sé" que debería ser real, pero que yo siento falso, porque se lo que provoco y hacia donde empujo, más allá de lo que quiero.

Un "no sé" que me dio tiempo para recordar que los últimos días,  compartimos recuerdos sobre el futuro;  sobre la casa en la laguna donde él podrá llegar con sus hijos y encontrarse con sus hermanos y sobrinos.
Esa casa bañada por la laguna que nos mantendrá a flote, cuando ya no quede agua que comprar.
Un "no sé" que me dejo recordar que él,  sigue viendo nuestra foto juntos, abrazados y felices, brillantemente encuadrada en mi dormitorio.
Nuestro dormitorio extremadamente femenino que solo habita un hombre.
Un "no sé", que no me permitió preguntar ¿porqué preguntas? y así se vuelve real.
Un "no sé" real, un "no sé" qué pasa al interior de la gente que amo. Un "no sé" que estoy haciendo, un "no sé" si lo hago bien o mal;  un "no se" ignorante, un "no se"  inaceptable con el que debo aprender a vivir.


abril 13, 2012

Punta del Este - Rincon del Vago

Los vagos y los trabajadores han existido siempre.
Yo suelo equivocarme en la medida de las cosas, las actitudes, la forma de mirar y vivir la realidad, empezando por mis hijos y siguiendo por el grueso de la sociedad.
Estoy atado, sino empecinadamente adherido a "mi regla" y mi regla no es buena para medir a nada ni a nadie.

Todos coincidiremos de todas formas,  que la revolución consumista de los últimos 20 años;  ha transformado la forma en que los chicos "valoran" (por decirlo de alguna manera) las cosas. Tal vez aunque nos cueste aceptarlo, de una forma más alineada con lo que en realidad las cosas "valen", pero muy lejana a lo que las cosas "cuestan".
Porque sin tener idea de quién era Taylor, crecimos atados a los costos y el concepto de valor era directamente proporcional a nuestro propio nivel de "panza llena".

La experiencia de la "nueva realidad", no es exclusiva de como se tratan los "bienes", sino que esta intensamente asociada a todas las conductas.
La enseñanza también paso del costo al valor y en una economía tan variante como la actual, junto a los países que cíclicamente tienen "crisis mortales" cada 10 años, la enseñanza se devalúa continuamente.
Se inventan día a día nuevas formas de maleducar a nuestros hijos, cada vez más innovadoras;  ante una sociedad que lucha sin tener mucha idea de como, por despertarse.
Se cambian las reglas para dejarnos "fuera de juego" a los que ya aprendimos que hay cosas que no hay que aprender.
Se "facilita" la vagancia, para que la "teoría del menor esfuerzo" rinda exponencialmente y cada vez tengamos más humanos fáciles de manejar, de dominar, de manipular y de transformar por ende, en infelices.


Cuando iba al Liceo - y acepto que me tachen de viejo recalcitrante (a mis 41) - había que anotarse en la biblioteca para conseguir un libro de texto destrozado.
Acepto que yo no era de los que me anotaba, porque nunca fui de los que buscaba, pero supe vivir las frustraciones de mi hermana Samanta y asombrarme con sus "resúmenes", que del lado limpio de las listas de votación (porque no había plata para tantos cuadernos), pasaron a ser material de estudio de la propia biblioteca.


Días atrás Michel inventó un planisferio a "mano alzada" (que bastante bien le quedo a pesar de que muchos países y naciones perecieron al influjo de su lápiz), solo por no "calcar" uno desde un libro.

- ¡¡Para que calcar, si se pueden bajar miles de internet y mandar directo a la impresora!!

Esto es realidad de hace muchos años,  y renegar de lo que en buena parte todos hemos creado y alguna vez bendecido, sería un acto de auténtico cinismo.

Hoy volvíamos del Colegio con Michel y Nicole, y el diálogo surgió con la naturalidad de siempre.
- El profesor de informática mandó un trabajo sobre "La fundamentación  de la vida" - me dijo    Michel.
- ¡Raro título en especial para informática! ¿y de que se trata eso?
- Tiene algo que ver con los átomos y moléculas.
- ¿átomos y moléculas, y que tiene que ver con informática? - pregunte, soñando por un instante con una "más elevada visión" de la enseñanza.
- ¡yo que sé! pero se trata de eso.
- ¿así lo explicaron en la clase?
- ¡No! solo nos dieron el título, pero me fije en "rincón del vago" y había un estudio exactamente con el mismo nombre y se trataba de eso....
- ¿Donde? - pregunte sin saber lo que había escuchado.
- ¡En "rincón del vago" Papá! -  anotó vehementemente Nicole, que desde el asiento del acompañante se desentendía de mi cara de asombro.
- ¿y qué es eso?

Al unísono, ambos empezaron a contarme pormenores del portal de "ayuda" a todos nuestros chicos que no tienen ganas ni siquiera de navegar la wikipedia en búsqueda de algo que imprimir y en el mejor de los casos, leer completo.

- ¡Es un sitio español! todo está ahí;  ellos saben lo que los maestros te piden y lo publican ¡y además está en nuestro idioma! Nada complicado como la wikipedia con palabras difíciles que uno no tiene ni idea que significan (y que jamás buscaran en el diccionario que nos obligan a comprar en múltiples idiomas cada año para destrozar en el ir y venir de las mochilas a clase)

¡¡¡rincóndelvago.com!!!

...y yo a veces, espero que entiendan mi mensaje de "Equinoccio de Primavera", pobre iluso.

!! Amo las sorpresas que me prepara la vida, aquellas a las que no tengo plan para reaccionar y que no puedo más que vivir....!!,  lo que sigue, no aplica esta vez.


marzo 20, 2012

Punta del Este - Tiempos de Equinoccio


Solo da la casualidad que por estos días, el Equinoccio se hace parte importante de mi vida.
Da la casualidad que este día igual de largo que la noche que me espera, me vió poco en la terraza;  y la noche me seguirá viviendo en lucha por el sueño, por un sueño, por mi sueño.
Hoy me siento más del Norte que del Sur.
Yo que soy orgulloso hijo de este hemisferio.
Tal vez porque quiero identificarme con el largo día de seis meses que se inicia en polo al que apuntan todas las brújulas y no con la noche oscura  que se cierne sobre el casco Antártico.

Una lucha entre lo que se quiere y lo que se vive, después de un largo día de esperas y ansiedades y  con una larga noche por delante para seguir exagerando la herramienta que excava problemas para enterrarnos.
Hoy el sol cruzó el Ecuador celeste en el punto de Aries -mi punto, el pasaje cosmico de lo negativo a lo positivo -, a pesar de que estamos en la era de Piscis - tu era, solo justificada por la imperfección celebrada del eje terrestre.
Resulta hasta gracioso aceptar paralelismos entre mi hartazgo a los valores de estos tiempos y tu desaprensión desinteresada, exenta de cualquier punto.
La tierra vive tiempos de equinoccio y mientras unos se aprestan a tirar sus taparrabos, otros, se resignan a desempolvar sus pesadas ropas.
Siempre tratando de disfrutarlo.
Algunos humanos tenemos esa virtud de encontrarle lo bueno a todo, aún cuando sea funesto;  ¡y lo gritamos a los cuatro vientos porque cuando así lo logramos, nos sentimos y nos reconocen elevados!
Pero qué bueno sería siempre encontrarle lo bueno a lo bueno y dejar de lado lo malo.
Utopía sin la cual no sabemos vivir.
Utopía refrendada por la imperfección que todo lo justifica.
Utopía que nos deja seguir creyendo que hasta ahí no  podemos llegar y al final del día, nos consuela en nuestros fracasos. Pequeños o enormes, fracasos.
Pero qué bueno sería siempre encontrarle lo bueno a lo bueno y dejar de lado lo malo.
Son tiempos de equinoccio en la tierra y un poquito  más allá, también.
Son tiempos en los que si dejáramos nuestro egocentrismo y miráramos con ojos imparciales, podríamos aceptar sin creer en dioses ni en aliens, que otros planetas y otras estrellas, también viven sus primaveras.
De pura casualidad, soy Aries y hoy, es punto de inicio, de despegue, de reorientar objetivos y atravesar como siempre, barreras.
De pura casualidad, eres Piscis, y hoy la astrología dice que sería interesante que aprendas a valorar cosas a las que apenas dabas importancia y soltar otras que parecían relevantes.
De casualidad, mañana tu y yo, decidiremos si este equinoccio nos une o nos separa.
Mañana, por primera vez sin volar, podré decidir si sigo al largo día del Norte o me encierro en la oscura noche del Sur, hasta un próximo Equinoccio.


marzo 18, 2012

Punta del Este - La magia de la web


Estos últimos meses menos prolíficos en el blog, abarrotados de distracciones y exagerado trabajo, había perdido el habito de revisar cuanta gente me leía y desde donde.
Con sorpresa, una IP de Corea del Sur, sigue leyéndome, aun cuando no escribí,  y siempre será buena oportunidad para agradecerle, por desconocido tal vez, por inesperado seguro.
Pero hoy en esa modorra dominguera, de quien invierte tiempo para distraer la mente que solo recuerda problemas (porque es lo único que sabe resolver) y mientras espero las confirmaciones de los portales que ojalá, pronto, tengan mi primer libro para regalarles;  he ahondado un poco más en las “estadísticas” de mi blog, seudo mensaje, lectura distractora, ojala al menos entretenida.
Resulta que esta buena herramienta de google (cuando no!), el Blogger, sitio que elegí hace más de año y medio atrás para hacer catarsis sin pagar consulta, también registra los sitios desde donde la gente me encuentra y yendo un poco más profundo, las búsquedas que ustedes, quienes me leen, hacen para encontrarme.
Obviamente muchas son obvias, ahora que he dejado de enviar mails, la mayoría ven mi publicación en Facebook y después de pensar “bueno, por fin escribió algo”, vienen, se acercan un poquito a mi (con todo lo que lo necesito) y comparten este pequeño mundo virtual (pero más real que la cresta!!! – para parafrasear chileno, que tanto tiempo hace no visito).
Pero hay búsquedas más curiosas.
Recordar el título completo de mi blog por ejemplo, que cambio a mitad de carrera y agregarle mi nombre al final “ya no se me todos los cuentos Ismael”, es algo tan personal, que me llega aún mas que aquellos que ya me tienen gravado en su navegador,  o entran intermitentemente como quien escucha un tema de youtube o revisa una presentación de esas que si no repites en cadena, mueres a los diez segundos.
Pero más, mucho más sorprendente fue que alguien, pobre desdichado o desdichada, se bancara una sola palabra, tal vez una oración o en una de estas porque no (el buen gusto está claro), hasta leerse una entrada completa, cuando en su google puso “prostitutas rusas en Santiago de chile”.
¿Fabuloso verdad?

“Prostitutas rusas en Santiago de chile” busco! Un cliente delicado además, cualquiera buscaría putas!!

Seguro no fuiste tú, pero si fuiste, déjamelo saber.
Seria milagroso para mí que vuelvas a leerme!!
Debo aceptar que por mi corta experiencia y por referencia externa, Santiago es un excelente mercado de putas. Pero además he visto en las películas, que las mujeres del buen oficio que provienen de Rusia, tienen un bagage de peculiaridades que las transforman de “jineteras” en excelentes esposas.
Que si! Que ya sé, que seguro muchos están diciendo “quien te dijo que una mujer que se dedica a ese trabajo no es una excelente ama de casa”!!
Nadie me lo ha dicho y yo lo discutiría hasta el final.
Porque si algo respeto son las elecciones de los demás, y estoy seguro, que tanto quien brinda el servicio, como quien lo paga, es muy digno de ejercerlo en la mayoría de los casos.
Y muchísimo más allá de ello, no tengo ni culo ni pinta, ni plata ni tiempo, ni suficiente libertad mental y espiritual (sobretodo), para disfrutar de los placeres que se comercializan, que a veces hasta envidio sin remediar ante tanto servicio que se paga enmascaradamente para el mismo fin.
Así que amigo, o amiga, que buscaba referencia del Santiago profundo e internacional y se encontró con esta catarsis aburrida que solo incluye una entrada indexable a su búsqueda (falta de todo morbo por demás), agradezco su llegada a la magia de la web, a las capacidades cada vez más asombrosas de google y a su desdicha momentánea que espero sea bien recompensada del otro lado de la cordillera, pronto.

marzo 16, 2012

Punta del Este - Geisha

    - Nunca imaginé que ustedes terminarían! Es tan difícil de creer!
-    - Yo fuí una Geisha cada día! El se lo pierde…
Un aire tibio calentaba por fuera lo que el ritmo  contagioso pero todavía controlado del merengue, se encargaría de calentar por dentro.
Yo asistía casi involuntariamente a la charla de dos bonitas mujeres, que en un grupo  de cinco, habían elegido aquella Isla y aquel hotel para empapar en buen ritmo, mejor Ron y porque no alguna Mamajuana, el dolor del abandono.
De hombre y de padre, que me enteraría luego,   y que además encierra historia para otras entradas, siempre discretas. Esta próxima, algún día, regada en tragos con agravio de hija dolida.
La frase quedo resonando en mi mente desde entonces, no solo porque era dicha de aquella forma y con aquella vehemencia, sino porque quien la dijo, tenía todo para cumplir los propósitos superiores de la leyenda oriental.
Por años ya, increíble!
Me quede pensando, soñando porque no, fantaseando porque si, con eso de tener una Geisha en casa, cada día y no perdérmelo.
Supe repetir ideas y sonrisas en silencio cuando algún libro me traía el recuerdo al presente y supe recostarme para sentir el aroma del Caribe y con ojos cerrados volver a aquella charla cercana, a una que otra salsa y merengue disfrutado con pasión y a las tantas, tantas buenas experiencias que florecieron de aquella semilla sembrada por la casualidad.
Una Geisha.
El tinte de esclava que la fantasía encierra,  se esfumaba inmediatamente ante el sueño de la lujuria vivida en la calma y en la furia, por placer propio, de ella, antes que de su amo.
Su amo dueño de nada, receptor afortunado, espectador de primera y última fila, esclavo al fin de los aromas, los deslices y porque no, los desmanes de quien con arte sabe dominar a su dominador.
Por años ya, increíble!
Recordé  aquella expresión y la sumí en la más lejana de las ficciones.
Esas cosas que ocurren o solo pudieron ocurrir allá, en el lejanísimo oriente o más allá, en el lugar al que aún no llegamos y donde creo siempre pudimos estar.
-          Yo fui una Geisha cada día!
Y se renueva el aroma del manjar servido con arte, mordido con saña y compartido con picardía.
Y se humedece la lengua controlada por el cerebro descontrolado.
Y se desborda el caldero que cocina nuestras pasiones más honestas, las innatas, las congénitas, las esenciales, las auténticas.
Todos mis sueños y fantasías, avivadas hace años ya, increíble! tornaron en realidad el otro día. Cuando después de cinco horas de retraso,  mientras el reloj dejaba atrás las dos de la mañana, entre a casa y estabas tú.
Se resumieron en tu portaligas blanco, en tus tacos rojos brillantes y tu pelo negro perfectamente peinado.
En la cena servida y el ambiente perfecto.
En el vino frizzante que solo salió del freezer para burbujear mi sorpresa y enlentecer un grado de mi calor.
En los conejitos que me guiñaban sus ojos de brillante, esparcidos por tu cuerpo desafiante.
En la cama indefensa, lista para la guerra,  donde solo espero perder, una vez más.


marzo 15, 2012

Punta del Este - La sensibilidad de las cosas



-     Te amo, me fuí con vos porque sos lo mejor que me paso en mucho tiempo, pero creo que mi vida esta acá y siento que estoy complicando la tuya…
Cuando uno cree haber escuchado todo y haber leído todos los “post it” boludos que tan bien retratan la pobreza humana, llegan nuevos mensajes de limitación personal, de falta de sueños y de búsqueda autodestructiva, para mostrarte toda la creatividad que el ser humano puede ponerle a su lucha constante CONTRA la felicidad.
La primera impresión cuando pude cerrar los ojos a su tamaño normal, fue sonreír.
La sorpresa, buena o mala, siempre me hace sonreír.
Me recuerda que estoy vivo y que tanto hay para salvar, que tanto por cambiar, que tanto para esperar el Equinoccio.
Después me indigne un poco, solo un poquito, porque otra vez, el milagro de la comunicación se incumplía y lo que trate de decir, de mostrar y de compartir abiertamente, no se entendió.
Indignación conmigo, por mi incapacidad, mis múltiples incapacidades.
Entonces al caminar por la casa, llenándola de pasos perdidos y palabras al aire, me sentí observado.
Estaba tan solo como siempre, con el universo que me rodea y con el que me alineo, aunque a veces, obviamente se desincroniza…me desincronizo.
Entonces lo sorprendí!
El portarretratos que pinto aquel primer atardecer aquí,  gemía en el rincón de la cómoda.
El no había leído tu mensaje, pero escucho mis reiteradas preguntas.
Le pregunte qué opinaba, pero no podía hablar,  y giro sus ojos llenos de tu sonrisa y mi dicha hacia las almohadas indefensas de la cama.
-          Ustedes dos, ¿que opinan de esto?
-          La extrañamos igual que tú, solo nos resta esperar…
Al menos ya no hablaba solo, alguna que otra respuesta llegaba del mas acá, a falta de las del  más allá.
Increpé al cepillo que dejaste en el baño, con el recuerdo de tu pelo azabache.
-     Yo solo guardo el calor de su mano y la caricia de su cabello!  De aquí no me mueve nadie!! – me dijo.
Noté que tu ropa interior que estaba esparcida en la ducha, se escurrió por encima del bolso siempre listo para la partida en el sofá y se metió en los cajones de la cómoda.
Guiada tal vez por esos “conejitos” que encontraron madriguera.
Entonces la vi.
La crema de chocolate que masajeo mi espalda días atrás, luchaba por abrir el primer cajón de mi mesita.
-          ¿Que buscas?, le pregunte
-          Estoy muy triste, quiero guardarme con el gel de menta, el de frutilla y el de dulce de leche. Tal vez esta noche, cuando pase el dolor, podamos ahogar la duda en los buenos recuerdos compartidos.
La cama que espera a los chicos ya tiene sus tres manos de blanco, el mueble nuevo sus tiradores azules, la música suena suave y el mate tibio a la temperatura de tu caldera eléctrica, me mira como diciendo:
-          Querés otro?
-          Dale, el sol ya se fue, en una de esas, hoy sabemos algo más de ella.

marzo 12, 2012

Desde el Aire - ...andando, hacia allá.

Un frente de nubes jaspeadas a escala de gris se deja ver a la derecha, inmóvil, casi desapercibido, opacando el horizonte.

Están lejos, aparecen atrás de la línea de montañas que recorta el infinito y se extienden a mi derecha, allá lejos. Como el amenazante presagio de alguna tormenta, algún viento que tanto ensucia como limpia, de humedades a veces esperadas, a veces resentidas.

Mis ojos que ven mucho,  son incapaces de contar los cerros y los valles delante. Los colores oscurecen de acuerdo a la distancia y las piedras, los árboles y algún que otro arco iris perdido,  presagian el murmullo del agua que corre y el aroma de la flor que florece.

Un poco más cerca, siempre allá delante,  un monte bajo, que se recuesta en un bosque alto y sombrío. Seguramente lleno de vida, abajo, donde pisarán mis pies, arriba, donde mis ojos siempre estarán disfrutando.

Aquí más cerca, a la distancia de unos pocos años,  un manto dorado de trigo y girasoles se mezcla contra toda receta.

A veces parece saludarme, a veces, me da la espalda.

Entonces cierro los ojos y pienso en el ayer.
Giro mi cuerpo y miro hacia atrás.

El cielo del horizonte es tan oscuro que no llego a distinguir figuras, pero los nubarrones solo llegan hasta la mitad del cielo, allí donde apunta el brazo horizontal.
Allí donde miran los ojos directos de nuca erguida.
Allí donde se acumulan siluetas de ciudad, acunando calles enredadas.
Allí donde el sol parece calcinar la vida y la lluvia repetida sembró el moho resistente.

Un poco mas aquí, um poco más cerca,  allá atrás, el paisaje se hace más calmo.
Un cerro se levanta a la derecha y una casa se equilibra en su ladera.

A la izquierda dos niños parecen correr hacia mí, están muy lejos, pero parecen venir hacia acá.
Algo más de gente empieza a salirles al encuentro y las ciudades se van desvaneciendo en figuras humanas, pocas pero influyentes, pocas pero luminosas.
Un niño más se toma de la mano de los otros dos.
Si, parece un niño más y otro poco de gente se suma como alentando su corrida.
Parecen sonreír, parecen sonreír mientras controlan su paso para ver un avión pasar.

Yo también me distraigo, mirando la estela insegura de ese aparato caprichoso que cruza el cielo, sin importarle las nubes o el sol, sin importarle la gente que mira o la que lo ignora, sin más motivo que una ruta bien definida, un punto de partida y una llegada esperada con ansia.

Entonces un par de brazos abraza mi panza, otro par aprieta mis hombros y un tercero se cuelga exageradamente de mi,  tirándonos estrepitosamente al suelo.

La hierba verde y esponjosa nos abraza al caer.

Mi panza se llena de una cabellera pelilarga que abraza apretadamente aun mi cintura.Una sonrisa extiende sus brazos largos a mi lado y un par de manos se encarniza con mi cabellera buscando contrapartida.

Tu voz suena cerca diciendo: "no le hagan mal!, pobrecito mi amor" disimulado en una sonrisa.

Hay pan fresco, agua pura y fruta multicolor sobre un mantel improvisado.
Algún trozo de chocolate se esconde del deseo de ser encontrado y el rubí de algún vino espera a la sombra de una canasta portadora de dos copas.

Más allá, cerca pero no pegados, juntos pero no revueltos, otras gentes comparten nuestra sonrisa y levantan sus manos o sus copas para saludar.

El sol brilla hoy aquí en mi presente.
De reojo, como quien mira a un enemigo que venció pero respeta, vuelvo a mirar hacia atrás mientras me levanto.
Giro al ritmo de la sonrisa en mis labios, levanto los ojos, respiro profundo el aire del futuro que inunda mi presente y sé que solo debo seguir andando como hasta ahora ,  hacia allá.

diciembre 30, 2011

Tunquen - ¿Qué será?


¿Será que la gaviota puede apreciar la belleza?

¿Será que la encanta como a mi, el devenir de la olas sobre la costa?.
¿Que se sonríe cuando las gotas que el viento se lleva de la cresta al romper contra la roca,  le moja la cara?.

¿Será que persigue una tras otra y experta,  sabe cuando llegará la serie de tres que regalen sus mejores galas en la lucha amistoza,interminable y digna contra la roca que espera?

Roca que espera ser golpeada y bendecida, que espera sostener un embate más los cochayullos  que se adieren a su envez tratando de acompañar el ritmo feroz del mar.

Del mar,  que es más que la enorme roca que apenas logra flotar. Que es más que el cochayullo, antiguo mestizo árboreo y animal. Que es más que la gaviota que sobrevuela y mucho...mucho mas que yo que solo observo.

Del mar que es parte de mi, de la gaviota,  el cochayullo y la misma roca que sin él,  pierde total sentido de ser y estar.

Porque así somos, parte de un todo que al aceptar, nos hace enormes, infinitos.

Infinitos mas allá de esta sensación de que yo solo estoy aquí porque lo disfruto a pleno y la gaviota solo ve dentro del verde de la ola que se levanta, la comida que le permita sobrevivir un rato más.

¿Qué serás tú de aquel lado?
¿Serás una admirada pero triste gaviota?
¿Serás el que se tumba alerta a disfrutar de lo que late a su alrededor?
¿O serás el mar, la roca, la gaviota y yo, consciente de que eres parte indivisible del todo?

diciembre 29, 2011

Desde el Aire - Mi perdiz nival.

Partí, y dejaste que me fuera, me alejaste y me fuí.

Es esta propiedad conmutativa de nuestra relación, donde el orden de los factores no altera el producto. Donde nadie es culpable o  responsable, donde nadie pierde ni gana, donde simplemente fluímos, casi inconscientemente en el mismo sentido.

Cuando me busques seguro estaré volviendo y llegare el día que me esperes.

Como siempre.
Porque  somos la muestra mas pura de lo cíclico de esta vida, que no pasa por ti o por mi, que no pasa por tus ganas o las mías, que no pasan por altibajos de un amor intocable, sano y superior.
Son simplemente los ciclos en que más nos necesitamos.
Esos en que ningun otra alma puede rozar alli donde se requiere, de la forma que se requiere.

Por eso estos días especiales, en que nos ha faltado el abrazo largo y las charlas brillantes.
Estos días en que no ha hubo espacio para mates de aire marino ni arabescos de arena.
Estos días.
Sonrío al ritmo de un reloj muy nuestro, dejando que el sentirte tan cerca me lleve a mis recuerdos de tí y mi ser se encuentre con el tuyo en la distancia.

Porque no supe aquella mañana en Punta Ballena que me estaba yendo, ni note que me corrías, pero revivido de lejos se hace tan obvio, que no puedo menos que sentirme enormemente feliz porque estas plena allá en tu mundo, tal como yo lo estoy en el mío.

Hasta pronto, hasta siempre, mensajera del alma nueva, portadora del yin de mi espacio y mi tiempo.

diciembre 24, 2011

Desde el Aire - Solo lo mejor ahora.

PRóLOGO: A mi que siempre me ha gustado aprender, me guia la curiosidad calma del paciente, la observación constante y desapercibida,  y la extrapolación constante de los instantes, de los gestos, de las expresiones mínimas, hacia lo inmenso, los general, el todo.

Mi reproductor multimedia personal tiene 24 canciones.

Mi gusto por la música, tan común a todos, me ha llevado a recoger con los años, miles de temas en el computador. Otros mas afortunados, por la ausencia en aquellos años de la música digital, aún miman sus discos de pasta o sus casettes, antecesores inmediatos de los que en pocos años seran anticuarios de cds y dvds.

La mayoría de los dispositivos multimedia de hoy día compiten - entre otras cosas - por su capacidad. Para qué puedas tener a mano varios miles y si eres dedicado porque no millones de rolas.
Yo tengo 24, de 14 artistas, de 8 paises en 3 idiomas

¿Que te pasa cuando escuchas tu reproductor, tus cds o tus discos de pasta?
Yo creo que cada vez más, os gusta una canción entre muchas y creo también que pasa tan desapercibida entre tanto material, que muchas veces se la pierden.
O peor, en los momentos en los que realmente solo quieren escuchar ese tema, dependiendo de su pericia, sufren el trabajo constante y repetitivo de ubicarla.

¿Cuantas de las canciones que tienes realmente escuchas?
¿Cuantas veces piensas?: debo sacar ese tema, ese disco, ese artista de alli!

Yo tengo 24 canciones.
Amo las 24 hoy, talvez manana tenga más o tenga menos, disfruto de la excelente posibilidad de elegirlas.
Exploto la posibilidad de elegir y de saber...mas bien de haber aprendido a sentir, qué debo elegir.

Se que tú pensaras que debe ser aburrido escuchar 24 temas. Que ya debo poder adivinar que tema viene. Qué de tanto escuchar siempre lo mismo ya no debe tener gracia y en definitiva, que termino también sin escuchar.
Pero todo dispositivo tiene una función de reproducción aleatoria, como la vida misma, donde tu no puedes dirigirlo todo y donde ojala aprendas a no repetir y a dejarte sorprender por cada nueva canción.
En especial, si esa canción que viene es una de las que amas, una más de lo mejor en ese instante para ti.

Hay cosas que no se pueden explicar o transferir, cosa simples como que se siente ser padre o como libera el meditar, pero creeme que aún cuando son solo 24, sonrió cada vez que empieza cada una.
Claro que aún me traiciona lo que era, claro que a veces siento un poquitin de pesar cuando un tema termina, a veces hasta tengo ganas de repetirlo, pero nada es mas intenso que el placer constante de comienzo.

Me ha costado, si lo sabré, bajar el lastre, borrar las canciones que me gustan a veces, o "más o menos" y hasta dejar de guardar aquellas que nunca me gustaron e igual tenía por las dudas.
Ya no espero por un tema que no me gusta, ya no me decepciono porque esa no era la cancion para ese momento, ya no revuelvo entre miles para llegar lleno de ansiedad a la que quiero.

Se siente tan bien hoy, se vive tan bien!, tener solo lo mejor en mi reproductor, reproduciendose aleatoriamente, como la vida misma.


EPíLOGO: Si crees que escribi boludeces sobre música, también puede ser. No son los ojos lo que definen tu realidad.

diciembre 19, 2011

Punta del Este - Diálogos de padre e hijo

- ¿Para qué sirve la pera papá?

Ya tiene 12, tamaño de 16 y sigue durmiendo en la cama de arriba, si yo me quedo en su cuarto y desde el colchón del suelo, vigilo su respiración cambiante, su sueño poblado, su dormir inmutable desde la noche al amanecer.
Pensar que durante el primer año y medio de su vida no durmió.
Se despertaba cada 20 minutos, como bebé, pero ya no era bebé y las noches se hacían un paseo repetido e interminable entre su dormitorio y el mío.
Yo era quien me levantaba, lo llevaba y lo traía, a la teta de su madre, al paseo conversado, al cuentito o el repetido murmullo hecho canción de cuna al ritmo de la mano tibia que desde la cola mece a todo el cuerpo.
Los pediatras no entendían, las gotitas de homeopatía no acertaban a capturar su sueño.
Todo lo que había aprendido con sus dos hermanos y lo que los libros modernos en la línea de "Be father for dummies" nos enseñaba, carecía de poder para alargar su sueño, para opacar su sonrisa cada vez que despertaba, para frenar su búsqueda y su lucha por mantenerse atento.
Y toco psicólogo, "no debe estar solo en su cabecita!,  pensábamos, ¿como puede no dormir, ni de día ni de noche?!"
Así que una vez más Darwin nos recibió, escucho mi historia, escucho la de la madre y miró como el infante jugaba con su año y medio, chistando en lugar de hablar, riendo en lugar de dormir.
La tarde del descubrimiento nos cito, y como había sucedido con los desalentados pediatras y los despistados homeópatas,  llegamos en búsqueda de un milagro u otra gran decepción.
Con su calma mezclada de surfista y hare krishna, nos conto lo mismo que nosotros le habíamos contado y termino en:
- es simple (cuando no!!!) él se despierta porque quiere estar contigo. No te ve durante el día por tu trabajo y como  tú en lugar de retarlo o castigarlo por despertarte,  lo acunas, le hablas y lo paseas, el simplemente gusta de estar contigo.
Un dejo de incredulidad y rabia se dibujo en la cara de Tania, que traía 18 meses de sueño interrumpido.
- Solo debes pedirle que duerma.
- ¿Perdón? , le dije,  tratando de recordar las 5 a 10 veces a la noche que esperaba que Michel cerrara sus ojos.
- Si, el necesita una orden de tu parte, necesita que le marques cuando es hora de dormir. Generen una rutina habitual (si lo habremos hecho de veces!!) y llegado el momento, TU, debes decirle que debe dormir.
Opacamos la carcajada porque estábamos pagando por aquello y porque Darwin nos caía muy bien, y como quien trata de encontrarle razón a esta parte del rostro que llamamos Pera o Mentón, nos fuimos a la casa.
Cenamos, lo  bañamos, le pusimos su pijama y en la soledad habitual previo beso de su mami, lo lleve a su cuarto, lo acosté, pase mi mano por su frente deslizando los dedos entre sus ojos soñolientos y le dije:
- Descansa.
Acepto que esa noche despertó dos veces, aunque nosotros no dormimos ni un minuto esperando ver si la receta funcionaba. Pero de allí en más, mi palabra marcaba el final del día y a veces, ahora que esta grandotote, aún disfruto ver como se arruga cuando mi mano baja desde su pelo y mi deseo de recuperación escapa de mis labios.
Sigue siendo mi niño, como todos los hijos generalmente lo son para sus padres y todavía le duran las gotas de inocencia, la sana respuesta tonta que pelea con el gen adolescente por romper limites y ganar un espacio más.
- ¿Para qué sirve la pera papá?
Me preguntó y yo creí que me tomaba el pelo.
A los dos y los tres años el descubrimiento es diario, la pregunta constante, el "¿y por qué?" casi la única expresión presente, pero ya de boludo grandote, lo mire y no pude evitar reírme.
- ¿porqué debería servir para algo?, respuesta con pregunta que ni yo acepté.
Es el recubrimiento de la mandíbula, nada más. La mandíbula sirve para muchas cosas, ¿no hay dudas no? entonces, es solo un recubrimiento estético para que no te veas tan feo.
No lo convencí, magulló unas palabras entre dientes y siguió con alguna otra cosa.
Como hace siempre, como parece ser la regla de los chicos de hoy, nada los entretiene, los entusiasma o les interesa demasiado, todo es banal y pasajero.
Pasaron dos noches mas y muchas cosas durante los días, hasta que anoche mirando los Simpson y siendo testigo de sus últimas vueltas en la cama me dijo:
- ¿Para qué sirven las uñas papá?
Bueno, para muchas cosas, por ejemplo, para rascarte!
Pero piénsalo ancestralmente, cuando las uñas tenían tantas funciones como la tienen hoy para muchos animales. Una garra más que una uña, cuantas funciones!!
- Entonces, ¿Para qué sirve la pera!!?
Carcajada mediante, le explique que su cara se vería más fea si no tuviera pera y el nada tonto me dijo que si nadie tuviera pera, todos seriamos igual de feos y por ende, nadie extrañaría ese final carnoso del rostro.
- Bueno, pero todos los animales tienen pera, de alguna manera.
- No, una serpiente no tiene pera, una mosca tampoco.
- Ok, acordemos animales vertebrados.
- Mira, viste, Bart Simpson no tiene pera!! Mira, no tiene pera.
- ¿y viste que feos son?
- Andaaaaaaaaaa
Pensar que ellos creen que aprenderán mucho de nosotros.
- Descansa amor.

diciembre 18, 2011

Punta del Este - MI cepillo de compromiso

Algunos dirán que estuve mal al elegirlo.Otros que solo a mi se me ocurre.
Yo creo que el materialismo y la competitividad comercial han crecido tan exponencialmente, como las relaciones humanas se han devaluado.

Obviamente son solo dos ingredientes de la compleja ecuación que trata infructiferamente de resolverse dentro de cada ser y que al cruzarse con otro, otro ser y su propia ecuación, multiplican infinitamente la complejidad.

Suenan tan lejanos los versos de Mario: "...en la calle codo a codo somos mucho mas que dos!"... y  tan terriblemente cercanos tambien.
Solo que no hay Benedetti que los pueda imaginar aplicados tan en lo opuesto.

Aquella tarde caminando por San Isidro le propuse un compromiso. Uno liviano adecuado a la situacion, uno potencialmente eterno en su simplicidad: compartamos nuestro cepillo de compromiso.
Pero solo lo compartio cuando respiraba mi aire;  y solo yo lo desgaste en la búsqueda del siguiente paso, cuando no estabamos juntos.
La última vez le dije:
- te toca la guarda de nuestro compromiso, pero dejame sacarle unas fotos antes por si no lo vuelvo a ver.
Con la inocencia inconsciente y la inconsciencia culpable de siempre me dijo:
- como no lo vas a volver a ver!!

Y allá se fue, con nuestro cepillo perdido entre conejitos play boy en la maleta, dejando el compromiso atrapado en las fotos de mi camara.

Seguro estuvo mal elegir un Oral B, debió ser un Colgate, uno sin marca o mejor, uno descartable de los que te regalan las aerolineas.
A quien se le ocurre que un sentimiento puede durar más que un Oral B!!!
...Y encima de puro iluso, medir en un segundo cepillo el resto de la vida compartida!!

Pero así como de diablo y de viejo uno lleva cayos, de niño y sonador se lleva el alma y esa obstinada búsqueda de la magia.

- te hago mal? Me preguntaba.
- aún no lo sé - pensaba yo -  pero por hoy no.

El viejo interno sabía que esa respuesta no duraría, al nino le gustaba revolcarse en la idea que el ser maduro soñaba.

Ojalá lo deseches o se pierda entre tus trapitos, porque de diablo y de soñador, se que cuando vuelvas a ver ese cepillo desgastado por mi búsqueda y privado del compromiso que yo llevo dentro, un gustito no tan dulce ocupará tus labios y una gota más se empozará donde tu no puedes gobernar.

- te hago mal? Me preguntaba...
- de a ratos, sí, pero así son las cosas siempre, solo cambia el lugar de la ecuación en el que estamos.

La ecuación de "lo que nos hace mal" y enfermizamente nos empenamos en vivir y repetir.

;)

diciembre 06, 2011

Desde el Aire - Elecciones

Y otra vez estoy sentado en el baño de un avión.

Son la 1.10 de la mañana en el lugar desde donde partí y las 4.10 hacia donde regreso sin que nadie me espere.
Me debato entre cosas triviales y de repente, reflexiono sobre lo importante de mi debate.

Debería dormir, mañana mi estomago estará desajustado y mi mente entreverada, pero algo me empuja como siempre a no dormir en el avión, tal vez el mismo empuje que me lleva a volar tan seguido.
Un buen terapeuta tal vez encuentre un instinto autodestructivo detrás de esto. Algún analista se empeñaría en buscar dentro de mi niñez más temprana o mis sueños más inconscientes la vivencia germinal que me lleva a hacerme daño, a castigarme, a no dejar venir el sueño ni tomarme la pastillita, la solución fácil que enmascara el problema.

Ya mire una mala película y estoy al medio de otra, igual de mala o tal vez peor.
Entonces debo reflexionar si volveré a distraerme con esa "caja boba" que deje atrás hace mas de 25 años por considerarla distractora de lo que importa, la vida.
Noto que me he dejado llevar.
En el ansia de entretener la mente, para no reflexionar sobre lo que me lleva a negarme el sueño, me refugio en las andanzas de otros, en las experiencias mundanas de los demás, a fin de no revolcarme en las mías.

Descarto sueño porque debo ser fiel a mis defectos crónicos y arrepentido del circo al que me doblego, decido que la noche al volver al asiento debe producir algo, hacer historia, como a mí me gusta, trascender.

Entonces viene el momento de la elección.
¿Vuelvo al asiento y escribo un nuevo blog después de 20 días de inactividad seudo-literaria en el ciberespacio o me concentro en el sexto capítulo de mi segundo libro?
Pienso y luego existo...pura basura, reconozco que así es y me dedico a sentirlo.

El capitulo seis me desafía, necesito de toda mi entrega, de mi creatividad más pura para llevar a los protagonistas por los caminos inexistentes de su búsqueda desesperada.
La entrada del blog, es un pasajes más, como los cientos que se me han ocurrido estos días en que no preste tiempo a mis dedos para escribirlos. Solo una ráfaga más en la tormenta de este Anec-Dotado que sueña con algún día ser un buen abuelo lleno de historias.

El capítulo seis me llenaría el alma, me hincharía el espíritu a pesar de vaciarme el ego.
La entrada de blog me hincha el ego .

Entonces,  aquí estoy, escribiendo una nueva entrada del blog.
Mi ser siente lo que debo hacer, mi espíritu conoce el camino, mi corazón reconoce el flujo que lo acelera y mi mente confirma que todo lo que llena mi momento, es cierto y real.
Pero igual estoy escribiendo esta entrada de blog.

¿Por qué?

Porque además de ser crónicamente autodestructivo.
Mas allá de negarme continuamente a tomar el camino más fácil.
Busco erróneamente, entretener, agradar, conquistar, embelesar si se me permite la idiotez, a los demás, antes mismo que permitirme la más sublime belleza.

Y peor aún, ni siquiera lo hago, tal vez, por la dicha de los demás, sino por el simple hecho de alimentar mi ego. Triste.
Lo bueno de la historia es que entre tanta cosa que no veo aún y tanta otra que tal vez veo a medias o sesgada, tengo claro lo que me llena, tengo claro cuál es mi camino errado y soy lo suficientemente idiota o burro como para cuestionarme.

Lo mejor de todo, es que después de que termine esta entrada y sienta que ya conforme a los demás con un nuevo "cuentito" y a mi ego con vuestra atención, me dejare llevar por las desventuras del capítulo seis y en una de esas, cuando ya allá recorrido mis sueños con los dedos, me deje rendir al sueño más profundo y reparador.